Los largos 'tentáculos' de 'Beto' Rentería en Tuluá

Julio 05, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

Su imagen tiene dos percepciones entre los tulueños: la del 'Robin Hood' local o la del narco que infunde temor. Su presencia se sigue sintiendo a pesar de que hace años entró a la clandestinidad por cuenta de la persecución internacional contra las organizaciones de drogas ilícitas.

En Tuluá se suele destacar que a pesar de sus conocidas actividades ilícitas, Carlos Alberto Rentería siempre ha estado al margen de los sangrientos enfrentamientos que han protagonizado las diversas facciones del Cartel del Norte del Valle. Sin embargo, la sola mención de su nombre hoy les hiela la sangre a los integrantes del más exclusivo círculo social de la ciudad. Sobre todo, si el que pronuncia cualquiera de sus alias ha sido uno de sus beneficiados o por qué no, de sus testaferros.La imagen que conservan muchos tulueños del capo, a quien el Departamento del Tesoro de EE. UU. califica como “uno de los narcotraficantes más poderosos y sofisticados de Colombia”, es ambigua.Unos consideran que con su dinero ilícito ha permeado todas las esferas de la ciudad, generando corrupción y violencia. Otros creen que esos recursos han sido útiles para impulsar el desarrollo de este municipio. "Nadie en Tuluá puede decir que no tuvo nada que ver en algún momento de su vida con este señor", manifestó un comerciante de la Calle Sarmiento, quien atribuyó el crecimiento económico que vivió la ciudad a principios de los 90 a los dineros aportados por Rentería.Lo que sí se percibe en la ciudad es que son muchas las propiedades que posee en la región 'Beto' o 'Don Pedro', como familiarmente lo conocen en esta parte del departamento.Pero ni en las notarías, ni en la Oficina de Registro, ni mucho menos en el Catastro Municipal, aparece por algún lado el nombre de este personaje, por quien el Gobierno de los Estados Unidos ofrecía cinco millones de dólares de recompensa. Precisamente, esto hace presumir que son muchos los testaferros del capo que figuran como los dueños de locales comerciales, fincas, casas, apartamentos y de hacer parte de algunas de sus sociedades.Aunque en Tuluá es vox populi que, como denuncian las autoridades de Estados Unidos, 'Beto' Rentería es el verdadero dueño de la Clínica San Francisco y de la empresa Apoyos Diagnósticos SA, antes Unides, en los registros de esos centros hospitalarios no figura por ninguna parte su nombre.Al respecto, directivos de la Clínica San Francisco se limitan a decir "que por lo pronto no tenemos suficientes elementos de juicio para hacer un pronunciamento".Lo cierto es que el convenio que este centro de salud tenía con una importante clínica de Cali se rompió debido a las sospechas que las directivas de la institución caleña tenían de los nexos de la San Francisco con 'Don Pedro'. Asimismo, los tulueños creen que la fábrica Orense, Productora de Jugos, en algún momento fue propiedad de Raúl Grajales y de Carlos Alberto Rentería.Por su parte, una fuente de la Corporación Deportiva Cortuluá manifestó que en los registros contables de ese equipo no existe una sola acción en cabeza del cabecilla del Cartel del Norte del Valle, ni entre los 2.300 socios que tiene el club figura con esta condición el narco tulueño.Entre tanto, en las calles de Tuluá, en las cafeterías y en los restaurantes, solamente se habla de la época en que abundaba el "billete" en la ciudad, con el cual, según afirman, apoyaron muchas obras sociales y también se financiaron varias campañas políticas, tanto locales como regionales.Incluso se rumora que el dinero de Rentería sirvió para elegir alcaldes y concejales de la Ciudad Corazón del Valle, elevando de manera inusitada el costo de las campañas políticas en esa ciudad y en los pueblos vecinos.El datoEn el 2006, un reporte del Departamento del Tesoro de Estados Unidos vinculó al narcotraficante Carlos Alberto ‘Beto’ Rentería con el club de fútbol Cortuluá.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad