Lo que hay tras la violencia en Pradera, Florida y Miranda

Febrero 12, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Lo que hay tras la violencia  en Pradera, Florida y Miranda

Las autoridades utilizaron un robot para desactivar el triciclo cargado con explosivos que había sido dejado a cien metros de la estación del muncipio de Miranda, Cauca.

Bandas criminales estarían estableciendo alianzas con la columna Gabriel Galvis de las Farc.

Sólo el paisaje de la carretera indica que algo está pasando en ese corredor que comunica al Valle con el departamento del Cauca (Pradera, Florida, Miranda). En las entradas de los municipios se ven tanques a lado y lado de la vía, soldados, puestos de control. Los militares detienen chivas, busetas, motos, camionetas. Quien entre o salga de los pueblos es requisado.Parece, para el visitante ocasional, una tensa zona de guerra, la confirmación de que en las ciudades desconocemos por completo la cotidianidad del conflicto en los pueblos. Los lugareños, en cambio, lucen tan tranquilos, como acostumbrados a ese despliegue bélico. A esta hora, por ejemplo, las 3:00 de la tarde del martes 7 de febrero de 2012, los medios informan que un triciclo bomba ha sido ubicado a cien metros de la estación de Policía de Miranda, departamento del Cauca. La estación está apenas a una cuadra del parque principal del pueblo. A pesar del artefacto explosivo, que está ahí a la vista de todos, en el parque algunos habitantes siguen jugando parqués, imperturbables.Otros, incluso, harán más tarde bromas sobre la bomba. Un muchacho dirá que si explota y es víctima de una esquirla, entonces el gobierno tendría que darle una pensión de por vida. Será un chiste, aunque al muchacho, en el fondo, no le parecerá tan descabellada la idea. La bomba en Miranda es indiferencia para algunos y circo, atracción, rutina sacudida para otros. Mientras no estalle, claro. A lo mejor ser indiferentes o tomarse el conflicto con humor es un mecanismo de defensa ante la realidad. Si inevitablemente se vive en un entorno violento, entonces mejor desentenderse de aquello o en su defecto mofarse para no dejarse abatir por las desgracias. En todo caso, un hombre que mira la bomba a lo lejos se queja. No entiende qué está pasando en Pradera, en Florida, en Miranda. Cada vez, dice, hay más policías, más soldados, pero también cada vez hay más ladrones, barrios a los que es mejor no ingresar, bombas que estallan o se desactivan. ¿Qué explica la violencia que se padece en estos municipios?Caso PraderaHay una teoría: en Pradera, las bandas criminales de los barrios Berlín y Comuneros estarían estableciendo alianzas con la columna móvil Gabriel Galvis de la guerrilla de las Farc. La teoría la expone el comandante de la Policía del departamento del Valle, coronel Nelson Ramírez, y se fundamenta en informes de inteligencia y un acontecimiento reciente: en el barrio Berlín, uno de los más violentos del municipio, incautaron 93 granadas de fragmentación, una subametralladora Thompson MP5 con silenciador y decenas de balas. Que una banda criminal tenga en su poder ese arsenal indica que tiene relaciones con grupos poderosos como las Farc. Además, las bandas del municipio están conformadas, en parte, por desmovilizados y reinsertados de grupos armados ilegales. Es otro indicio del por qué estarían estableciendo las alianzas. “Las bandas de Pradera funcionan como redes de apoyo tanto de la guerrilla como del narcotráfico”, agrega el comandante Ramírez. Estos grupos delincuenciales han desatado una guerra entre sí para controlar el territorio y el microtráfico de drogas. También extorsionan a comerciantes. Las autoridades, por cierto, han detenido a siete extorsionistas en lo que va de 2012 y a diez miembros de las dos bandas, entre ellos alias Cheo, cabecilla de Los Comuneros. Alias Cross es el cabecilla de Berlín y aún está libre. “Estos delincuentes han generado una sensación de inseguridad en el municipio. Sin embargo, desde el primero de enero que se intervino a Pradera, se han obtenido buenos resultados. Tenemos una unidad de inteligencia y Policía Judicial dedicada a neutralizar el accionar delictivo de estos individuos”, dice el comandante Ramírez.Pero los habitantes de la zona rural están bajo otra amenaza: la guerrilla advirtió que quien apoye o trabaje en las obras civiles que adelanta el batallón Codazzi en el municipio será declarado objetivo militar. Del otro lado, existen denuncias de moradores que aseguran haber sido estigmatizados por las Fuerzas Militares después de haber sido acusados de milicianos. Eso, por supuesto, pone en peligro sus vidas. Eso y caminar por los bosques. En 2011, 14 personas fueron víctimas de minas antipersonas en Pradera y Florida. Caso FloridaLa banda está conformada por delincuentes comunes y se llama como el barrio en el que opera: Nuevo Horizonte. Las autoridades aseguran que el grupo está tras el negocio del microtráfico de droga y el hurto. Su accionar explica también por qué en Florida se registran hechos de violencia como el de la explosión de una granada que dejó seis heridos el pasado sábado 4 de febrero. Justamente este hecho, según las autoridades, se generó debido a enfrentamientos entre la banda y otros grupos delincuenciales emergentes. De ahí que en Florida esté prohibido el tránsito de motos desde las 10:00 de la noche hasta las 5:00 de la mañana. Los menores tampoco pueden permanecer durante ese periodo en espacios públicos abiertos. Son algunas de las medidas tomadas por el alcalde Doney Ospina. La Policía, además, está implementando CAIS móviles y el Ejército ha ubicado retenes en cada entrada al municipio. Son mecanismos de prevención contra la violencia en el pueblo, dicen. Pero en la zona rural - como en Pradera- caminar por el campo se volvió un asunto peligroso. En Florida, las víctimas más recientes de las minas antipersonas fueron indígenas. El pasado 5 de febrero, Eduar Ipia Quitumbo pisó uno de esos explosivos. Herido, sin pies, sin una mano, aguantó tres horas. Después murió. Tenía, apenas, 15 años. La onda explosiva también hirió a otros compañeros: Elkin Ipia Quitumbo, 17 años; Belisario Ipia Medina, 30 años; Juan Pablo Ipia Medina, 21 años. Caminar en la zona rural del corredor Pradera, Florida, Miranda es jugar a la ruleta rusa. Caso MirandaPor fortuna, la nueva bomba en Miranda fue desactivada en la madrugada del miércoles 8 de febrero. Pero: ¿Qué ganan los terroristas con dejar un triciclo con explosivos en mitad de un pueblo? El comandante de la Policía en Cauca, coronel Ricardo Alarcón, explica que la violencia de Miranda es una estrategia de guerra de las Farc. Como en el resto del departamento esa guerrilla está siendo presionada por el Ejército, perseguida, intenta desviar su atención. Una bomba en Miranda podría significar que el Ejército envíe tropas mientras los guerrilleros escapan de otras zonas. Una teoría más. Nadie, en todo caso, le encuentra una explicación exacta a la estupidez de la guerra en esta región, la estupidez de aniquilarse entre compatriotas día a día.

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