¿Llegó el momento de desescalar el conflicto armado colombiano?

Noviembre 29, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Elpaís.com.co | Colprensa
¿Llegó el momento de desescalar el conflicto armado colombiano?

El desescalamiento del conflicto impediría que la guerrilla realice nuevos ataques a la infraestructura que afecten de manera directa a la población civil, como la voladura de puentes.

Expertos analizan la posibilidad de que Gobierno y Farc lleguen a acuerdos mínimos para disminuir la violencia mientras avanzan los diálogos en La Habana.

En febrero pasado el entonces vicepresidente Angelino Garzón hizo una propuesta que no tuvo mayor eco: la necesidad de humanizar la guerra. Para ello proponía ocho puntos que, pedía, pactaran el Gobierno y las Farc en la mesa de diálogos de Cuba.Nueve meses después ese planteamiento retoma vigencia ante el desescalamiento al que se dice deben llegar las partes antes de terminar de negociar y pactar la terminación definitiva del conflicto, luego del secuestro del general Rubén Darío Alzate y la suspensión de los diálogos.¿Qué es desescalar la guerra? Que las partes: Gobierno y Farc lleguen a unos acuerdos mínimos para que la violencia disminuya en sus diferentes formas, como enfrentamientos, reclutamientos y minado de territorios.El director del Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos, Cerac, Jorge Restrepo, estima que “desescalar el conflicto significa que la violencia sea menos dañina, que afecte menos a la población civil y que la confrontación sea dañina solo para la contraparte. Lo que sería en la guerra colombiana, por ejemplo, impedir los ataques que afectan a la población civil directamente, proteger escuelas, que cuando se haga un ataque a la infraestructura no se afecte a la población, parar la siembra de minas, devolver niños de las filas, detener el reclutamiento infantil, no atacar ambulancias o secuestrar civiles con fines extorsivos”.A su vez, el excomisionado de Paz Lázaro Viveros estima que “usar esa palabra ‘desescalamiento’ es decir que baje un poquito, pero que siga el conflicto y creo que eso no se debería usar, porque en un país hay o no hay conflicto, sin términos medios. Pero bajar el tono a las acciones no vale la pena mencionarlo, porque sería justificar en parte lo que se está haciendo, cuando se debe es terminar la guerra”.El tema no está en la agenda de La Habana, pero sí se ha empezado a hablar en la subcomisión que revisa cómo serían el cese el fuego, la dejación de las armas y la justicia transicional. De llegar Gobierno y Farc a encontrar un mecanismo para dar pasos en el desescalamiento del conflicto, tendría diversas formas de verse y de aplicarse. Para el sacerdote jesuita Edwin Murillo, decano de la Facultad de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Universidad Javeriana, ese camino podría llevar a dos escenarios positivos: “De un lado, la mayoría de la población colombiana quiere resultados ya y eso se traduce en que haya un cese bilateral de hostilidades y que se concrete el desarme de todos los insurgentes”.El otro escenario es que “beneficiaría en la medida en que se pueden ir dando muestras paulatinas de que hay voluntades de parte y parte para llegar a un cese y un acuerdo mucho más concreto. El desescalamiento podría servir, porque la idea surge en un momento de presión, en el que por fin el cese de hostilidades podría darse poco a poco”.Pero, vuelve a advertir el excomisionado Viveros, llegar al desescalamiento no depende solo de las dos partes: “Esto no se puede manejar entre dos actores como son el Gobierno y las Farc, sino con todos los actores del país, para que no ocurra que mientras unos desescalan, otros escalonan”.Agrega que “podría ser utilizado por otros grupos para romper la negociación, porque si se comete un acto violento, que no sea por culpa de las Farc sino de otros, sería terrible”.Qué estaría dispuesto a hacer el GobiernoEl director del Cerac, Jorge Restrepo, sostiene que el Gobierno “podría permitir que enfermos presos de las Farc puedan ser liberados, permitir que sean operados para que les pongan prótesis, darles asistencia legal a algunos de esos presos, dejar de pensar en los bombardeos con determinado tipo de bombas y, por qué no, limitar acciones contra los miembros del Secretariado”.Lo cierto es que para varios expertos la implementación del desescalamiento del conflicto interno entre el Gobierno Nacional y la guerrilla ayudaría a consolidar el proceso de paz que se adelanta en La Habana.Lo anterior, agregan los expertos, sobre todo, porque permitiría mostrarles a los colombianos que la negociación trae hechos concretos y tangibles para la tranquilidad y el mejoramiento del país.El que pone másEl tema del desescalamiento ha sido visto con mucho escepticismo, en especial por los sectores críticos del proceso de paz, quienes consideran que si se llega a ese escenario, o incluso al cese bilateral del fuego, lo único que se haría es fortalecer a las Farc militarmente.Aunque el Gobierno parecería no querer entrar de lleno a hablar del tema, sí ha sido explícito –tanto de parte del presidente Juan Manuel Santos como del jefe negociador Humberto de la Calle— que primero deben haber gestos verdaderos de paz y que el cese al fuego bilateral solo sería en la última etapa del proceso, es decir, cuando ya la guerrilla haya aceptado firmar y estar en camino formal a su desmovilización.Sobre qué tendría que dar el Gobierno, expertos dicen que no sería tanto ceder, sino más bien una cuestión de continuar ahondando en la voluntad política y en el deseo real de que se vayan dado las condiciones para la firma de un acuerdo.El padre Edwin Murillo dice que un riesgo que corre el Gobierno es que “las Farc no están unificadas, ellos tienen un fraccionamiento interno, como lo hubo en las AUC que se desmovilizaron y por eso se replicaron las bacrim”.

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