“Les diría a las Farc que no aumenten las víctimas”: Jhon Frank Pinchao

“Les diría a las Farc que no aumenten las víctimas”: Jhon Frank Pinchao

Agosto 03, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Laura Lesmes | Colprensa
“Les diría a las Farc que no aumenten las víctimas”: Jhon Frank Pinchao

John Frank Pinchao, intendente de la Policía secuestrado por las Farc.

El intendente de la Policía secuestrado por las Farc habló del proceso con este grupo y de su nueva vida como civil.

Han pasado siete años desde el 27 de abril de 2007, día en que el entonces intendente de la Policía John Frank Pinchao huyó de un campamento guerrillero, en el que había permanecido desde el 1 de noviembre de 1998, cuando las Farc se tomaron la ciudad de Mitú y secuestraron a cerca de 60 uniformados. Estuvo en la selva durante 17 días, se encontró con un grupo indígena y luego con un comando Jungla de la Policía que realizaba operaciones de destrucción de cultivos y laboratorios en el Vaupés, sobre el río Paují en el municipio de Pacoa.El 16 de mayo de 2007 volvió a Bogotá, fue designado como Agregado Policial en Chile, estudió Ciencias Políticas en Francia, en la misma universidad de Ingrid Betancourt y el expresidente Nicolas Sarkozy, y en París hizo estudios sobre resolución de conflictos. Al volver a Colombia, y tras cumplir 20 años de servicio en la Policía, incluidos los 8 años de cautiverio, se retiró de la Institución.Ahora, es una nueva persona, lejos del uniforme verde oliva ha tenido la oportunidad de hacer otras cosas, escribió, viajó y ahora disfruta de su tiempo libre, el cual gasta en sus hijos, le gusta la que él denomina ‘la vida de civil’.Pinchao fue invitado al foro sobre las víctimas del conflicto que empieza hoy en Cali. Aún no se sabe si podrá venir. “Recibí una invitación, para el foro, pero por cuestiones de logística no he podido hablar con ellos, yo quisiera ir, esperemos a ver qué pasa”, respondió esta semana. En medio de los debates que ha generado el proceso con las Farc, ¿le cree a las Farc? Yo creo que hay que creerles, al enemigo hay que creerle en algún momento, si tenemos voluntad de paz debemos confiar en su voluntad de paz también. ¿Qué piensa de las declaraciones de ‘Timochenko’ de que la guerrilla no se arrepiente de las acciones realizadas como grupo revolucionario? Eso deja un sinsabor a los colombianos y más a las víctimas, dicen que las reconocen pero a la vez que no reconocen responsabilidad, eso es una ambigüedad. Cómo reconozco a mi víctima y no me hago responsable de que la victimicé, eso no tiene carta de presentación.Ellos quieren banalizar la guerra, como se hace en distintos escenarios, pero es que se debe banalizar cuando el daño está hecho a los combatientes, mas no a los civiles, ellos no tienen por qué pagar el precio de la guerra. ¿Qué cree que pueda pasar con el proceso, tras los sucesos de la última semana?Hemos tenido dos traspiés, el Gobierno ha sido enfático en que no tolerará más actos de violencia. ¿Cómo es posible que asesinen a la hija de 3 años de un Policía?, eso no le cabe en la cabeza a nadie, eso no es guerra. ¿Cómo es posible que asesinen a una niña de 2 años?, qué culpa tiene una criatura de esas que no tiene idea de lo que está sucediendo en el país, si esto hubiera pasado en otro lado se habría movilizado la gente por estos hechos, pero como es Colombia estamos anestesiados de tanta violencia que nos importa cinco este tipo de actos. Es intolerable esto, por las Farc, pero también por el pueblo colombiano. ¿Qué les diría si pudiera ir a La Habana?Ese tipo de cosas, lo que le duele al pueblo colombiano, una de las cosas más importantes para decirles a las Farc es que el pueblo sabe del poder bélico que tienen, no se necesita que le estén reiterando que tienen esa capacidad, no necesita que le recuerden que las Farc son unos terroristas capaces de todo.Lo hacen a diario volando oleoductos, derramando petróleo, afectando las fuentes hídricas, dejando poblaciones sin energía, esto no es necesario, ya Colombia los conoce y no necesitan reiterar su poder.Si están en la mesa es porque comprendemos que tienen voluntad de paz, entendemos que no es una guerrilla debilitada, que tiene capacidad de seguir haciendo daño, pero no lo sigan recordando, no aumenten las victimas en el país.¿Son distintas las víctimas del Estado que las de la guerrilla? Sí, a las víctimas del Estado les dan protección, las cuidan más, a las de las Farc no, ¿quién nos cuida? De hecho, son distintos tipos de víctimas en los dos casos, por ahora hay que esperar a ver qué pasa con este tema en la representación en la mesa.Su vida de civil¿Qué ha hecho en estos años de libertad?Han pasado tantas cosas, conocí a mi hijo, él ya tiene 13 años, hace casi dos años soy papá de nuevo, de María José. Ahora trabajo con una empresa consultora en seguridad, ellos ayudan a diferentes empresas que pueden estar en riesgo, allí me dan espacio en el tema del secuestro, sobre prevención, supervivencia en el caso de ser secuestrado de fuga, en caso de que se pueda. ¿Cuál es el consejo para sobrevivir en cautiverio?Hay que buscar mecanismos de autoprotección, buscar actividades que eviten la rutina, cuando hay posibilidades hacer gimnasios ornamentales, hacer planchas, pesas, hacer juegos, nosotros incluso alcanzamos a tener compañeros que fabricaron billarines con bolas de los desodorantes roll on y con palos de los arboles jugábamos golf, ping pong. Ese tipo de actividades lo distraen a uno, en algunas oportunidades, pudimos acceder a la lectura, ese fue un periodo muy enriquecedor para todos, leímos cerca de 120 libros, yo me leí la Biblia entera. ¿Que aprendió en los años secuestrado?Yo pude comprobar que la formación que uno recibe de joven es esencial, nos encontrábamos con compañeros que estaban en una hamaca todo el día, y decían que no les daban ganas de hacer nada, pero a algunos nos causaba gracia. Nosotros los conocimos allá y afuera tampoco hacían nada, y muy seguramente cuando salgan, tampoco, y así fue.Por el contrario, jóvenes activos, entre ellos recuerdo mucho a un patrullero Díaz, era muy activo y dinámico, siempre hizo sus actividades en el servicio policial, era muy creativo. En el secuestro nos ayudo, hacia sillas, mesas, juegos y hoy en día ha hecho mucho en su carrera y en su desarrollo personal.A pesar de que el secuestro es un capítulo duro, a pesar de que en algunos deja consecuencias graves y psiquiátricas, para quienes resisten, se protegen y se defienden, los daños van a ser menores. Sí quedan heridas difíciles de sanar, pero en las que hay que trabajar día a día. ¿Ha vuelto a verse con alguno de sus compañeros de cautiverio?No, no he vuelto a verlos, yo recuerdo que estando allá nos decíamos si salimos a la libertad y yo lo veo a usted, volteo para otro lado, para no verlo (risas), imagínese después de verse todo el tiempo por tantos años, ya no más (risas). Uno sale con ganas de rehacer su vida, de volver a ver a su gente, a su familia y amigos que había dejado, unos volteamos la página y lo que hacemos es empezar un nuevo capítulo de la vida y seguir, otros siguen anclados en el pasado.

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