Les buscan nombre a 406 NN arrojados al río Cauca

Les buscan nombre a 406 NN arrojados al río Cauca

Noviembre 08, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Yesid Toro l Reportero de El País

La violencia paramilitar, el terror desatado por los narcotraficantes y los ajustes de cuentas entre bandas criminales en el norte del Valle hicieron que cientos de personas fueran arrojadas al río Cauca.

La violencia paramilitar, el terror desatado por los narcotraficantes y los ajustes de cuentas entre bandas criminales en el norte del Valle hicieron que cientos de personas fueran arrojadas al río Cauca. Ahora son cuerpos que nadie reclamó, porque nunca se supo a dónde se los llevó el río. La mayoría son números y letras escritas en una tablilla o bajo la cruz olvidada de algún cementerio. Muertos sin rostro, sin pasado, sin dolientes que figuran como NN.El Instituto Nacional de Medicina estima que en todo el país hay enterrados 21.000 NN. La misma institución asegura que en el cementerio de Marsella, Risaralda, hay 406 cuerpos sin identificar de personas que, según años de investigación, fueron asesinadas en los municipios del centro y norte del Valle. Hay registros de víctimas desde la década de los 80.“Hay personas que fueron asesinadas de manera atroz desde Jamundí hasta Cartago, de acuerdo con los monitoreos hechos por las autoridades. Incluso, en poblaciones alejadas de la ribera del río, como Sevilla, de donde sabemos asesinaron gente y la fueron lanzar al Cauca”, explica el director regional de Medicina Legal en el Valle, Jairo Silva. En la década de los 80 y 90, las disputas entre narcotraficantes del cartel del Norte del Valle y la llegada del Bloque Calima de las AUC al Valle generaron cientos de asesinatos selectivos. De acuerdo con las autoridades y las mismas versiones libres de los desmovilizados en Justicia y Paz, la mayoría de las personas fueron arrojadas al río Cauca. De hecho, se estima que más de la mitad de los NN que hay en Marsella fueron víctimas de la masacre de Trujillo.Los resultados de estas investigaciones motivaron la creación de un comité de búsqueda de desaparecidos integrado por autoridades de Risaralda, Valle, Quindío y Caldas, que recibe apoyo del Programa de Derechos Humanos de la Vicepresidencia de la República. Dicho comité viene trabajando desde hace un año en la identificación de los NN que fueron arrojados en río Cauca y que por informaciones de las autoridades locales fueron inhumados y sepultados en cementerios que van desde Cartago, Valle, hasta Belalcázar y Riosucio, en Caldas.La tarea de encontrar un rostro y una identidad para los NN del río Cauca le fue asignada a la Fiscalía 40 de la Unidad de Justicia y Paz, con sede en Pereira, grupo que deberá exhumar los cadáveres una vez estén plenamente identificados. “Ahora estamos recopilando datos sobre tallas, peso, prendas, señales particulares de 360 de los 406 cadáveres, la mayoría de víctimas del Valle. En Marsella hemos avanzado porque es la única población que tiene información organizada sobre los NN. Levantaron croquis de las inhumaciones, actas de defunción. Ahora hay que cruzar esa información con los datos de desaparecidos que poseen instituciones como el CTI y las personerías en el Valle, lo que dará la posibilidad de hacer los cruces entre desaparecidos y cadáveres”, señaló el director de Medicina Legal en Risaralda, Juan Carlos Medina Osorio. De acuerdo con cifras de la Fiscalía, en el Valle hay hasta ahora 2.664 reportes de desaparecidos de estos procesos. No obstante, la realidad puede ser otra si se tiene en cuenta que hay víctimas que son buscadas por sus familias desde 1982. La mayoría de las denuncias fueron recibidas en los últimos diez años en municipios como Buga, Tuluá, Zarzal, La Unión y Cartago.Ahora se espera que una vez que se tengan los datos cruzados en el Sistema de Información Red de Desaparecidos y Cadáveres, Sirdec, se dé fin al calvario que viven los familiares de los muertos sin nombre. Sin embargo, Carlos Mario Orozco, director ejecutivo del Colectivo de Derechos Humanos del Eje cafetero y quien ha recorrido 18 municipios del norte del Valle en busca de los dolientes de estos NN, ve con preocupación que no haya información consolidada sobre denuncias.“Nosotros tenemos seis casos registrados de familias que creen que sus muertos están en estos camposantos. Pero estimamos que el 45% de las familias no ha denunciado. Hay poblaciones como Zarzal, Riofrío, Cartago, Roldanillo, La Unión y El Dovio, donde la gente aún tiene miedo”. Orozco sostiene que luego del recorrido por el norte del Valle, le quedó la sensación de que los victimarios, organizaciones de narcotraficantes y criminales, aún permanecen allí. “Eso no permite avanzar mucho en las investigaciones y el restablecimiento de derechos, porque la gente está asustada”, denunció. Pero no es el único problema. La Fiscalía está tratando de recoger las denuncias sobre desaparecidos, que han llegado a las personarías de cada municipio, lo que ha significado un proceso dispendioso. Asimismo, durante un consejo regional de seguridad que se realizó hace dos semanas en Pereira, las autoridades manifestaron la incapacidad presupuestal para iniciar el cruce de información entre desaparecidos y cadáveres, que deberá ser confrontado en el Sirdec.Otro inconveniente radica en que a parte de Marsella, los otros municipios donde inhumaron cuerpos no tienen una información consolidada. De hecho, hay casos como el del cementerio de La Virginia, Risaralda, donde sepultaron NN que tras varios años fueron exhumados y cuyos restos no aparecen. “En ese sentido, le pedimos a la Iglesia Católica, responsable de los camposantos, que entregue una circular para que las parroquias comiencen a recoger esta información”, solicitó Orozco.

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