La violencia se convirtió en un alumno más de las aulas escolares en Cali

Marzo 25, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Jessica Villamil Muñoz I Redacción El País
La violencia se convirtió en un alumno más de las aulas escolares en Cali

Preocupación. Los padres de familia y estudiantes de la ciudadela educativa Nuevo Latir, en donde fue asesinado un menor por su propio compañero a comienzos de semana, todavía están indignados por el crimen. Niños revelaron que sienten temor de que ocurra una situación similar.

La violencia se mete a las aulas escolares 80% de las agresiones se dan a la salida de los planteles, dice Análisis de la Secretaría de Educación. Tres jóvenes, asesinados por compañeros.

Nombre: Diego Gabriel. Edad: 16 años. Estudiante. Le propinaron dos puñaladas —una en el pecho y otra en la espalda— y murió antes de recibir atención médica.Yeicón Duván. 16 años. Estudiante. Una herida con una tijera en el pecho fue letal. 14 años. Sin identificar. Escolar. Un tiro en la cabeza acabó con su existencia. Los tres jóvenes —asesinados entre febrero y marzo de este año— no sólo eran menores de edad y cursaban bachillerato en instituciones educativas de Cali. Tuvieron en común que los verdugos fueron sus compañeros de clase.La vida no es lo único que se extingue en los planteles oficiales. Un docente de un colegio del Oriente cuenta, detrás de un muro y en voz baja, que los muchachos más grandes les roban la lonchera, con cuchillo en mano, a los niños. Y que les quitan los tenis y otros objetos de valor a sus propios compañeros. Útiles escolares (bisturíes y tijeras) que pueden ser usados como armas de defensa o de ataque no es lo único que llevan a estudiar. Portan armas de fuego camufladas en sus morrales. Pistolas hechizas e incluso, dice un coordinador académico de la Comuna 21, que encontró varios revólveres calibre 38.“Trato de dialogar con ellos para que no vuelvan a traerlas al colegio. Una vez uno me dijo que se comprometía a no usarla acá, pero que no le pidiera que dejara el arma en la casa”.El coordinador lleva un lustro en la institución y dice que eso no es lo más difícil que ha tenido que enfrentar. En las aulas se combinan los lápices, los libros, las pistolas, los cuchillos, los dramas...¿Será por eso que el 40% de los estudiantes se siente inseguro dentro de los colegios? Así lo revela la Secretaría de Educación Municipal a través de un Análisis de Percepción de la Violencia Escolar en las Instituciones Educativas Oficiales de Santiago de Cali.Aunque hay hechos como el homicidio de Diego Gabriel que ocurren dentro de los colegios, el 80% de los encuestados dijo que las agresiones suelen presentarse a la salida de clases. El documento señala que las peleas empiezan cuando hay insultos, burlas, bromas, agresiones físicas y robos, entre otras situaciones. Pero, ¿eso es lo que está ocasionando que los estudiantes se maten entre sí? Cultivos en el hogarIntolerancia, problemas de convivencia y ausencia de civismo. Esos son los factores que según el coronel Nelson Rincón, comandante Operativo de la Policía Metropolitana de Cali, están generando las muertes en las aulas de clase.Dice que muchos de esos factores son propiciados por el mal ejemplo de los padres. Su argumento parece tener fundamento. Un coordinador académico de una institución oficial narra que el padre de un joven que fue sorprendido consumiendo y comercializando marihuana dentro del colegio, protege a su hijo.“Nos ha dicho que tratamos al muchacho como si fuera la época de la Inquisición, que lo estamos difamando y ya demandó al profesor que descubrió la falta”, advierte el educador.El coronel Rincón explica que se han iniciado requisas en algunos colegios donde sus rectores pidieron el apoyo policial. Cuenta que a mediados de semana, en un par de horas, se incautaron 70 armas cortopunzantes.La Ciudadela Nuevo Latir, el complejo inaugurado en julio pasado y donde cayó muerto esta semana un estudiante, hizo un aporte amplio de armas.Hugo Lozano, rector de la Ciudadela Nuevo Latir, dice que esa institución no mostraba signos de violencia, que lo que ocurrían “eran peleas normales”.Manifiesta que lo que se encontró en las incautaciones no eran armas reales. Advierte que la ciudadela es un centro para crear arte y que allí se necesitan las tijeras. Pero el Comandante Operativo de la Policía aclara que se trata de implementos cortopunzantes.“Es un problema cultural. En esas zonas está arraigada la violencia y las tijeras que pueden utilizar unos para crear arte, otros las usan para quitar vidas”, dice el oficial.Raúl Salazar, secretario de Educación de Cali, asegura que “los estudiantes no se están matando entre ellos”. Señala que la situación actual involucra al narcotráfico, las guerras entre pandillas y se trata de situaciones externas a las instituciones educativas.Indica que se han detectado ventas de alucinógenos en inmediaciones de los colegios y aunque la situación no es nueva, manifiesta que aún no se ha hecho nada al respecto porque cuando él llegó a la dependencia no había un reporte oficial de este tipo de hechos por parte de sus antecesores.Sentencia que se van a realizar trabajos específicos en las comunas 13, 14 y 21. Se van a extender los horarios de clase para que los jóvenes permanezcan más tiempo en los colegios y menos en las calles. Aún así, el profesor que habla en voz baja y detrás del muro dice que le produce menos temor dar clase al grupo de desmovilizados que atiende los sábados.

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