“La trata de personas no es un delito de estratos 1 y 2”: coordinador de la ONU

Octubre 27, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

El Valle es la región más afectada por este flagelo en Colombia. Carlos Andrés Pérez, coordinador del Proyecto Trata de Personas, de las Naciones Unidas, se refirió a la situación del departamento.

El Valle del Cauca es el el departamento con el mayor número de víctimas de trata de personas. Según el Ministerio del Interior, el 41% de los casos de este delito en todo el país corresponde al Valle del Cauca: un porcentaje que supera el 22% de Antioquia, históricamente la región más afectada.Al término del Quinto Encuentro de Comités Departamentales contra la Trata, celebrado en Cali durante los dos últimos días, el Coordinador del Proyecto Trata de Personas, de las Naciones Unidas, Carlos Andrés Pérez, analizó la situación del departamento. Según Pérez, una de las razones de fondo para explicar lo que sucede en el Valle es la violencia actual. El 41% de las víctimas de este delito en Colombia, corresponde al Valle del Cauca. ¿Cuáles son las razones de esa situación?Hay varias razones que explican ese porcentaje. Una es el hecho de que en el Valle los índices de migración se han elevado en los últimos años, especialmente hacia Suramérica. Ese deseo de emigrar es el caldo de cultivo para que las redes hagan oferta. Ahora, el deseo de emigrar hacia otros países se debe, por una parte, a las condiciones económicas propias de esta región y, por otro lado, a la violencia urbana que sufre el departamento en tan altas proporciones y que obliga a muchas personas a cambiar de residencia constantemente por motivos de seguridad.¿Quiénes son las víctimas?Ante todo mujeres entre los 18 y 35 años. Hay muchos casos de mujeres cabezas de familia o madres solteras. También hay afectación en los hombres, pero es muy escasa en comparación con las mujeres. ¿Cómo está el Valle en materia de políticas y acciones contra este delito?En general Colombia cuenta con leyes e instituciones reconocidas internacionalmente como de alta calidad. La estrategia nacional precisamente se reformuló en este encuentro y va desde el 2013 hasta el 2018. El verdadero problema es que el delito es poco visible y poco denunciado, y eso se debe a que es un delito que no se conoce muy bien. No toda actividad sexual o de mendicidad que se ejerza por presión puede calificarse como trata. Otra de las dificultades para enfrentar este delito es la poca información que se posee. Aunque del Valle se dice que tiene un 41% de las víctimas conocidas, esa cifra es sólo de 2012. No se tienen cifras de años pasados y se desconoce cuál es la incidencia del delito por región. No se sabe cómo está el norte o el centro o el sur del departamento. ¿Podría definir el delito?La trata de personas es un delito que consiste trasladar personas dentro o fuera del país con el fin de que sean vendidas o explotadas. La legislación establece siete formas de trata: el sometimiento de las personas al ejercicio de la prostitución, el matrimonio servil, el turismo sexual, la mendicidad ajena, y la trata con fines de extracción de órganos y trabajo forzado. ¿Cuál es el más común?El de la explotación sexual, sin duda. Según el Ministerio del Interior, el 38% de los casos de trata en Colombia corresponden a esa categoría. ¿De qué modo operan las redes de trata de personas?Inicialmente se creía que este era un delito que afectaba en mayor medida los estratos 1 y 2. Sin embargo, se ha descubierto que no es un delito estratificado, pero sí existen ciertas condiciones de riesgo. Que una persona ejerza como trabajadora sexual la hace mucho más vulnerable. Las redes suelen buscar víctimas en bares o prostíbulos y suelen buscar a trabajadoras sexuales. Eso les facilita las cosas porque sólo tienen que prometerles un mejor salario por el mismo trabajo. Ahora, otra de las estrategias consiste en ofrecer trabajos con altos ingresos o hasta becas de estudio en el exterior. A una persona le ofrecen un empleo, digamos como modelo. La contactan por internet o por medio de algún conocido. Le dan los documentos para que viaje, le costean el viaje y hasta le compran ropa. Esto genera una deuda entre el tratante y la víctima. Una vez la víctima llega a su destino, la obligan a pagar con trabajo la deuda que ha adquirido. Hay investigaciones que demuestran que una inversión de 6.000 dólares puede significar para los delincuentes una ganancia de 60.000 dólares en menos de tres meses. ¿Cuáles son los países hacia los que se llevan a las víctimas?Guatemala, Panamá, Italia, España, China y Japón. El Valle del Cauca presenta un fenómeno singular desde hace pocos años que es el incremento de personas que emigran hacia Chile. No se conocen cifras, pero es muy probable que hayan muchas víctimas de trata dentro de esa dinámica de migración. En el Encuentro se formuló una nueva estrategia para atacar el delito. ¿Cuáles son las metas?Nos interesa por una parte trabajar no sólo en la prevención del delito sino en atacar las circunstancias sociales que lo permiten. La mayoría de las personas que se convierten en víctimas están buscando otras oportunidades laborales y académicas. Eso lo discutimos durante el Encuentro y procuraremos trabajar en ese sentido. Por otra parte, nos propusimos elaborar un sistema que permita medir el impacto del delito en todo el país. En Colombia no se tiene certeza sobre el fenómeno. Las cifras son parciales, además de que cada institución tiene estadísticas diferentes. ¿Qué le recomienda a la gente para que se cuide de caer en la trampa?Ante todo que sean cautelosos con las ofertas que se encuentran. Que revisen la legalidad de la supuesta empresa que ofrece el empleo o la beca. Que tengan en cuenta que las visas no las expiden en dos o tres días, y en el caso de que acepten viajar, es recomendable que dejen números telefónicos y que se contacten con el consulado de Colombia en el país al que viajan.

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