La seguridad, el legado histórico de la era Uribe

Julio 19, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Yesid Toro Meléndez, reportero de El País.
La seguridad, el legado histórico de la era Uribe

Triunfo. La Operación Jaque es considerada el mayor triunfo de la inteligencia militar en la era Uribe.

Una guerrilla diezmada, un país con menos crímenes y unas AUC acabadas son los mayores logros de la Seguridad Democrática, la estrategia más exitosa del saliente Gobierno.

La Seguridad Democrática se constituyó en la estrategia estrella de los ocho años de gobierno del presidente Álvaro Uribe Vélez. Su implementación permitió que el Estado retomara el control en varias zonas del país con presencia guerrillera, recuperó la tranquilidad en las vías y disminuyó notoriamente el secuestro. También agotó la capacidad operativa de las Farc, al capturar y dar de baja a varios de sus cabecillas; logró la desmovilización de las autodefensas y permitió la detención de varios de los mayores capos del narcotráfico, entre ellos Diego León Montoya, alias Don Diego, jefe del cartel de norte del Valle.Los ‘falsos positivos’, la aparición de bandas emergentes tras la desmovilización de los paramilitares, el creciente número de desplazados y la ola de homicidios registrada en el 2009 en las principales ciudades se convierten en los ‘lunares’ de la exitosa política.Los golpesLas Farc recibieron a Álvaro Uribe el día de su posesión con un ataque con rockets al Palacio de Nariño que dejó varios muertos. Ese atentado es buena muestra del poder que entonces tenía esa guerrilla. Ocho años después el panorama es muy diferente. Bajo el imperio de la Seguridad Democrática, las Farc pasaron de tener unos 20.000 efectivos a alrededor de 8.000 y varios de sus principales cabecillas están muertos o capturados.En el cierre de este Gobierno, los esfuerzos de las Fuerzas Militares están orientados a capturar a Guillermo León Sáenz Vargas, alias Alfonso Cano, quien reemplazó a ‘Manuel Marulanda Vélez’ como máximo comandante de la esa guerrilla.En los últimos días, la Fuerza Pública ha propinado duros golpes a los anillos de seguridad de ‘Cano’ y el pasado 18 de julio fue detenida alias Araceli, jefe del Frente 66 y considerada muy cercana al jefe guerrillero.La captura de ‘Cano’ sería el broche de oro para un gobierno que ha golpeado a la cúpula de la mayor guerrilla del país como ningún otro lo había hecho. Los primeros operativos contra los jefes de las Farc ocurrieron en el 2004. Ese año fueron detenidos Ovidio Ricardo Palmera, alias Simón Trinidad; Nayibe Rojas Valderrama, alias Sonia, y ‘Rodrigo Granda’, el ‘Canciller’ de las Farc, quien ahora se encuentra prófugo.En el 2007 murieron en combates otros dos jefes guerrilleros: Tomás Medina Caracas, alias El Negro Acacio, y Gustavo Rueda Diaz , alias Martín Caballero.Pero fue el 2008 el ‘annus horribilis’ para los cabecillas de las Farc. En la Operación Fénix fue abatido el segundo cabecilla de esa guerrilla, ‘Raúl Reyes’, en un campamento en Ecuador. Semanas después otro miembro del Secretariado, ‘Iván Ríos’, fue asesinado por uno de sus propios hombres, que actuó movido por la presión de las FF. MM. y por la recompensa que se ofrecía por la cabeza de ‘Ríos’. A los pocos días las Farc perdieron a su máximo líder, ‘Manuel Marulanda Vélez’, quien murió por causas no establecidas. Para lograr estos resultados, el gobierno de Uribe aumentó la presencia militar en casi todo el territorio nacional y creó brigadas, batallones y comandos conjuntos para fortalecer el Ejército. Igualmente, afianzó los convenios de cooperación militar con los Estados Unidos. Los comandos especializados y la inteligencia de las Fuerzas Militares, impulsadas por el presidente Uribe, fueron artífices de los dos más grandes operativos de rescate en la historia del país. El 2 de julio del 2008, la ex candidata presidencial Íngrid Betancourt, tres estadounidenses y once soldados y policías fueron liberados por el Ejército, en la llamada Operación Jaque, catalogada como una acción “perfecta”. Hace apenas un mes, en otro operativo de inteligencia, el Ejército rescató a tres policías y un militar en la Operación Camaleón. El fin de las AUCOtro logro de la administración Uribe fue el desmonte de las Autodefensas Unidas de Colombia, AUC. Esta agrupación armada (con cerca de 35.000 hombres en todo el país en el 2002) acordó con el Gobierno el cese al fuego y el sometimiento a la legalidad de sus comandantes, lo que puso en marcha la Ley de Justicia y Paz. Según la Presidencia de la República, desde el 2003 a mayo del 2010, al proceso de desmovilización se acogieron de manera colectiva 31.670 integrantes de las autodefensas, mientras que en desmovilizaciones individuales hay registros de 3.682 personas. Estados Unidos pidió en extradición por narcotráfico a varios de los jefes paramilitares que se acogieron a esa ley, por lo que el 13 de mayo del 2008 fueron enviados a ese país catorce ex miembros de las AUC, entre ellos Salvatore Mancuso, Rodrigo Tovar Pupo, alias Jorge 40; Carlos Mario Jiménez, alias Macaco, y Diego Murillo alias Don Berna. Para algunos analistas el lunar del proceso ha sido el hecho de que la Ley de Justicia y Paz no ofreció marcos jurídicos correctos para promover la reparación de las víctimas. Según el analista León Valencia, de la Corporación Nuevo Arco Iris, “quedaron intactas algunas de las más importantes estructuras de estos grupos, como las del narcotráfico, que se han reactivado. Ese fenómeno persiste con las bandas emergentes, que tienen unos 10.200 combatientes, en siete agrupaciones que operan en todo el país. El mismo Gobierno acepta hoy que sólo en Antioquia hay por lo menos cinco mil miembros de estas bandas criminales”.El costo de la guerraEl fortalecimiento de las Fuerzas Militares tuvo un millonario costo. Sólo en el 2009, Colombia invirtió en gasto militar el 3,7 % de su Producto Interno Bruto, PIB. Según el Instituto Internacional de Estudios para la Paz, en total se utilizaron ese año 10.055 millones de dólares (más de 19 billones de pesos) en este rubro.Para Camilo González Poso, el costo humano puede estar representado, entre otros, en el desplazamiento forzado que ha significado 2,5 millones de nuevas víctimas durante la administración Uribe y de cerca de 80.000 en el último año.El escándaloLas ejecuciones extrajudiciales conocidas como ‘falsos positivos’ se convirtieron en el mayor escándalo durante los dos periodos del presidente Álvaro Uribe. Cerca de 1.495 integrantes de la Fuerza Pública son investigados por supuestos homicidios en persona protegida o ‘falsos positivos’.La Fiscalía adelanta 1.230 investigaciones de civiles presentados como muertos en combate. La Unidad de Derechos Humanos procesa 848 investigaciones, mientras las seccionales otros 382 casos.A esto se suman las investigaciones que se adelantan contra miembros de las Fuerza Pública por vínculos con paramilitares (antes de su desmovilización), lo que habría generado un alto número de muertes. Hay también señalamientos contra militares presuntamente involucrados con bandas emergentes. Incluso hubo supuestas alianzas con el narcotráfico.ProtagonistasMartha Lucía Ramírez. Dirigió el Ministerio de Defensa entre el 2002 y el 2003.Le imprimió al Ministerio de Defensa estilo gerencial, centralizó la contratación y la compra de equipos y suministros. Fue la única mujer en ocupar esta cartera. Tuvo roces fuertes con la cúpula militar por la adquisición de material bélico.Jorge Alberto Uribe Echavarría, empresario antioqueño nombrado ministro en el 2003.Llegó al Ministerio de Defensa tras ser jefe de la compañía de Seguros Delima durante trece años. Su gestión como Ministro consistió en promover las buenas relaciones entre las Fuerzas Militares, pero fue cuestionado por el Congreso.Camilo Ospina. Ministro de Defensa durante el primer periodo. Asumió el 9 de julio del 2005.Puso en marcha la VII División del Ejército con jurisdicción en Antioquia, Córdoba y Chocó. Dirigió la contraofensiva contra el repliegue guerrillero y tuvo que afrontar varios escándalos ocurridos por el llamado ‘fuego amigo’.Juan M. Santos. Asumió el Ministerio en el 2006, en el segundo mandato de Álvaro Uribe. Su mayor logro: la Operación Jaque. También coordinó los operativos que permitieron dar de baja a los líderes de las Farc, ‘Raúl Reyes’, ‘El Negro Acacio’, ‘Martín Caballero’ y ‘JJ’. Promovió el trabajo en conjunto entre los organismos de inteligencia.Gabriel Silva, actual ministro de Defensa. Será el último en esa cartera en la era Uribe.Ha sido defensor de la Seguridad Democrática, al mismo tiempo que continuó con la línea de modernización de las Fuerzas Militares. El golpe más fuerte contra las Farc, lo dio con la Operación Camaleón, que trajo a la libertad a cuatro uniformados.Otros datos importantes Durante el 2002 y el 2007, según el Ministerio de Defensa, se realizaron 14.313 capturas contra miembros de autodefensas y bandas criminales al servicio del narcotráfico.Entre el 2002 y el 2010, el gobierno Uribe logró 40.000 capturas, 17.000 desmovilizaciones individuales y 8 millones de unidades de munición incautadas a las guerrillas. El 30 de octubre del 2009 se firmó un acuerdo militar entre Colombia y Estados Unidos que permite a militares de ese país utilizar siete bases colombianas para la cooperación contra el narcotráfico y el terrorismo.El 28 de abril del 2007, el policía John Frank Pinchao, escapó de las Farc. También lo hizo en octubre del 2008 el ex congresista Óscar Tulio Lizcano, quien huyó con el guerrillero que lo custodiaba.

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