La sangrienta huella del exjefe paramilitar alias H.H en el Valle del Cauca

Octubre 30, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Unidad Investigativa El País
La sangrienta huella del exjefe paramilitar alias H.H en el Valle del Cauca

Ante la Sala penal del Tribunal Superior de Bogotá, la Fiscalía de la Unidad Nacional para la Justicia y Paz le imputó cargos a Éver Veloza García, más conocido como ‘HH’, por los delitos de desaparición forzada, desplazamiento forzado, violencia de género, actos sexuales abusivos y reclutamiento ilícito.

Este texto fue publicado por El País el 2 de marzo del 2008, tres días antes de que alias H.H compareciera ante la Fiscalía luego de su captura. Así fue la aparición del Bloque Calima en el Valle.

Era el último día de la novena de la Virgen del Carmen cuando la muerte, vestida de camuflado, anunció su aparición en el Valle del Cauca. Con marcado acento costeño, el anuncio lo escucharon primero 500 campesinos reunidos en la plaza del corregimiento La Moralia, jurisdicción de Tuluá: las Autodefensas Unidas de Colombia, AUC, habían llegado a la región. Mientras uno de los comandantes del Bloque Calima, nombre que tomó el grupo de autodefensas en el Valle, daba su discurso, un encapuchado caminaba entre la multitud. Señaló a Orlando Urrea y su hija Patricia, estudiante de enfermería en la Universidad Central. Luego les amarraron las manos contra la espalda y los llevaron a la carretera que conduce a Monteloro, otra vereda perdida en la cordillera central, donde los asesinaron con varios disparos en la cabeza. Eso sucedió el 31 de julio y fue la primera acción del Bloque Calima de las AUC, una agrupación que entre 1999 y el 2004 cometió, según una investigación de la Consejería de Paz del Departamento, 60 masacres. Además, desaparecieron a unas 800 personas, cuyos cuerpos fueron sepultados en cientos de fosas comunes, que apenas están siendo desenterradas. El descubrimiento La llegada de este grupo paramilitar, procedente de Urabá, fue pactada en dos reuniones a las que asistió el propio Carlos Castaño. La primera de ellas ocurrió en una finca cerca a Cartago, donde el jefe de las AUC estuvo acompañado por narcotraficantes del Cartel del Norte del Valle, liderados por Diego Montoya, y varios ganaderos. “Hasta el 98 las Farc y los narcos habían tenido un acuerdo tácito de no agresión, pero los mandos medios de la guerrilla empezaron a extorsionar y a robar el ganado de sus fincas. Entonces Montoya dijo que las Farc se le habían vuelto un dolor de cabeza”, relató una persona cercana al capo. Pero fue sólo hasta después del secuestro de La María, ocurrido el 30 de mayo de 1999, que los hermanos Castaño aceptaron enviar un grupo de hombres a la región. Tras una segunda reunión se concretó la llegada de las AUC, al mando de Nolberto Hernández Caballero, un sargento retirado del Ejército, oriundo de Trujillo. En esta ocasión a la cita acudió un grupo más amplio que incluyó a empresarios y agricultores. El secuestro de los feligreses de la iglesia La María había tocado las fibras de la sociedad vallecaucana. “La llegada del Bloque Calima al Valle se dio por el pedido de los empresarios que ante el intenso accionar de la guerrilla recurren a los Castaño”, reconoció Éver Veloza, 'HH', quien asumió la comandancia del grupo desde el 2000. La conquista Antes de su primera incursión, en La Moralia, los paramilitares estuvieron concentrados en dos fincas de los corregimientos Pardo Alto y La Marina. Allí llegaron en pequeños grupos, procedentes de Urabá. El encargado de coordinarlos, aparte de 'Román', era 'Rafa Putumayo', quien después de montar el bloque partió hacía el sur del país. Según la información entregada por sus líderes, el primer grupo de 50 hombres se instaló en La Marina, luego se reforzaron con 25 más. Los lugartenientes principales eran Elkin Casarrubias, alias El Cura, y 'José 39'. Con este refuerzo se tomaron la población de El Placer en Buga. Allí mataron a Anacarsis Morante y Amadeo Valderrama, administradores de los restaurantes El Campesino y El Placer. “Cerca de 80 paramilitares nos dijeron que nos daban 48 horas de plazo para abandonar la vereda porque éramos auxiliadores de la guerrilla", recuerda un familiar de las víctimas. Ese día los miembros del Bloque Calima se desplazaban en dos camiones del Batallón Palacé, los cuales fueron quemados por la guerrilla. Este hecho, sumado a las declaraciones de 'HH' sobre la colaboración que les prestó el coronel Jaime Amor, ponen en evidencia los nexos entre integrantes de esta guarnición y las AUC. En próximos días, durante su versión libre, ‘HH’ revelará los nombres de los miembros de la Fuerza Pública que le colaboraron al Bloque Calima. “Se hicieron incursiones con información que daban las autoridades. Ejército y Policía nos colaboraron. Teníamos coordinación para los desplazamientos, en muchas ocasiones movimos tropas de nosotros de Tuluá hasta Buenaventura o hasta Jamundí en camiones del Ejército”, advirtió HH. La expansión del terror A finales de 1999 el Bloque Calima extendió su dominio ocupando el pie de monte de Palmira y Pradera “Llegaron en octubre de 1999 a La Ruisa (corregimiento entre Palmira y Pradera) venían en cinco camiones. A la esposa de Alfredo le tocó volarse con la niña en brazos”, cuenta un habitante de la zona. Y se refiere al primer muerto de esta incursión, Alfredo García, quien lideraba un cabildo indígena. A esta le siguieron otras cinco, ocurridas en las veredas La Fría y Potrerito. Mientras los paramilitares expandían su control por el departamento, sus actos de violencia aumentaron en el centro del Valle. En los municipios de Tuluá, Buga y Bugalagrande hubo asesinatos selectivos y desapariciones de presidentes de juntas de acción comunal, comités veredales, sindicatos y asociaciones campesinas. “Estas comunidades, con un alto grado de organización, se habían empoderado y por eso, al llegar las AUC, las señalaron de apoyar a la insurgencia, entonces fueron objeto de su acción criminal”, explica Frangey Rendón, gestor de Paz del Valle. Las autodefensas centraron sus campamentos en el corregimiento de Galicia. “En esta población permanecían. Citaron a una reunión en una finca, le dijeron a las personas que si tenían fusiles los pagaban a $25 millones. Uno los veía en camperos, bajaban y subían en ellos día y noche”, aseguró un docente de esa población. Su mayor centro de operaciones fue la finca Chachafrutos, en la vereda La Morena. Se apoderaron de esa propiedad y allí llevaban a las personas que iban a asesinar. Cambio de mando El 21 de julio del 2000, el comandante 'Román' fue asesinado en Tuluá. Lo mató la propia organización porque se había gastado una plata. Días después de su muerte, en un allanamiento a su casa en Cali, apareció la lista de aportantes. Sin embargo, pasados ocho años la Fiscalía no ha detenido a ninguno de los mencionados. En esa oportunidad se rumoró que varios empresarios estarían en la lista, pero del documento no se volvió a saber. En agosto llegó a la zona Éver Veloza, quien comandaba el Bloque Bananero en Urabá. “Vino con 150 hombres más para reforzar el grupo”, indicó un desmovilizado que patrulló con él. El organigrama del grupo cambió. 'HH' se convirtió en el nuevo comandante, Elkin Casarrubias, 'El Cura', asumió como segundo al mando. Y se dividieron las zonas en cuatro frentes. El norte del Cauca y Jamundí era manejado por José de Jesús Jiménez, alias Martín o Sancocho; el centro del Valle quedó a cargo de 'El Cura'; Palmira, Florida y Pradera las manejó 'Geovany', y Buenaventura estaba bajo el mando de 'Félix'. Asimismo, alias Fernando quedó encargado de manejar las relaciones con los políticos. Esta nueva estructura es una muestra de como entre 1999 y 2004 el Bloque Calima llegó a casi todo el departamento, excepto el norte del Valle. Fueron cinco años en los que bajo el silencio y la complicidad de algunas autoridades y parte de la sociedad, las AUC sembraron el terror en el Valle. Sólo hasta ahora, cuando se comienza a desenterrar la verdad, se podrá conocer la magnitud de la barbarie. Testimonio de un sobreviviente Siete años y cuatro meses después de que las autodefensas asesinaran a 24 campesinos de los corregimientos de La Habana y La Alaska, en Buga, el único hombre que sobrevivió a la masacre relata su historia. “Estaba cortando caña con Edilberto y paramos para almorzar. En el camino vimos unos uniformados armados, pero no tuvimos miedo, porque no le debíamos nada a nadie. Entonces vi como iban sacando a la gente de casa en casa citando a una reunión, como las que hace años organizaba la guerrilla. Cuando nos tocó a nosotros encontramos a toda la gente del pueblo alrededor de la escuela, en La Alaska. Estábamos charlando, cuando oímos los primeros disparos. Creí que era la guerrilla, pero después llegaron más paras, acababan de matar a otras personas en La Habana. Uno de ellos gritó las mujeres y los niños a las casas; a nosotros nos pusieron en fila india. Nos repartieron a la mitad, nos hicieron trotar hacia la escuela y a los otros para el otro lado. Cuando pasamos por la escuela mis compañeros decían nos van a matar. Luego escuché una ráfaga, en cuatro patas me metí a una casa, al lado mio cayó mi compañero. De la desesperación me tiré a un abismo, quedé incrustado en una mata de plátano. Como pude me quedé en el monte. Estuve como tres horas hasta que llegue a La Magdalena, unos amigos me escondieron dos días. No pude ir a los entierros y a mi todo el mundo me daba por muerto. Me tocó irme para Cali. La ciudad es muy dura para un campesimo, yo sólo sabía sembrar la tierra y trabajar de jornalero. Hasta me robaron una vez, le cogí miedo a salir. Los recuerdos me perseguían, por las noches no quería dormir sólo, me soñaba con las caras de mis amigos muertos. Veía a don Balbino Pérez, el dueño de la tienda, y a don Abisai Sánchez, un señor de 65 años. Fui el único que sobreviví, pero eso hizo que durante años viviera con miedo, hace poco regresé a mi tierra. Ahora pienso que tengo un ángel de la guarda”. Las nuevas revelaciones de 'HH' Atres días de que Éver Veloza, 'HH', reinicie sus versiones libres ante la Fiscalía, el jefe del desmovilizado Bloque Calima de las AUC, entrega nuevas revelaciones a El País sobre los supuestos nexos entre empresarios y políticos con las autodefensas. Está vez desde la cárcel de Bellavista, adonde fue trasladado intempestivamente hace pocos días, ¿Qué políticos y empresarios se reunieron con usted? Me reuní con varios políticos: Unas reuniones las hice personalmente otras por intermedio de los comandantes políticos. Las reuniones se hicieron con distintos objetivos. Los nombres los revelaré en las audiencias de Justicia y Paz, por guardar la reserva sumarial, pero les voy a dar como ejemplo de mis reuniones con políticos la que sostuve con el senador Alexánder López y el ex gobernador del Cauca Juan José Chaux. ¿Cuántas veces se reunió con Chaux Mosquera? Que recuerde yo personalmente en una ocasión. ¿Para qué fue la reunión? Los objetivos de las reuniones eran politiqueros, otros humanitarios, el objetivo de la reunión con el señor Chaux lo explicaré en audiencia de Justicia y Paz. ¿Cómo fue la relación entre el bloque y los políticos? Las relaciones con los integrantes de la clase política tuvieron diferentes objetivos, con algunos llegamos a acuerdos políticos o politiqueros, con otros las reuniones fueron eminentemente humanitarias. ¿Qué alcaldes los apoyaron? Muchos alcaldes, como el de Puerto Tejada, Fernando Santa. Los otros los diré en las audiencias de Justicia y Paz. ¿Quiénes aportaron dinero para financiar el Bloque Calima? Desde los más grandes ingenios del Valle hasta los mas pequeños, así como algunos ganaderos de las zonas donde operé. Entonces, ¿Qúe los trajó al Valle? Yo no fui el fundador del bloque Calima pero por información que me suministró el comandante Carlos Castaño, la creación del Bloque Calima fue una necesidad debido a los desmanes que la guerrilla cometió en la región, entre ellos los secuestros masivos. El bloque para su fundación y permanencia recibió el apoyo de buena parte de los gremios y de la sociedad vallecaucana. ¿Quienes fueron los patrocinadores de las AUC en el Valle? Los nombres y las reuniones las revelaré en las audiencias de Justicia y Paz. Con empresarios me reuní con muchos y de muchos sectores, como ejemplo coloco al señor conocido como Fernando Piano, importante periodista y persona que conforma la sociedad caleña. ¿Durante cuánto tiempo los empresarios lo apoyaron? Hasta la desmovilización. En anteriores declaraciones, usted dijo que le pidieron llevar un grupo de paramilitares a la vía al mar, ¿quienes fueron? En Buenaventura casi todo el comercio nos colaboraba. En una entrevista pasada usted dijo que para la acción del Naya habían contado con la complicidad del Ejército, la Tercera División es la responsable de esta zona, qué miembros de ésta los apoyaron? Allí hubo de todo. Desde el más alto rango hasta el mas bajo. Masacres 31 de julio de 1999. La Moralia, corregimiento de Tuluá. Orlando Urrea, 45 años y Patricia Urrea, de 18, padre e hija fueron asesinados. 20 de agosto de 1999. Corregimiento de Barragán, Tuluá. Las AUC dieron muerte a los esposos Efraín Albarracín y María Eugenia Vela. Agosto 31 de 1999. Corregimiento Las Chorreras, Bugalagrande. Mataron a Néstor Velásquez, Edinson Ortega, Silvio Ramírez y Luis Eduardo Vela. 23 de septiembre de 1999. Corregimiento de San Rafael, Tuluá. Cinco labriegos fueron hallados muertos. Las víctimas eran Jhon Mario Ramírez, Óscar López, Alfredo Obando, Elvia Giraldo y un NN. 8 de abril del 2000. Vereda La Estrella, Trujillo. Mataron a Javier Benítez, John Sánchez, Guillermo Moreno, Jesús Evelio Loaiza y Javier Rodríguez. 10 de julio del 2000. Corregimiento de Cumbarco, Sevilla. Asesinaron a Antonio Ossa, Rubiel Fernández, Pastor Papamijo, León Betancourth, Darío Palacios, John Cardona y un menor de 17 años. 2 de septiembre del 2000. Corregimientos de Aures y Buri, Caicedonia. Mataron a José Orley Vásquez, John Borja, Danover Giraldo, Alexánder Vélez y un menor de 15 años. Abril del 2001. Ocurrió la masacre del Naya. 11 de octubre del 2001. Se presentó la masacre de La Habana y La Alaska, con un 24 muertos. 26 de agosto del 2001. Calima-El Darién. Nueve campesinos asesinados y doce más desaparecidos dejó una incursión paramilitar. 3 de febrero del 2002. Florida. Hebert Wilmer Ramos Bubú, Arquímedes Mestizo, Alexánder y José Henry Ruales fueron asesinados. 2 de abril del 2002. Corregimiento de La Nevera, Palmira. Asesinaron a Sandra Muñoz, Luis Muñoz, Albeiro Bolaños y José González.

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