La historia de 'Los Caballeros Templarios', un oscuro y sangriento cartel mexicano

Agosto 27, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Margarita Solano | Corresponsal de El País en México
La historia de 'Los Caballeros Templarios', un oscuro y sangriento cartel mexicano

En julio pasado fueron asesinados el vicealmirante Carlos Miguel Salazar y su conductor cuando se desplazaban por Michoacán. El crimen fue atribuido a Los Templarios.

Es el tercer cartel más grande y violento de México. Nacieron en Michoacán y se extendieron a diez estados más.

En marzo del 2011 en Morelia, capital del estado de Michoacán, aparecieron narcomantas en las que un grupo llamado Los Caballeros Templarios anunciaban su aparición. Pero en realidad no era un nuevo cartel sino un reducto del extinto cartel de La Familia Michoacana, una de las agrupaciones del narcotráfico mexicano más temidas y sanguinarias.Ese mismo mes las mantas fueron colgadas también en Apatzingán, Zitácuaro y Lázaro Cárdenas, las ciudades donde anteriormente había operado La Familia. Las mantas aseguraban que Los Caballeros buscarían salvaguardar el orden, evitarían robos, secuestros, extorsiones y protegerían a la entidad de grupos rivales.Nada más alejado de la realidad. Según un reporte de la División Antidrogas de la Policía Federal, Los Caballeros Templarios se han convertido en el tercer cartel del narcotráfico más importante de México. Mientras a principios del 2011, la Procuraduría General de la República advertía que los Templarios operaban en cuatro estados, su poder se ha multiplicado.El mes pasado saltaron a los titulares de los medios de comunicación tras la muerte del vicealmirante Carlos Miguel Salazar Ramonet y su escolta, en Michoacán. El vicealmirante operaba como Comandante de la Octava Zona Naval con sede en Puerto Vallarta, cuando un grupo de hombres armados lo emboscó en el municipio de Churintzio.Una semana después, la PGR detuvo por el crimen a dos hombres, quienes aseguraron integrar la organización de Los Templarios y haber recibido 660 dólares al mes por efectuar secuestros y robos. Los motivos del Cartel para asesinar a Salazar Ramonet, continúan siendo un misterio.Asimismo, el 17 de agosto pasado las autoridades mexicanas de los estados de Guerrero y Michoacán encontraron 25 cadáveres en tres lugares distintos. La mayoría de los casos son atribuidos a una guerra entre Los Templarios y el cartel Nueva Generación (de Jalisco).El enfrentamiento de estos grupos, así como el nacimiento de grupos de autodefensas para contrarrestar a Los Templarios, tienen a los habitantes de Michoacán en medio del fuego cruzado y el temor.Un cartel ‘religioso’Los Templarios comenzaron a delinquir en su tierra, Michoacán, y ahora sus tentáculos se expanden en los estados de Baja California, Tamaulipas, Jalisco, Nayarit, Colima, Querétaro y Chiapas. Sólo el cartel de Sinaloa y Los Zetas superan por mayor control territorial a Los Caballeros Templarios que hoy han desplazado al Cartel del Golfo y el de Los Arellano Félix.Su historia se remonta al 1 de diciembre del 2010 cuando el Gobierno Federal dio a conocer la muerte de Nazario Moreno González, alias La Tuta, líder y fundador de La Familia Michoacana. Aunque el cuerpo de Nazario nunca se encontró, su deceso dio paso al nacimiento de Los Templarios.Como si se tratara de La Ndrangueta italiana o la Yakusa japonesa, los Caballeros Templarios aseguran tener un código de honor. El documento está ilustrado con imágenes de tipo medieval y evoca a los templarios que realizaron las guerras santas en la edad media.Los Templarios fijan normas para que los integrantes de su organización sean aceptados por un consejo y establece votos de silencio. En siete capítulos y 53 artículos, los delincuentes describen una estructura ideológica que no existe en ningún cartel del narcotráfico en México.Toman elementos sagrados como el culto a la verdad divina y obliga a sus seguidores a hacerse exámenes de antidoping aunque dentro de sus actividades está el tráfico de estupefacientes en diez estados de la república mexicana.Hacen un llamado a dar la pelea contra las tentaciones de la carne, mientras señalan que para eliminar a un adversario, los miembros del grupo deberán tener permiso de los miembros de un consejo integrado por criminales de mayor nivel jerárquico. De no ser acatadas las voces de sus superiores, el castigo será respetado “bajo penal capital”, se lee en el documento.Anteriormente La Familia Michoacana -del que provienen Los Templarios- contaba con su propia Biblia. Fue escrita por Nazario Moreno González, extinto líder de la organización criminal y quien para muchos en Michoacán es considerado como el “santo patrono”. Hay estampas con su rostro, santos que llevan su nombre y oraciones especiales para pedirle favores. Hombres, mujeres y niños en municipios alejados de Morelia, la capital del estado, le rinden culto a ‘La Tuta’ o al ‘Chayo’ pese a que su pasado está manchado por delitos relacionados con la delincuencia organizada y el narcotráfico.Con su muerte, Servando dio paso al nacimiento de Los Caballeros Templarios, quienes señalan que en su hermandad no hay espacio para violadores, homicidas o ladrones y en 25 páginas se transforman en hombres de Dios y de fe para justificar todas sus barbaries.

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