Johan Estiven lleva trece años esperando a su padre

Diciembre 22, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Adriana Corrales I Especial para Elpais.com.co

El hijo del sargento viceprimero Libio José Martínez, todas las noches antes de irse a dormir le pide a Dios y a la Virgen que pronto pueda tener a su papá en su casa “para abrazarlo, darle muchos besos y decirle que lo quiero mucho”.

Johan Estiven Martínez, hijo del sargento viceprimero Libio José Martínez, todas las noches antes de irse a dormir le pide a Dios y a la Virgen que pronto pueda tener a su papá en su casa “para abrazarlo, darle muchos besos y decirle que lo quiero mucho”.Tras cumplirse trece años del secuestro de su padre, Johan no pierde la esperanza de escuchar que el sargento Libio Martínez será liberado. Quiere jugar fútbol, comer helado y enseñarle el Play Station. Sólo lo conoce por fotos y por las cosas que su mamá le cuenta.“Mi abuelo antes de morir me decía que mi papá es una persona muy responsable, fuerte y entregada a su labor y mi mamá lo recuerda como un hombre cariñoso y con unos deseos enormes de que yo naciera” expresa Johan Martínez.Johan tiene en su cuarto un cofre en donde guarda los poemas que le envió su padre el día de la liberación de Pablo Emilio Moncayo; todos los días los lee incluso ya se aprendió algunos, él asegura que esas letras son las que llenan de esperanza su corazón. Uno de los mensajes que le envió José Libio a su hijo fue que tenía que ser un niño muy juicioso y que debía de estudiar música e ingles, pues Johan quien cursa octavo de bachillerato alterna sus estudios con clases de música y de ingles. “Me gustaría aprender a tocar guitarra, pero es un poco complicado, pero por mi papá lo voy hacer”, dice el adolescente.La esperaAyer se cumplieron trece años de angustia para esta familia. Libio José Martínez, privado de su libertad en la base militar de Patascoy, es el secuestrado que lleva más tiempo en poder de las Farc.La madre de Libio, Esperanza Estrada, todos los días se pregunta cómo estará su hijo en la selva con la temporada invernal que vive el país, “es un drama horrible, es como enterrar a una persona poco a poco”.Johan no tiene claro cuantas veces ha caminado por las carreteras del país para implorarle a las Farc que liberen a su padre, pero en Navidad sólo tiene un regalo que pedirle al Niño Dios: que le traiga de vuelta a su padre. Cada 24 de diciembre hace una oración por todos los secuestrados y piensa cómo estará su padre, “sólo quiero que las Farc me permitan conocer a mi papito”, agrega Johan.Entre tanto, ayer el comandante de las Fuerzas Militares, Édgar Cely, dijo que siguen trabajando por posibles rescates de uniformados secuestrados por las Farc.“Como comandante de las Fuerzas Militares tengo que decir: Nos duele muchísimo que la gente nuestra y los colombianos que están secuestrados y mucho más este hombre que lleva 13 años, desde 1997. A él, si nos pudiera oír, el mensaje es: que no vamos a descansar hasta que lo traigamos nuevamente al seno de su familia (...) Estamos viendo cómo podemos realizar las cosas como sucedió en ‘Jaque’, y ‘Camaleón’”, dijo Cely.Por su parte, unas 20 personas se congregaron en la céntrica Plaza de Bolívar de Bogotá con pancartas en las que se leía “vivos se los llevaron, vivos los esperamos”, “Acuerdo humanitario ya”.

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