Intervención policial en Tuluá no se ha llevado el miedo de las calles

Octubre 11, 2012 - 12:00 a.m. Por:
El País Cali y Tuluá
Intervención policial en Tuluá no se ha llevado el miedo de las calles

Las autoridades municipales están preocupadas por el aumento en el número de homicidios en Tuluá.

El pasado miércoles atentaron contra un camión de la Policía. En el hecho, cuatro uniformados y un civil, heridos. Pobladores piden resultados visibles.

Casi un mes después de que a Tuluá llegara un grupo de 500 policías, de todas las especialidades, con el objetivo de contrarrestar las causas de aquella violencia que ha hecho repetir el nombre del pueblo en todo el país, las muertes no cesan. La violencia tampoco.El atentado del pasado miércoles contra un camión de la Policía , al que le lanzaron un artefacto explosivo, es una nueva muestra de ello. La detonanción fue tan fuerte que se escuchó en varios puntos del municipio. El hecho ocurrió a las 6:40 p.m. en el barrio La Santa Cruz, en la vía que conduce de Tuluá a La Marina.Según el secretario de Gobierno, Jhon Jairo Gómez Aguirre, como consecuencia del hecho quedaron heridos cuatro agentes de policía y un civil, que fueron trasladados a la Clínica María Ángel de Tuluá. El camión y varias viviendas del sector resultaron gravemente afectadas.Muertes, más muertesA pesar de que en el centro de la ciudad se observan grupos de uniformados patrullando las calles y cuidando las entidades bancarias, en sitios como los barrios populares se siguen presentando muertes.Pese al aumento del pie de fuerza y los puestos de control y retenes instalados a lo largo y ancho de la Villa de Céspedes, sólo en el mes pasado se registraron 22 homicidios.En lo que va corrido de octubre, seis personas han perdido la vida de manera violenta, sin contar los cinco asesinatos que en hechos aislados se han presentado en la zona montañosa, al parecer a manos de las Farc.Según las cifras que el comandante del Segundo Distrito de la Policía, coronel Javier Humberto Vargas Palacios, presentó el lunes pasado en el Concejo Municipal, los crímenes se han incrementado este año en un 34%, en comparación al mismo período del año anterior.“Es que no se concibe, que con tanta presencia de policía, se sigan presentando estos crímenes, creo que ahí están fallando las labores de inteligencia que deben realizar las autoridades”, manifestó el concejal Jorge Montes Victoria.En el mismo sentido se pronunció el edil Marcos Quintero Peña, quien dijo que la efectividad se mide haciendo un trabajo preventivo, “porque sin inteligencia, no se hace nada”.Los ojos del SecretarioEl concejal Llener Darío Borja, coincidió en que a pesar del gran despliegue policivo las muertes violentas non cesan.“Corresponde ahora al Gobierno exigirles mejores resultados y que nos garanticen a los tulueños las medidas de seguridad que nos merecemos”, dijo.El arquitecto Álvaro Roldán, manifestó a su turno que más que gente uniformada lo que se necesita es que la comunidad se comprometa en denunciar a los delicuentes, “porque pasan los días y hasta ahora los resultados no son los más óptimos”.Tulio Millán, presidente de la Asociación de Juntas de Acción Comunal de Tuluá, es otro de los habitantes que se hace una de las preguntas que se más se escuchan por estos días en las calles del pueblo: ¿por qué tanta inseguridad habiendo tantos policías?Pero a pesar de esa percepción de intranquilidad que hay en zonas del municipio, el secretario de Gobierno de Tuluá, Jhon Jairo Gómez Aguirre, dice otra cosa: “Hoy podemos decir que se ha reducido el índice de criminalidad. Le hemos pedido al Vicefiscal General que se cambie la estrategia y que se nombren fiscales especializados contra el homicidio y la extorsión”.Con relación a la denuncia que han hecho algunos habitantes del barrio La Inmaculada, en donde se han registrado algunos de los crímenes más atroces y algunos afirman es zona vedada para las autoridades, el general José Roberto León Riaño, director de la Policía Nacional, quien estuvo el pasado fin de semana en Tuluá presentando el balance de la intervención, dijo que ni en Tuluá ni en ningún lugar del país puede haber zonas prohibidas para la Policía.Un pueblo de despedidasLos policías se quedan, la gente que se va. Algunas personas, ante los hechos de violencia repetidos, excesivos, han optado por irse de Tuluá. Alfonso Palacios Bolívar, presidente de la Junta de Acción Comunal del barrio Progresar, ve con preocupación, por ejemplo, que muchos comerciantes hayan tomado por esta alternativa ante los problemas de extorsión: “Como va la cosa, Tuluá se puede convertir en un pueblo fantasma”. El coronel Javier Navarro Ortiz, comandante del Gaula en el Valle del Cauca y quien personalmente está atendiendo los casos de extorsión, dijo que a la fecha se han atendido 400 denuncias.Sin embargo, según el oficial, las llamadas extorsivas las están haciendo desde los centros carcelarios, especialmente desde la cárcel de Picaleña, en Ibagué.“La mayoría de los casos que han sido denunciados han tenido asesoría y la gente no ha pagado”, indicó el coronel Navarro.De acuerdo con registros del Gaula , nueve personas relacionadas con actividades extorsivas han sido capturadas en flagrancia gracias este plan de apoyo y acompañamiento que fue puesto en marcha el pasado 15 de septiembre.El presidente de la Junta Directiva de la Cámara de Comercio de Tuluá, Humberto González Quintero, dijo que los comerciantes y empresarios que están siendo objeto de este delito, deben denunciar ante las autoridades para acabar con ese flagelo.

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