Inseguridad en el oeste de Cali baja de Terrón Colorado, denuncian los afectados

Inseguridad en el oeste de Cali baja de Terrón Colorado, denuncian los afectados

Noviembre 19, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Inseguridad en el oeste de Cali baja de Terrón Colorado, denuncian los afectados

Cuatro vías de acceso como ésta tiene Terrón Colorado tanto por la vía al mar como por la vía al Aguacatal. Eso les facilita a los delincuentes la huida de las autoridades.

Grupos de Terrón Colorado azotan a habitantes de la ribera del río Cali y de la ciudad. La ‘Baboo’ es la banda más temible del sector.

¿De qué bandas me habla? Aquí hay personas que sí cometen actos delictivos, pero no hay bandas criminales organizadas ni pandillas asentadas ni grupos armados establecidos.Esa es la respuesta de los agentes de la Estación de Policía de Terrón Colorado al solicitarle un diagnóstico del panorama delictivo de este sector del noroeste de la ciudad.Pero habitantes de los barrios Santa Rita, Santa Teresita, Santa Rosa, Normandía y hasta El Peñón sienten la amenaza constante de delincuentes que, según ellos, bajan de ‘Terrón’ en moto a los barrios aledaños al río Cali y roban, atracan, incluso asesinan, y escapan fácilmente loma arriba por ese laberinto de calles estrechas y empinadas que es Terrón Colorado.La más reciente víctima de esos delincuentes fue el hacendado Camilo Caicedo. El jueves 8 de noviembre él salió a trotar por las riberas del río Cali, pero se encontró de frente con la muerte motorizada. La versión inicial dice que un delincuente le pidió el celular y como no lo quiso entregar, le disparó. Los investigadores sostienen que el móvil no fue el robo por cuanto en la escena del crimen se encontraron las pertenencias de la víctima de 60 años.Sea cual sea la causa, el homicidio hace pensar que sí hay un fortín de delincuencia común en Terrón Colorado. Por ello algunas personas lo llaman irónicamente ‘Terror Colorado’. Esta teoría se refuerza con el hecho de que el asesino de Caicedo huyó por una de las vías de acceso del intricado sector, como lo hacen la mayoría de los que delinquen en el oeste de la ciudad.El comandante de Distrito, teniente coronel William Eduardo Sánchez, reconoce que en el sector sí hay individuos que son ‘jalados’ para integrar grupos en un acto delictivo: el que tiene la moto, el que entra y saca armas, el que conoce el terreno, el que sabe cómo es la vuelta, pero estructuras propiamente dichas no las hay, afirma.Sin embargo, él mismo denuncia que en lo que va corrido del año se han realizado 481 capturas solo en la comuna 1 o Terrón Colorado, 67 con orden judicial. Una cifra demasiado alta para una sola zona de toda la ciudad. Y muchos de ellos tienen el beneficio de la casa por cárcel.Es decir, a través de terceros pueden seguir manejando el tráfico de estupefacientes o el porte ilegal de armas. Y hasta los homicidios, que junto con los dos primeros delitos son la causa más frecuente de capturas, se pueden hacer por encargo. Y esos terceros, carne de cañón, son los que van a la cárcel o mueren por los mismos enfrentamientos entre bandidos y son reemplazados rapidamente gracias a la oferta de menores entre los 15 y los 18 años sin educación, sin trabajo, sin dinero. Así las bandas se van reestructurando.Diversas fuentes consultadas por El País convergen en que el punto crítico es un cruce de caminos situado en lo más alto de la loma: El Realengo, que no es un barrio sino un sector. “En esa esquina se consigue lo que quiera: armas, drogas, vehículos y quienes están dispuestos a hacer lo que les pidan”, dice un residente. Sin embargo, el comandante del Distrito advierte que no todos los habitantes de El Realengo están involucrados. Es más, él señala que la gran mayoría de las capturas e incautaciones de drogas y armas se han hecho por denuncias de los mismos residentes de bien, que son humildes, pero rechazan el delito.Un habitante del barrio Terrón Colorado lo afirma, pero aclara: “En El Realengo también viven familias buenas, gente trabajadora, pero son poquitas”.El País recorrió toda esta zona de ladera y encontró moradores de otros sectores distintos a El Realengo que parecen tener más información que las autoridades. En las tiendas, en las ventanas de las casas, en los andenes, todos saben cuáles son los ‘parches del terror’.“Vea, aquí son conocidos los de El Realengo, pero también están los de Puente Azul, los de La Estatua, los de Mateguadua, que toman sus nombres de pequeños sectores de Terrón bautizados así por sus habitantes”, dice la persona. De acuerdo con sus revelaciones, la banda más peligrosa es La ‘Baboo’ porque es la más armada. “Ellos tienen radios de comunicación y todo el día dicen ‘Aquí R1, listo R2’ y alertan si viene el Ejército o la Policía, entran y sacan armas de aquí, en fin”.El hecho de que hayan incautado 74 armas sin salvoconductos en solo Terrón Colorado en lo que va corrido de 2012, es un indicador del mercado ilegal de armamento que por allí se mueve. Otras fuentes informantes aseguran que esas bandas son propiamente oficinas. “Son gente muy peligrosa, ellos manejan gente a su servicio no solo en Terrón, sino en Bellavista, Siloé, en muchas partes”, dice la fuente anónima. Algunas fuentes señalan que el delito es un asunto de familia. Es el caso de la banda La Estatua, cuyo jefe es ‘Poncho’, un hombre de alta peligrosidad que, según la fuente, tiene varios muertos en su haber y posee antecedentes penales. Pero su tío César es conocido porque siempre anda armado con una (pistola) Remington. Como la Policía capturó a los compinches de ‘Poncho’, entonces este se unió a los de Puente Azul, cuya cabecilla es Andrés junto con Johnatan, alias Tanga.Los de La Estatua mataron a dos jefes de los de La Mateguadua, cuyos dos cabecillas, alias Chuki y alias Terrible, fueron detenidos por la Policía y están en la cárcel de Villanueva. Pero ahora está al mando de La Mateguadua alias ‘Cáscara’ y José Blandón, quienes le han desatado la guerra a los de La Estatua.Sin embargo, los de Palermo, los del área de cerca al río y al Zoológico, son los que más roban en el Oeste y lo hacen para su vicio. Ellos andan en motos y en carros y roban y atracan y vuelven a la loma, donde tienen sus ‘jibareaderos’. Hay dos familias reconocidas, cuyos miembros son el terror del sector. Esos son los que bajan a la vía y les hacen retenes a los carros que vienen de la vía al mar. Pertenezcan al parche X, Y o Z, es fácil ser escurridizo en ese berenjenal de callejones en pendiente y curvas cerradas que es Terrón Colorado. El barrio tiene cuatro entradas que se convierten en el Plan A, B, C y D de escapatoria para los que huyen. Es algo así como el laberinto de los caminos que se bifurcan. Y casi todos conducen a El Realengo.Todas las fuentes consultadas consideran que estos grupos no azotan solo en el Oeste como se cree. “Ellos no solo roban en Santa Rita ni en Santa Teresita; eso es en todo Cali y no es nada nuevo”.Vías para huirHay quienes huyen por la vía al mar y suben por la Avenida 5 Oeste, más conocida como La Variante. Otros toman la vía al Club de la Ribera, que los lleva al Aguacatal y el desvío a Montebello. Luego de pasar el club, hay una Y, por donde se puede desviar por un puente sobre el río Aguacatal y una estrecha calle que los lleva hasta el Alto Aguacatal, El Realengo y Pardo Llada. Otra opción es entrar por la Vuelta de El Diablo o El Tablazo, un desvío sobre la vía al mar. Una quinta es ingresas por el sector de Las Malvinas e incluso se habla de un camino de herradura, casi una trocha, que sirve para escapar hacia Felidia.

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