Hurtos impactan tanto a la gente como los mismos homicidios

Enero 17, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Elpaís.com.co

Analistas dicen que disminuir los asesinatos no es suficiente para mejorar la confianza entre los caleños.

[inline_video:youtube:yO0Y_F5dyAw:0:Este es el video de presunto robo masivo en la Carrera 50 con Calle 9, en el sur de Cali. ]Un video difundido por redes sociales muestra a un grupo de hombres en un campero llegar a la esquina de la Calle 9 con Carrera 56, sur de Cali, y aparentemente realizar, junto a otras personas que se movilizan en motocicletas, lo que sería un robo masivo. Lea también: Anuncian Plan Semáforo para contrarrestar el hurto callejero en Cali. El video, publicado el pasado 11 de enero, pronto se hace viral con 98.892 vistas en YouTube,  más de 100 mil en Facebook y aparece en los noticieros nacionales del mediodía.  En redes sociales varias personas comentan que no se trató de un hurto masivo, sino de una pelea entre grupos delincuenciales. La mayoría de comentarios, sin embargo, dicen cosas como: “Esta ciudad cada vez es más insegura”, “no se le puede creer a la Policía ni al Alcalde, diciendo que la inseguridad ha bajado”, “ya no se puede andar tranquilo por ninguna parte”.  Ante las denuncias, la Policía dice que tiene en su poder la grabación y que está además analizando los videos de las cámaras de seguridad de la zona.  Dos días después otro usuario de redes sociales publica un video en el que se ve a un hombre y a una mujer sobre una moto mientras roban a un taxista en la Carrera 1 con Calle 44, norte de Cali.  Los presuntos atracadores huyen mientras la mujer, con su pierna, cubre la placa de la moto.  Además de los videos, los  medios hacen referencia a  las siete mujeres asesinadas en Cali durante los 15 primeros días de enero y de la situación del futbolista Jefferson Herrera, herido de bala en su columna vertebral en medio de lo que habría sido un hurto el 1 de enero.  A pesar de las denuncias, de las grabaciones, de las reacciones en redes sociales, de los hechos, la Policía y la Administración  insisten en que los delitos de mayor impacto, como el hurto, vienen disminuyendo y que durante 2015 Cali fue más segura que en 2014. Según las estadísticas de la Policía, en 2015 se presentaron 9011 atracos, mientras que en 2014 la cifra fue de 9759; el hurto a comercio presentó 1014 casos en 2015 mientras que en 2014 fue de 1100 y, para más argumentos, durante el año pasado se presentó el número de homicidios más bajo de los últimos diez años.  Así las cosas, cabe preguntarse: ¿es la sensación de inseguridad en Cali un efecto del constante cubrimiento por parte de los medios a hechos delincuenciales o de fenómenos como videos sobre hurtos que se vuelven virales en redes sociales?   Mauricio Vásquez, coordinador del programa Cali Cómo Vamos en la ciudad, sostiene que aunque  es posible que la percepción de inseguridad pueda estar influenciada por los medios de comunicación y las redes sociales, esta influencia en el contexto caleño es casi despreciable. Y lo es, en primer término, porque  aunque sí ha habido una disminución de los delitos de alto impacto en los últimos dos años, esas reducciones no son significativas. “Pasar de 9759 casos de atraco en 2014 a 9011 en 2015 no es un gran salto. Se trata de una disminución de menos del 10 % de los casos. La gente no nota en su vida cotidiana reducciones tan pequeñas”.  De acuerdo con las estadísticas de hurto en la ciudad,  aunque el año pasado haya tenido disminuciones, los últimos cinco años han tenido los índices más elevados de hurtos desde 2002.  Ahora bien, la importancia de disminuir los atracos para mejorar la seguridad es que, de acuerdo con la encuesta de Percepción en Seguridad, realizada por Cali Cómo Vamos en 2014, el hurto callejero es el delito que más preocupa a los caleños.  “Es importante disminuir los homicidios, y eso es un logro que no se le puede desconocer a las administración y a la Policía. Pero los asesinatos en esta ciudad son ante todo un problema de bandas delincuenciales dedicadas al microtráfico, mientras que los hurtos son un tema que  básicamente nos afecta a todos. Viéndolo desde el punto de vista de la percepción de seguridad, tienen más impacto los atracos que los homicidios”, dice Vásquez.   El problema de los atracos en Cali, además, tiene el agravante de que dejan un promedio de 100 personas muertas por año y alrededor de 800 lesionados, con afectaciones que van desde golpizas, traumas por golpes contundentes y heridas con armas blancas, hasta heridas por disparos, como el caso del futbolista Jefferson Herrera. Ahora bien, para la directora del Instituto Cisalva, María Isabel Gutiérrez, los medios y las redes sociales sí tienen una fuerte influencia en la percepción de la inseguridad. Sin embargo, señala, eso no quiere decir que esa percepción sea injustificada.  De acuerdo con Gutiérrez, los medios juegan un papel  “potencializador” de la sensación de inseguridad, pues permiten que hechos aparentemente aislados sean conocidos por una parte considerable de la sociedad y ese conocimiento empieza a generar una idea de delincuencia generalizada. “Sin embargo, lo cierto es que en Cali la prevalencia de delitos de alto impacto, sobre todo el hurto en todas sus modalidades  sigue siendo muy alta”. La investigadora señala, por otra parte, que la sensación de inseguridad se da muchas veces al enterarse de que una persona ha sido víctima de un robo y ese comentario se riega. Esto, dice, no es una medida objetiva sobre la seguridad en una ciudad y para tener datos más acertados, es necesario realizar encuestas de victimización, y no de percepción. “La victimización habla del número de personas afectadas, no de un sentimiento que tiene la gente”.  ¿Cómo mejorar la seguridad? Jesús Darío González, coordinador del Observatorio de la Arquidiócesis, sostiene que mientras la criminalidad se combate enfocándose esencialmente en las estructuras criminales,  la inseguridad es ante todo un tema social, que no se resuelve solo con el trabajo de la Fuerza Pública. “Una de las fallas en la ciudad es que nos hemos concentrado en disminuir la criminalidad y no la inseguridad”.  Para González, uno de los mayores indicadores del problema de seguridad de Cali es  que haya zonas que la gente prefiera evitar o en las cuales los ciudadanos sienten que corren  peligro de ser víctimas de algún delito.  “Es lo que yo llamo una geografía del peligro. Hay zonas en toda la ciudad en las que la gente se siente insegura, porque son muy solas, mal iluminadas, con poco tránsito. ¿Por qué pasa eso? Porque falta un proyecto de convivencia, de recuperación de la ciudad, de sus zonas públicas, de sus calles, de sus semáforos”. Según el investigador, mejorar la seguridad, entonces, implica una fuerte inversión en muchos bandos, especialmente  desarrollo social e infraestructura. “Hay zonas dominadas por habitantes de la calle, zonas por donde la gente no transita, zonas mal iluminadas, como por ejemplo algunos tramos de la Calle 26. Se vuelven focos de inseguridad. Allí hay que hacer intervención”. González, al igual que María Isabel Gutiérrez, afirma además que es necesario hacer una fuerte inversión en desarrollo social, sobre todo con jóvenes en alto riesgo que son quienes cada vez más están llevando a cabo delitos como el hurto callejero.  Vásquez, Gutiérrez y González, coincidieron en que es errado creer que lo que se requiere  para mejorar la seguridad son más policías. Para los analistas, la Policía debe optimizar sus recursos para seguir bajando la criminalidad, pero en materia de seguridad,   ha llegado el momento en el que la necesidad más urgente de Cali es la intervención social a fondo.

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