"Hay tolerancia a la violencia contra la mujer": representante de ONU Mujeres

"Hay tolerancia a la violencia contra la mujer": representante de ONU Mujeres

Abril 08, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Pedro Pablo Basto | Colprensa

Lakshmi Puri es la actual Secretaria General Adjunta de las Naciones Unidas y Directora Ejecutiva Adjunta de ONU Mujeres a nivel Global, a cargo de la dirección del área de Apoyo Intergubernamental, Alianzas Estratégicas y Coordinación Inter-agencial del Sistema de Naciones Unidas en materia de igualdad de género.

Lakshmi Puri, de la ONU , habla sobre la impunidad en los casos de maltrato contra la mujer. Resalta la importancia de la paz.

Lakshmi Puri, Secretaria General Adjunta de las Naciones Unidas y directora ejecutiva adjunta de ONU Mujeres a nivel Global, habla, desde su experiencia en materia de escenarios de conflicto y acuerdos de paz, de cuál es el papel de la mujer en dichos procesos.La funcionaria visita Medellín en el marco del Foro Urbano Mundial, donde tuvo la oportunidad de conversar con líderes colombianas en el tema de género. Puri comenzó su trabajo en las Naciones Unidas después de una carrera de 28 años en el Servicio Exterior de la India. También jugó un papel importante como un miembro del equipo diplomático Indio en la negociación de un acuerdo de paz entre India y Sri Lanka en 1987. ¿Qué es ONU Mujeres y cuál es su trabajo en Colombia?ONU Mujeres es la primera entidad global que empodera a la mujer y promueve la igualdad de género alrededor del mundo. Estamos en 90 países alrededor del mundo, y aquí en Colombia estamos en una importante oficina tratando de trabajar muy de cerca del Gobierno, organizaciones de la mujer, la sociedad civil y el sector privado para la promoción de la igualdad entre hombres y mujeres. En Colombia tenemos a la representante Belén Sanz Luque, quien dirige el programa.Luego de su reunión con mujeres colombianas de varias organizaciones, ¿cuál fue su impresión?Tuve una reunión muy emotiva. Quiero resaltar algo que ya había escuchado y de lo que fui testigo, es encontrar con unas organizaciones con una tremenda y profunda experiencia de su trabajo en Colombia pero también de su compromiso no solo por la promoción de los derechos de las mujeres, sino cómo las mujeres pueden contribuir al desarrollo y a la paz. Parte de lo que encontré es que las mujeres y niñas colombianas continúan siendo discriminadas, y les son violados sus derechos.Las mujeres son víctimas del machismo, una práctica que no se ha podido eliminar, y existe en todo el mundo. Para Colombia significa un desafío, que es el cómo generar una cultura de la igualdad.¿En esa perspectiva, cuál es el mayor reto frente a la discriminación y violencia de género?Es interesante la interseccionalidad entre mujeres afrodescendienes, indígenas, con discapacidad y mujeres de barrios pobres, quienes muestran la cara femenina de la pobreza. Lo que tienen en común todas estas mujeres es la persistencia de las diferentes formas de violencia, como la violencia doméstica, de pareja, abuso sexual; y un nivel muy alto de impunidad. Hay mucha tolerancia a la violencia, es algo anormal, y esto es lo que debe ser entendido por mujeres, hombres, niños y niñas, desde el principio de que la violencia no es algo normal.El otro problema es que los abusadores o quienes ejercen violencia contra la mujer tienen una muy baja tasa de sanción. El 90 % de los casos que son denunciados terminan en la impunidad. Es algo que fomenta más el maltrato y tiene que cambiar.También quiero enfatizar en lo que ellas percibieron. Frente al conflicto que ha vivido Colombia hubo un incremento de la militarización de la sociedad, y lo que ellas vieron fue que la violencia continuó. En consecuencia, la violencia recrudece porque hay un conflicto tan profundo que genera situaciones de desigualdad económica y social. Desde su experiencia en estos temas, ¿Cuál es el rol de la mujer en el conflicto, su aporte a un acuerdo de paz y su futuro en un posconflicto?Esa es la esencia de lo que vamos a hacer en Colombia en el concepto de mujer y seguridad. El rol de la mujer en la prevención del conflicto debe ser reorganizado y se les debe permitir jugar un papel en la prevención. Hay muchos casos alrededor del mundo donde en general son los hombres quienes suelen hacer la guerra en mayor medida, pero las mujeres son las que sufren las consecuencias.En ese sentido, las mujeres han demostrado en conflictos alrededor del mundo que tienen un talento especial para la paz, y ellas se dan cuenta del real costo de la guerra, porque ellas no tienen solo que sufrir la violencia, sino que tienen que ocuparse de lo que realmente pasa en la guerra; ellas se tienen que ocupar de la gente desaparecida, las víctimas, los sobrevivientes, y es por eso que ellas son la parte más importante en la prevención del conflicto. Un segundo ámbito es el rol de la mujer en lo que es hacer la paz. Y la tercera parte es la participación en la construcción de la paz en términos de recuperación.¿Cómo puede contribuir la mujer a la construcción de la paz, qué rol debe jugar?En ese contexto de posconflicto de las cuales las mujeres deben ser parte integral, se debe garantizar la voz de las mujeres en la toma de decisiones, gracias a su capacidad de promover insumos a la política que se toma en esos procesos, y ellas tienen ese rol de promover la paz en temas como DDR (Desmovilización, desarme y reintegración), que los programas de reinserción tomen en cuenta sus intereses y su seguridad, además de implementar un modelo de justicia transicional, que tiene que estar diseñado teniendo en cuenta las necesidades de la mujer.Por ejemplo en Nepal, las políticas de reintegración que se llevaron a cabo identificaron que las mujeres representaban un 30-40% de la insurgencia Maoísta, por tanto los programas de reinserción incluyeron el rol de la mujer y sus intereses para lograr un mejor proceso de transición y que las políticas respondieran al objetivo. ¿Cómo puede aplicarse una política así en Colombia?Sin duda en Colombia se puede hacer algo similar, y gracias a una cumbre nacional que reunió a más de 500 mujeres de diversas organizaciones, en 2013, se llegó a la conclusión de que la mesa de negociación de La Habana tuviera representación de este género. Consideramos que ante una demandada fuerte por parte de las organizaciones de que fuera así, el Gobierno y su delegación ha nominado dos mujeres, lo que representa un 40%; pero nos gustaría que ese nivel de representación se diera en la totalidad de la mesa.Esperamos como mujeres que no solo hubiera ese porcentaje de negociadoras en la mesa, sino que además tenga sus necesidades en el proceso de diseño políticas transicionales que incorporen a la mujer, tanto en la reinserción como en las demás que resulten de ese proceso de transición. En Ruanda hubo un conflicto de gran envergadura, y hemos visto que en el transcurso de la vida política del posconflicto, con una ley de cuotas se tiene que en las pasadas elecciones del parlamento, con un resultado del 64 % de participación de mujeres.Lo que realmente queremos ver es que en esos seis aspectos de la agenda de negociaciones del proceso de paz; en participación en política, acceso a la justicia, víctimas, narcotráfico, desarrollo agrario, etc, se incorporen las demandas, necesidades y preocupaciones de las mujeres.

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