Habitantes piden el regreso de las bases militares al Distrito de Aguablanca

Abril 06, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Perla Escandón Tovar

El 43% del total de los homicidios en Cali se reporta en el Distrito de Aguablanca. Preocupación por un posible aumento de la violencia ante la retirada de los soldados.

Dos horas después de que el Ejército retirara su centro de operaciones en el ecoparque del barrio Marroquín II, en el Distrito de Aguablanca de Cali, los viciosos ingresaron a ese espacio a robar lo que encontraron a su paso. Unos 40 soldados salieron el viernes pasado a las 9:00 a.m. y la noticia se regó como pan caliente en las calles polvorientas del oriente caleño. A la par otro pelotón de la Policía Militar abandonaba la base en el barrio Manuela Beltrán. Hasta el momento la Tercera Brigada del Ejército no ha dado una explicación pública de la decisión que fue divulgada a través de los medios de comunicación por el presidente del Concejo, Jaime Gasca. El cabildante sostiene que los militares se retiraron del Distrito de Aguablanca ante el hecho de que la Administración Municipal les negara 40 motos para el patrullaje. Sin embargo, los más afectados por esta determinación son los habitantes del Distrito de Aguablanca (comunas 13, 14 y 15), sector que aporta el 43% del total de las muertes violentas en la capital. A la fecha 424 homicidios se han registrado en la ciudad. Además en el Distrito hay más de 40 pandillas y varias 'oficinas' de cobro. Desde el mismo día en que los militares abandonaron el Distrito, la medida generó polémica y los pobladores comenzaron a sentir el impacto reflejado en la inseguridad. En el ecoparque Pízamos, varios drogadictos arrancaron parte de la reja y entraron a hurtar plátanos y otras cosechas de 36 agricultores ancianos beneficiados por el programa oficial Seguridad Alimentaria. Ahora tanto Luis Alberto Acevedo, administrador del ecoparque, como los jubilados y los residentes de Marroquín no saben cómo defenderse de los adictos y los pandilleros. Temen que el ecoparque de 3,5 hectáreas se convierta en un sitio de violaciones sexuales, homicidios, atracos y enfrentamientos entre pandillas como solía ser hace una década. Incluso hace más de 25 años en ese punto funcionó un campamento del desaparecido M19. "Desde hace unos seis años el pelotón de Policía Militar funcionaba en el parque, prestaba una función de gana y gana porque nosotros ganabamos en seguridad y ellos también, ya que no les costaba un peso estar aquí. Cada mañana unas 200 personas vienen a hacer ejercicios aquí y se sentían seguros con ellos", expresó Acevedo.Dice que la presencia de los uniformados alejaba a los pandilleros e incluso destaca que algunos soldados ayudaban con el mantenimiento de esa reserva natural protegida por el Dagma. Pero no sólo la seguridad de la comunidad está en vilo sino también la de este pulmón verde. El ecoparque brinda refugio a iguanas, ardillas y a 22 clases de aves. Entre estas últimas figura la loca cotorra que es apetecida por los traficantes de animales que las comercializan a cien mil pesos.Entre tanto, Mario Murillo, miembro de la Junta Administradora Local de la Comuna 14, sostiene que la retirada de los militares constituye un daño grande para la ciudadanía. "Ellos prestaban un servicio bueno, nos sentíamos más seguros por el apoyo que le brindaban a la Policía con el patrullaje en zonas críticas como Manuela Beltrán, Charco Azul y Alirio Mora Beltrán. La sola imagen de los soldados espantaba a los pandilleros. A ellos si les tienen respeto", manifestó el líder comunitario. Aseguró que el pasado fin de semana la esquina de la Diagonal 26P3 se convirtió en un campo de batalla cuando se enfrentaron con piedra y cuchillo un centenar de muchachos de las pandillas Alianza y Los Comba. "La Policía hace un buen trabajo, pero no da abasto en el Distrito. Creemos que esto es un error y que el Estado tiene la obligación de darnos ese apoyo para tener el barrio bajo custodia en la noche", agregó el comunero Alexander Mosquera. Insisten en militarizaciónDe otra parte, el presidente del Concejo, Jaime Gasca, insistirá este jueves en la militarización del Distrito de Aguablanca en la cumbre de seguridad que se llevará a cabo con el alcalde, Jorge Iván Ospina, y el alto Consejero para la Seguridad Ciudadana, Francisco José Lloreda. "El Ejército brinda seguridad y respeto, es necesario para patrullar la periferia de Cali", afirmó el concejal Gasca. Igualmente la concejal Julie del Pilar Reina pidió que el Alcalde decrete el toque de queda, que cese las figuras pedagógicas y llame al Ejercito a patrullar los puntos críticos de la ciudad.Durante la cumbre, las autoridades determinarán si es necesario la declaratoria de la alerta naranja a raíz de las cifras de homicidios o del toque de queda en algunas comunas.

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