"Fumigaciones aéreas no se deben eliminar": Director de la Policía Antinarcóticos

"Fumigaciones aéreas no se deben eliminar": Director de la Policía Antinarcóticos

Julio 05, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Mary Fandiño | Colprensa.

Director de Antinarcóticos de la Policía Nacional, general Ricardo Restrepo.

El director de Antinarcóticos de la Policía Nacional, general Ricardo Restrepo, habló sobre las posibles causas del aumento de cultivos ilícitos en el país, así como de la producción de coca y de las acciones a seguir para lograr que este ilícito no siga creciendo.

Este jueves la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito presentó su informe anual sobre cultivos ilícitos en el país, revelando que en último año se incrementaron en un 44 %, pasando de 48.000 hectáreas plantadas a 69.000.  El dato ha generado más polémica por coincidir con la decisión de acabar las aspersiones con glifosato, lo que podría significar un aumento aún mayor de estos cultivos. El monitoreo de la ONU reveló que los departamentos con mayor presencia de cultivos de coca son Nariño, Cauca, Putumayo, Caquetá y la zona del Catatumbo, en Norte de Santander, regiones que concentran el 73 % del total del área de coca en el país. Nariño, pese a que desde hace dos años tiene tanto erradicaciones manuales como aspersiones,  contó con 17.285 hectáreas de cultivos de coca, una cifra mayor a la del 2013. Y Tumaco, Puerto Asís, Tibú y  El Tambo son los municipios más afectados.   Colprensa habló con el director de Antinarcóticos de la Policía Nacional, general Ricardo Restrepo, sobre las posibles causas de este aumento en la producción del alcaloide y de las acciones a seguir para lograr que este ilícito no siga multiplicándose. La Policía Antinarcóticos es la entidad encargada de coordinar las fumigaciones y realizar acciones para acabar con el narcotráfico en el país. El general Restrepo afirmó que hay que evaluar algunas de las operaciones que las Fuerzas Militares  están llevando a cabo y que la política del fumigaciones debería mantenerse, pero con un químico alternativo que asegure que no va a causar afectación la salud de los campesinos.  Es una realidad que los cultivos de coca aumentaron en el país, ¿cuáles son  la razones para que eso esté sucediendo?  El narcotráfico en Colombia ha existido, existe y existirá, mientras haya la demanda a nivel mundial que hay y mientras siga generando las ganancias económicas que genera. Es cierto que las plantaciones han aumentado, pero también es cierto que las incautaciones de coca y las destrucciones de laboratorios también lo han hecho. No es posible determinar una razón concreta del por qué, pero es la muestra de que lo que se hace no está siendo del todo eficiente, por lo que se replanteará e intensificará. Lo cierto es que la guardia en este tema nunca se ha bajado y no se bajará.  ¿Cuáles son las zonas más críticas por plantación de cultivos? Las históricas: Nariño, Putumayo, Norte de Santander, Guaviare, Cauca y Chocó.  El uso de glifosato desató la polémica entre los ministerios de Salud y de Defensa Juan Carlos Pinzón. ¿Cuál es su posición, luego de haberse decidido el Gobierno por no asperjarlo más? Insisto en que la aspersión para Colombia es muy importante, sobre el producto que causa la polémica no me voy a referir, porque lo importante no es el químico, sino que no se eliminen las fumigaciones aéreas, ante los problemas a los que se enfrentan los erradicadores manuales: ataques de la guerrilla, con francotiradores o emboscadas; minas antipersonas; distribución, que ahora no es de más de una hectárea y dispersas, y bloqueos por parte de campesinos cultivadores presionados por la guerrilla. Por eso la aspersión es fundamental, porque de manera manual es muy difícil hacerlo, si se llevan el glifosato, lo que queremos es que llegue otro producto que cumpla su función. En 2014 se suspendieron las aspersiones unos meses, porque había unos aviones dañados y otros estaban siendo blindados y la muestra es que aumentó la producción.  ¿Cómo se comporta hoy el narcotráfico en el país? Aunque Colombia sigue siendo un país cultivador y productor, hay que reconocer que el narcotráfico ha vivido en los últimos años un cambio contundente. No tenemos los carteles de antes; nos estamos enfrentando a narcotraficantes dispersos y a unas organizaciones de crimen organizado que participan separadamente en todo ese proceso: están los que se dedican a vender sus servicios, para la comercialización, para la seguridad en rutas, para transporte o lo que sea; hay especializaciones, ya no es un solo grupo de personas el que hace todo el proceso. Estamos viviendo una especie de inflexión del narcotráfico, que seguimos enfrentando de manera contundente.  Señala usted que ya no hay carteles, pero sí grupos narcotraficantes como el Clan Úsuga. Para ellos diseñaron en febrero la operación Agamenón. ¿Cómo ha sido?  Hace diez años había 33 estructuras de crimen organizado y hoy solo quedan tres: 'Erpac', 'Los Rastrojos' y el 'Clan Úsuga', que están tan fuertes que podrían captar a las otras. Con ‘Agamenón’ lo que hicimos fue unir todas las direcciones de la Policía que siempre han trabajado de forma separada y a la Fiscalía, para no desarrollar procesos penales dispersos, es una integración de esfuerzos institucionales. Sin perder nuestro norte, que son las cabecillas, nos fuimos de lleno contra su estructura, consideramos que debilitando su componente en hombres, su componente económico y su capacidad criminal podemos llegar a los cabecillas.  Además ahora estamos instalados en Turbo, Apartadó, Necoclí, Arboletes, San José de Apartadó, cuna de sus actividades criminales.  ¿Cuáles han sido los resultado de esta operación? En cuatro meses hemos realizado 315 capturas de integrantes del Clan Úsuga; hemos incautado 9,6 toneladas de clorhidrato de cocaína, 58 armas de fuego, hemos neutralizado a cinco integrantes de esta organización, han sido destruidos 56 laboratorios, hay 115 hectáreas de cultivo de hoja de coca erradicadas y 56 investigaciones abiertas contra miembros de esta estructura.  Ha habido 300 capturas, pero cada día se conocen más casos de nuevos integrantes y la estructura no se debilita, ¿por qué? Con la Fiscalía, la Policía y el Ejército hacemos regularmente un conteo de miembros; hemos determinado que hay cerca de 2500 personas en esta organización y se les siguen uniendo más, porque se ubican en zonas vulnerables, donde con cualquier oferta de dinero pueden tener gente; le ofrecen una cantidad de dinero a una persona X que la necesite, por solo pararse en un parque a controlar las acciones de la Fuerza Pública y así, además de mantener un control, agrandan la cantidad de personas dentro de la estructura.  Los Úsuga se han fortalecido mucho y continúan, pero ¿qué hay detrás de esa banda, cuáles son los objetivos que buscan? Nada. Son un grupo que nació por y para el narcotráfico, solo tienen intenciones criminales, quieren dinero fácil y vivir, supuestamente, sabroso. No tienen ninguna ideología política ni nada de eso, así a veces quieran hacerlo creer, las intenciones son meramente criminales. Las cifras del informe de la ONUEl informe de la ONU también hizo un balance acerca de las fumigaciones durante el 2014. “La Diran (Dirección Antinarcóticos) asperjó un total de 55.554 hectáreas de coca, 18 % más que el año anterior. El 27% de las actividades se efectuaron en el departamento de Nariño, 20% en Putumayo, 16% Guaviare, 14% en Chocó y un 22% entre los departamentos de Caquetá, Cauca, Antioquia y Meta”, indicó el estudio. En el texto se analizó pese al aumento de las fumigaciones, “los cultivadores desarrollan comportamientos estratégicos para disminuir el efecto de aspersiones sobre los cultivos de coca, tales como: realizar siembras intercaladas o mezcladas; aplicar sustancias para aislar la superficie de las hojas; aumentar la cantidad de lotes para que algunos no sean afectados; rotar las parcelas en una unidad productiva, entre otros”. En cuanto a la erradicación manual el año pasado disminuyó. “En 2014 fueron erradicadas 12.496 hectáreas de cultivos ilícitos, 44 % menos que el 2013”. Las cifras del monitoreo hablan indican que las erradicaciones se concentraron principalmente en Nariño (24 %), Guaviare (12 %), Antioquia (12 %) y Bolívar (8,6 %). El informe hizo referencia a que en 2014 la Policía reportó una serie de manifestaciones con bloqueos en diferentes departamentos que impidieron las erradicaciones. 

Zonas afectadasLos departamentos más afectados  por los cultivos ilícitos son Nariño, Cauca, Putumayo y Norte de Santander, en la región del Catatumbo. Los municipios más afectados  son Tumaco, en Nariño; El Tambo, en Cauca; Puerto Asís, en Putumayo . A pesar del aumento de los cultivos,  el Gobierno rescató el hecho de que disminuyó el número de departamentos afectados, pasando de 23 a 21. Tres de los departamentos del país, Caldas,  La Guajira y Cundinamarca, no tienen presencia de cultivos ilícitos, señaló el informe publicado por la ONU.

 

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