Familiares de diputados del Valle piden un espacio en los diálogos de paz

Familiares de diputados del Valle piden un espacio en los diálogos de paz

Junio 18, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

En medio de la conmemoración del séptimo aniversario de la muerte de los once diputados a manos de las Farc, los familiares dicen tener muchas expectativas con el proceso de paz y esperan que sean tenidos en cuenta en la mesa de negociación.

Familiares de los once diputados del Valle que fueron asesinados el 18 de junio de 2007, luego de permanecer más de cinco años secuestrados por las Farc, hicieron un llamado al Gobierno Nacional para que les abran un espacio dentro de las conversaciones de paz que se llevan a cabo en La Habana. En medio de la conmemoración de los siete años de la masacre de los once diputados, realizada este miércoles en la mañana en el Concejo de Cali, familiares y amigos dieron un voto de confianza al proceso de paz y calificaron como positivo que las Farc hayan decidido reconocer a las víctimas del conflicto. "Este proceso de paz significa para nosotros una esperanza enorme, ya que nunca habíamos estado tan cerca de lograr la paz y de que, por fin, las Farc nos aclaren a muchos de nosotros qué fue lo que pasó con nuestros familiares. Y, sobre todo, que nos pidan perdón", dijo Fabiola Perdomo, esposa de Juan Carlos Narváez, quien fue presidente de la Asamblea y también víctima del grupo subversivo. Perdomo lanzó también una petición al Gobierno Nacional para que abra un espacio no solo a todas las víctimas del conflicto armado, sino en especial a los familiares de los once diputados que murieron a manos de las Farc, afirmando que "nuestro caso amerita una atención especial en La Habana, por toda la resonancia nacional e internacional que tuvo". La mujer aclaró que varios familiares de las otras víctimas junto a ella están preparando un documento en el que solicitan su participación en la mesa de diálogos de La Habana. Por su parte, Diego Quintero, hermano de Alberto, también coincidió con Fabiola Perdomo en decir que el proceso de La Habana es una esperanza para acabar con 50 años de conflicto y para conocer la verdad de la muerte de sus seres queridos.“Una de las partes importantes para poder que exista reconciliación tiene que haber perdón. Y estamos dispuestos a perdonar, ese sacrificio lo tenemos que hacer. No podemos seguir alimentando odio en un conflicto de 50 años”, expresó Quintero."No quiero que mis nietos vivan lo mismo"La hija que Fabiola tuvo con Juan Carlos se llama Daniela. Cuando Juan Carlos fue secuestrado, Daniela tenía dos años. A sus siete años, la pequeña ya había vivido la experiencia desoladora y destructora del secuestro. A sus siete años, también, vivió una experiencia aún más cruel: la muerte de un ser querido. Daniela tenía siete años cuando se enteró de que su padre había sido asesinado. Fabiola, su madre, dice que hay algo en esa experiencia que no puede ser comunicado, que no puede ser entendido por quien no lo haya padecido en su propia carne. Y ese algo, dice también, parece negarse a sanar. Sin embargo, tango Fabiola como Daniela han visto hace algunos meses cómo una esperanza se ha levantado para sosegar el dolor que cada una tiene. Esa esperanza, es la posibilidad de que los responsables de la muerte de Juan Carlos les aclaren todo, y les pidan perdón. "El proceso de paz es para nosotros la esperanza de sanar nuestro dolor. Hay cosas que solo una víctima conoce, que solo uno como víctima entiende. Que pidan perdón por lo que hicieron, puede que no signifique nada para quien no es una víctima. Para nosotros es la oportunidad de sanar", dice Fabiola. Al preguntarle a Fabiola cómo reaccionaría en caso de que el proceso de paz no llegue a buen término, ella responde con una suave contundencia: "sería fatal, porque es la oportunidad de acabar con tanta guerra. Yo no quiero que mis nietos vivan lo que vivió mi hija".

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