Familia en Palmira denuncia abuso de autoridad por parte de agentes de la Policía

Familia en Palmira denuncia abuso de autoridad por parte de agentes de la Policía

Agosto 15, 2017 - 04:22 p.m. Por:
Redacción de El País Palmira

Una familia del barrio Juan Pablo II de Palmira denunció este martes ante la Fiscalía un presunto caso de abuso de la autoridad por parte de uniformados de la Policía.

Según la denuncia, cuatro agentes ingresaron por la fuerza a su residencia y golpearon a varios miembros del hogar. Su motivación, según dijeron, era recuperar un celular hurtado.

Por su parte, la Policía niega que se haya presentado un exceso de la fuerza y subraya que los uniformados actuaron en función de recuperar el objeto robado.

Los integrantes también habrían enfrentado a los agentes, por lo que tuvieron que acudir a una audiencia de legalización de captura, donde un juez decidió dejarlos en libertad.

Ahora, con varias fotografías de las heridas causadas por el enfrentamiento y un video aficionado grabado por un vecino, la familia busca que la justicia esclarezca las responsabilidades en el suceso.

Los hechos se presentaron el pasado sábado 12 de agosto en la Calle 51A número 41 - 34, barrio Juan Pablo II, al occidente del municipio de Palmira.

Steven Arévalo, el joven acusado de hurtar el aparato, asegura que cuatro policías llegaron a la residencia y golpearon a su madre, Martha Isabel, y a su padre, Libardo Arévalo.

Posteriormente, los uniformados habrían atacado también al joven exigiéndole la devolución del celular.

"Yo no entendía qué me estaban reclamando, ellos no llegaron y requirieron una requisa sino que entraron golpeando y atacando, preguntaban por un celular y decían que yo era una rata. Supuestamente ellos aseguran que me venían persiguiendo, pero eso no es cierto porque yo estaba en mi casa conversando con mi familia cuando ellos llegaron", asegura el joven de 19 años, quien además hace parte del Comité de Conciliación de la JAC del barrio.

"No entendíamos lo que pasaba", dice el padre de la familia, Libardo Arévalo. "Aquí estaba mi hijo menor de edad, mis nietos que encerrados en un cuarto gritaban pidiendo auxilio, mi otro hijo mayor a quien también golpearon", agrega.

"Sacamos los policías a la calle, pero ellos con palos y piedras rompieron los vidrios de la ventana y prácticamente nos destruyeron la puerta", concluye el hombre de 47 años de edad, quien también es miembro de la JAC del barrio en el área de deportes.

El señor Arévalo, quien había sido sometido a un procedimiento cardíaco recientemente, sufrió una recaída y tuvo que ser llevado a un centro médico. Esto después de ver, según él, cómo los uniformados le daban "golpes en la cara con los puños y el bolillo" a su esposa.

Minutos más tarde, en el centro médico, su esposa, Martha Isabel, fue retenida por los mismos uniformados por haber agredido a un funcionario público. Así, fue conducida al CAI de Zamorano, al norte de la ciudad.

Allí, asegura la mujer, la mantuvieron hasta las 4:00 de la mañana para luego trasladarla nuevamente a la Unidad de Reacción Inmediata de la Fiscalía, donde le pidieron firmar unos documentos. Dos horas más tarde la llevan a Medicina Legal, donde el médico de turno le da cinco días de incapacidad.

"Después me llevaron al Palacio de Justicia, donde me metieron a un calabozo y cuando le pedí al policía hacer una llamada a mi esposo y a mi abogado, me dijo que allí él podía hacerme lo que quisiera y nadie podría ayudarme. Él no hacía nada más que insultarme con palabras soeces", afirmó la mujer, quien reiteró que ella lo único que hizo fue defender a su familia, pues los policías no tenían por qué llegar así a su casa.

En la audiencia de legalización de captura e imputación de cargos su abogado le enseña al fiscal y al juez los vídeos que algunos vecinos lograron filmar y, según dice ella, la dejaron en libertad y le pidieron disculpas en nombre de toda la institución por brutal agresión.


"Tengo golpes en la cara y en los brazos. A mi esposo lo pisaron en el hospital, él tiene las marcas en los brazos. A mi hijo, Steven, le rompieron la frente. Todo sin dar una sola explicación, sin decir nada, no entendemos lo que pasó y lo único que pedimos es que se haga justicia, porque esto puede perjudicar la carrera futbolística de mi hijo", subrayó la señora.

Ellos aseguran que el comandante del CAI de Zamorano ya fue a visitarlos y a pedirles disculpas por la actuación de los uniformados, pero ellos están dispuestos a llegar "hasta las últimas consecuencias", pues consideran que no solo hubo abuso de autoridad, sino un uso excesivo de fuerza.

Sin embargo, el comandante del Distrito Especial de Policía, coronel Mauricio García, dijo que los policías involucrados en este caso se encontraban en el cumplimiento de sus deberes, pues estaban persiguiendo a una persona que supuestamente momentos antes había despojada a una persona de un celular.

"Gracias a la denuncia de un ciudadano la Policía individualiza al delincuente y hace una persecución del supuesto ladrón. Este ingresa a la vivienda y los agentes son recibidos, tanto por el presunto delincuente como por su familia, de manera agresiva", indicó el oficial.

No obstante, los Arévalo insisten en que son inocentes y que desde hace dos años viven en el sector, donde aparentemente nadie tiene quejas en su contra.

De otro lado, el personero municipal, Efraín Rojas, manifestó que una vez se reciba la denuncia formal de la familia adelantarán la respectiva investigación.

"Habrá que dar traslado a la Procuraduría General de la Nación para que se investigue la conducta de los agentes de la Policía, si de verdad hubo una agresión o, como lo afirma el comandante de la Policía, lo que se presentó fue una defensa propia en cumplimiento del deber", reiteró el funcionario.

El vídeo donde quedó registrada la violenta agresión contra los miembros de esta familia se volvió viral en las redes donde muchos se preguntan por qué los uniformados atacan con palos y piedras la residencia de estas personas.

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