Familia de caleño condenado a muerte en China pide su repatriación

Familia de caleño condenado a muerte en China pide su repatriación

Julio 13, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Familia de caleño condenado a muerte en China pide su repatriación

Hárold Carrillo Sánchez, el taxista condenado a muerte en China.

El taxista Harold Carrillo, de 45 años de edad, fue capturado en China por el tráfico de 3.000 gramos de droga. Su familia que reside en la Carrera 26 R con Calle 73ª46 del barrio Alfonso Bonilla, lo espera desde hace más de un año hasta la fecha sin ninguna respuesta.

Harold Carrillo Sánchez es un caleño de 45 años de edad que por circunstancias de la vida y sin consultarlo con su familia dejó su profesión como taxista y viajó hasta la República Popular China, en donde fue capturado presuntamente por el tráfico de 3.000 gramos de droga, ahora su vida depende de un milagro luego de ser condenado a la pena de muerte.Su familia que reside en la Carrera 26 R con Calle 73ª46 del barrio Alfonso Bonilla, lo espera desde hace más de un año hasta la fecha sin ninguna respuesta de las entidades consulares de Colombia y China. Según un fallo condenatorio él cuenta con dos años para apelar la decisión judicial y así salvarse de la pena capital.“Cuando se fue de acá no supimos para donde salió, él nunca nos dijo nada, nos llamaba todos los días y nos decía que estaba bien, después de un tiempo, no se volvió a comunicar con nosotros, y así fue que pusimos una demanda de desaparición en la Cancillería en Bogotá, pero hasta ahora no hay respuestas”, señaló, Michael David Carrillo, hijo. Desde el pasado 12 de junio cuando su familia se entero de la sentencia, su esposa Luz Farid Celis y sus tres hijos, comenzaron a tocar puertas para buscar la repatriación de Harold Carrillo, quien viajó hasta el lejano oriente el 11 de marzo del 2010; según informaron sus familiares las peticiones que han realizado ante las autoridades aún no tienen eco, tanto su madre y sus hermanos están desesperados por esta lamentable noticia, a esto se le suman las dificultades económicas que les ha tocado durante su ausencia.Sus familiares desean por lo menos comunicarse con él, para conocer de su propia voz su drama, pero las estrictas reglas del gobierno de Beijing hacen de esta necesidad una ‘tortura China’. “En el Consulado dijeron que podía llamar cuando estuviera condenado, pero desde abril emitieron la condena y ni así dejan que se comunique con nosotros”, dijo su hijo de 20 años con voz entrecortada. El paso a seguir de la familia Carrillo Celis, es pedir apoyo de una ONG que les preste asesoría sobre la repatriación condenados en el exterior. “Hacemos un llamado a los organismos de derechos humanos para que nos ayuden a regresarlo, para que pague su condena aquí, aseveró Michael Carrillo.

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