Extorsión, un delito en auge y difícil de combatir en el Valle del Cauca

Noviembre 20, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Extorsión, un delito en auge y difícil de combatir en el Valle del Cauca

Varios de los homicidios presentados últimamente en Palmira estarían relacionados con el no pago de 'vacunas' o extorsiones a delicuentes.

Delincuencia común supera a las Farc y a las bacrim en este ilícito. Hasta el 15 de noviembre del 2011 se denunciaron cien casos de extorsión en varios municipios del departamento. Panorama regional.

Primero fue una llamada a su celular. Habrá durado unos 50 segundos apenas. Ella no recuerda exactamente qué fue lo que le dijo ese hombre, que hablaba rápido, sin pronunciar bien las eses. Cuando el hombre le dijo que era un miembro de la banda criminal Los Rastrojos ella no oyó nada más. Se quedó petrificada. Dice que pensó que aquello de la extorsión era una mala broma porque es una mujer viuda, que vive con su hijo mayor en una finca cerca de Buga desde hace 20 años y que su ‘fortuna’ se reduce a la casa que su marido construyó cuando estaba vivo y una vaca que su hijo ordeña para vender la leche a vecinos y conocidos.Pero, no fue ninguna chanza. Diez días después vino la segunda llamada. El mismo hombre que la llamó antes le repitió el discurso en su celular. Y esta vez, insultándola, le describió la ruta que su hijo hacía cada semana a Cali para comprar materiales de construcción para arreglar el baño de la casa y le dijo que en cualquier momento podía atentar contra su vida. Le dijo que él sabía todo sobre ella y su hijo: hábitos, teléfonos, amistades. Y le explicó que a no ser que pagaran cinco millones de pesos en efectivo en los próximos días, ambos sufrirían las consecuencias de su desatención al llamado. Al final, le dio el número de placa de una moto en la que se movilizaría el supuesto sicario contratado para matarla en caso de no pagar.A Roberto, un comerciante de Yumbo le ocurrió algo similar. Un hombre, que afirmó ser miembro de las Farc, le pidió el pago de $20 millones “como contribución a la causa revolucionaria” de ese grupo guerrillero.El extorsionista le dijo que había visto a sus hijos cuando van a la piscina del condominio. Le leyó por teléfono sus movimientos financieros. Le recitó el nombre de la vendedora de su almacén y su horario.Pero, en ambos casos, ya resueltos por las autoridades, los extorsionistas resultaron ser simples delincuentes comunes que se hicieron pasar por miembros de guerrilla y las bacrim, para intimidar a sus víctimas y lograr pagos. De acuerdo con cifras entregadas por el Gaula de la Policía, hasta el 15 de noviembre del 2011 en el Valle se denunciaron cien casos de extorsión en varios municipios del departamento.Según las investigaciones, las Farc no fueron responsables por ninguna de estas intimidaciones, mientras que se pudo comprobar que Los Rastrojos sólo intentaron extorsionar a tres personas en este periodo de tiempo.“Lo cierto es que las extorsiones se han convertido en el delito ‘preferido’ de delincuentes comunes. Las autoridades logramos disminuir mucho los índices de secuestro en el suroccidente y eso ha empujado a que bandas se unan para obtener ganancias de las extorsiones. Para ser más efectivos se hacen pasar por grupos armados que ya son reconocidos”, explica un agente del Gaula, experto en este tipo de investigaciones.El detective explica que una extorsión requiere de mucha menos logística, personal delictivo y dinero, respecto a un secuestro.“Realizar un secuestro es bastante complicado. Se tiene que tener un sitio seguro para llevar a la víctima, armas, vehículos, preparación. En cambio con las extorsiones apenas si se necesita un celular o un correo electrónico. Hemos descubierto que muchas veces los responsables de pedir el dinero o los autores intelectuales son allegados a la víctima: un familiar, un ex empleado descontento”, explica el agente del Gaula.Sin embargo, eso no significa que no haya personas con antecedentes criminales detrás de estos casos en el Valle. En el municipio de Yumbo, por ejemplo, esta semana se desmanteló una banda que se hacía llamar ‘La Calle Ocho’, responsable de intimidar a dueños de discotecas y comerciantes. Dos de las personas capturadas por parte de la Policía resultaron ser criminales de alto perfil, buscados por sicariato y con un prontuario delictivo que incluía estafas, secuestros y otras extorsiones. De hecho, un grupo especializado de la Policía debió ser trasladado a ese municipio para atacar la problemática de las extorsiones de manera directa, que sólo en ese caso reportó cuatro muertes.Sin perfil definidoUna fuente del Ministerio de Defensa aseguró que el principal problema con las extorsiones es que ni las víctimas ni los victimarios tienen perfiles definidos, lo que significa que potencialmente cualquiera puede sufrir una extorsión.De hecho, la Policía ha identificado que existen ‘microextorsiones’ a comerciantes que no superan los $10.000 diarios. O en el caso de Antioquia en el que pandillas de adolescentes cobran ‘peajes’ de $3.000 o $4.000 diarios a conductores de vehículos de servicio público para dejarlos hacer su ruta. En el Valle la modalidad de extorsión más común es a través de celulares. Los delincuentes hacen labores previas de inteligencia.Ocurre que llaman a las casas o empresas de sus potenciales víctimas haciéndose pasar por funcionarios de la Dian o de la Cámara de Comercio y sacan información a empleados o familiares. Luego esa información es usada para chantajear por dinero a las personas. Un funcionario del Inpec, que pidió reserva de su identidad, dice que se ha detectado a presos de cárceles en Antioquia, Atlántico y Quindío que realizan las extorsiones desde su sitio de reclusión. Emplean los servicios de minuteros que se ofrecen en los penales así que las llamadas son virtualmente imposibles de rastrear.Es muy común que este tipo de extorsión vaya dirigida a comerciantes. Los delincuentes, según un detective del DAS consultado para este artículo, usan directorios telefónicos para encontrar sus objetivos.Después de hacer las labores de investigación, proceden a llamarlos desde los teléfonos minuteros de la cárcel.Se sabe que en lugar de pedirles dinero en efectivo a sus víctimas, les solicitan que compren uniformes, botas, municiones y material de guerra. Les indican que deben comunicarse con un tercero, quien será, supuestamente, el encargado de conseguir esos materiales para la víctima. Sin embargo, ese tercero resulta ser un cómplice del extorsionista y después de recibir el dinero, desaparece.En muchos casos los delinuentes piden que las víctimas consignen dinero en cuentas bancarias, normalmente esas cuentas son ‘alquiladas’ a personas que no tienen ningún tipo de antecedente judicial.Las autoridades admiten que rastrear ese dinero hasta el autor intelectual del delito es bastante complicado. A pesar de ello, se han logrado capturas importantes de delincuentes dedicados a este tipo de robo.Según Fondelibertad, en lo corrido del 2011 un total de catorce bandas de delincuencia común han sido desmanteladas en Cali, Tuluá, Buga y Buenaventura, principalmente, logrando la detención de 152 sospechosos.En 2010, se desarticularon nueve, mientras que en el 2009 fueron seis las bandas neutralizadas.Buenaventura, después de Cali, es el segundo municipio más afectado por bandas de delincuencia común que cometen este delito. En la capital del Valle se llevan registros oficiales de 57 casos entre enero y noviembre del 2011. El Gaula explica que estos son datos de los casos que fueron denunciados y que hacen parte del proceso de investigación, pero que extraoficialmente se conoce de muchos más, pero sin la denuncia es improbable que las investigaciones avancen a paso firme.El llamado entonces es a acercarse a la Policía y al Ejército para informarles de posibles extorsiones. Y sobre todo, se advierte a quienes sean víctimas de este flagelo que nunca entreguen dinero.PrevenciónLas autoridades hacen un llamado a la comunidad en general para que eviten ser víctimas de extorsionistas.Para ello se habilitó la línea de emergencias 165 para los celulares.Además, el Gaula ofrece a comerciantes charlas informativas de cómo evitar que los empleados entreguen información privilegiada a extraños.La Policía recomienda cambiar las rutinas de desplazamientos y nunca cargar altas cantidades de dinero.Asimismo, aconseja no revelar a familiares y amigos si se es víctima de una extorsión.Palmira, preocupadaVarios homicidios presentados últimamente en la Villa de las Palmas estarían relacionados con el no pago de ´vacunas´ o extorsiones a delicuentes en la ciudad.La situación la puso al descubierto el secretario de Gobierno Municipal, Fabián Giraldo Seguro, quien advirtió que las autoridades están adelantando las investigaciones pertinentes para dar con los responsables de estos hechos delictivos.Uno de los casos sería el que se presentó el pasado 29 de octubre en el sector de Las Delicias, en inmediaciones de las plazas de mercado, donde sicarios asesinaron al comerciante Gustavo Hernando Zúñiga, de 52 años de edad. El 11 de noviembre hubo otro caso que tendría que ver también con el no pago de chantajes.Cifras95 casos de chantaje y extorsión fueron resueltos por las autoridades el año pasado.57 personas han denunciado haber sido extorsionadas durante este 2011.

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