Este es el 'proceso de paz' que adelantan 33 pandillas de Cali

Este es el 'proceso de paz' que adelantan 33 pandillas de Cali

Agosto 18, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Elpaís.com.co
Este es el 'proceso de paz' que adelantan 33 pandillas de Cali

Esta fotografía corresponde a una de las salidas realizadas con los jóvenes pandilleros de Cali que buscan dejar las armas y los cuchillos para una nueva vida.

Autoridades buscan 'desmovilizar' a jóvenes de la ciudad de la violencia, consumo de drogas y otros problemas, con los que luchan todos los días en zonas vulnerables de Cali.

“En la guerra perdí a un primo que vivía conmigo acá en la Comuna 15. El 6 de diciembre del año pasado cuando él se metió al barrio El Retiro, donde estaban los enemigos de nosotros, de un momento a otro le salió un man y le pegó cinco tiros. Eso fue muy duro para mí, era como mi hermano”.

Este es el relato de J*, uno de los 750 pandilleros de Cali que hacen parte del ‘proceso de paz’ que la Policía, la Alcaldía y el Instituto Cisalva de la Universidad del Valle adelantan con 33 de 88 pandillas identificadas en la ladera y el oriente de la ciudad. 

Recuerda que se vinculó a la pandilla en enero de 2015 luego de que trataran de quitarle la vida después de salir de la casa de su novia en el ‘V3’, como le dice al barrio El Vallado, en el oriente de Cali.

"Me salieron unos manes que me dijeron que como no era del barrio, yo era liebre de ellos. Me tiraron con una ‘cabra’ (navaja) pero gracias a que les hice el quite rápido y no me hicieron nada, solamente me quedaron unos rayones en el cuello, pero sí me robaron el teléfono y me dieron puños, muchos puños”, afirma el joven de 18 años, padre de una niña de dos años y quien en la temporada 2013-2014 fue futbolista de las selecciones inferiores del Atlético Nacional. También pasó por el Pasto y el Medellín, pero la pandilla le quitó el balón.

El intendente Rubén Valencia, líder de la Policía para el programa de resocialización llamado Tratamiento Integral a Pandillas, TIPS, explica que antes de que se sumara el apoyo de Cisalva hace un mes, venían adelantando este trabajo desde hace dos años, con apoyo de fundaciones y empresas privadas, donde se logró tener un primer contacto para vincular a las 33 pandillas que tienen radio de acción en las comunas 1,13,14,15,16,18,20 y 21 de la capital del Valle.

Las mesas de diálogo no son en centros de convenciones ni mucho menos en las instalaciones de la Policía. Las partes se reúnen en las casas y calles de los barrios de los 'pelaos'.

"Hemos creado un grupo donde hay dos cuadrantes sociales que se encargan de hacer el acercamiento con los líderes que llamamos también enlaces. Con el apoyo de inteligencia de la Policía se está alertando de manera temprana si se van a registrar enfrentamientos en las llamadas fronteras imaginarias, cada comandante de estación sabe cuáles son las zonas donde se le podrían presentar hechos de violencia", dice el oficial.

Explica que los pandilleros vinculados hasta el momento al programa buscan beneficiarse de subsidios educativos, salud, atención psicosocial, emprendimiento, acceso a la justicia y cultura, pero todo bajo ciertos requisitos.

Una de las condiciones es que la pandilla no haya mutado a organización delincuencial donde ya tienen una capacidad delictiva definida para cometer homicidios o hurtos, muchas veces financiadas por otras. La segunda es que sus integrantes no tengan órdenes de captura vigentes.

El uniformado explica que los jóvenes que ahora están en el proceso  tienen entre los 14 y 30 años y en el 95 % tienen problemas de consumo de drogas.

[[nid:568028;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/270x/2016/08/whatsapp-image-2016-08-17-at-9.04.34-pm.jpg;right;{Estos son algunos mensajes que miembros de pandillas dejan en papeles que conocen líderes del proceso. Especial para El País}]]

J permanece en una de las cinco zonas en las que las pandillas se han divido El Retiro. 

Él, al igual que R*, de 16 años y otro de los jóvenes vinculados al proceso, solo se pueden mover por una calle a lo largo de cinco cuadras, la salida es con la Policía y líderes sociales únicamente para paseos del programa TIPS.

En su vida de pandilleros, que no pasa de más de tres años, han manejado pistolas 9 milímetros, revólveres calibre 38 y unas llamadas 'Chaspu', armas hechizas de dos tubos y que tienen una especie de puntilla en la parte de atrás que al chocarla o golpearla con un objeto dispara el proyectil. También las 'cabras', los cuchillos y hasta los machetes. 

Y es que aunque no es muy claro cómo garantizar el éxito de que jóvenes que tengan órdenes de captura vigentes no hagan parte del programa, el intendente Valencia sostiene que los mismos muchachos se encargan de determinar quienes sí pueden y quienes no, porque “si yo me entero que hay uno que es requerido y quiere hacer parte de TIPS, mi deber como Policía es capturarlo”.

La identificación de las pandillas, conformadas por entre 10 y 20 integrantes, surgió con un trabajo de georeferenciación que hizo la Policía con apoyo de inteligencia, donde se identificaron 88 grupos que podrían aplicar al programa. 17 bandas fueron excluidas del proceso por mutar a organizaciones delincuenciales con mucho poder. 

"En este momento tenemos unas 40 mujeres que hacen parte de pandillas y que ahora están buscando salir de esa situación, todo con apoyo de los padrinos que cada uno tiene y que en la mayoría son sus madres. Estas personas se encargan de llamarle la atención a los muchachos en caso de que tenga posibles recaídas o tentaciones”, relata el intendente Valencia.

El 'proceso de paz', como J y los otros jóvenes le llaman, ya ha tenido dos desarmes en la Comuna 15 con las pandillas 'Totiados' y 'Calidosos', dos de las cinco pandillas que tienen la Avenida Ciudad de Cali como frontera invisible. En próximos meses se espera que se concreten tres más en la Comuna 21. 

El intendente Valencia cuenta que la entrega de las armas, que en su mayoría son artesanales como changones y navajas, se va dando con los acercamientos que van haciendo los 26 enlaces que tienen con la comunidad, acompañados de las 16 personas de Policía, entre ellos Jhon Pérez Coy, de la Unidad de Análisis y Alertas Tempranas y el coronel Henry Torres, todos a la cabeza del general Nelson Ramírez, comandante de la Policía de Cali. 

"Esto ha llevado a que ellos quieran entregar las armas a cambio de premios como mercados, tenis, buenas camisetas y bonos. Nosotros siempre les remarcamos que se desarmen no por lo premios sino porque en cualquier momento pueden cometerle daño a otra persona, que puede ser un amigo o un 'pelao' que está en el proceso", narra Valencia. 

María Isabel Gutiérrez, directora de Cisalva, operadores de la parte técnica de TIPS, explicó que el programa está contemplado dentro del Plan de Desarrollo 2016-2019 de la capital del Valle. 

Gutiérrez afirmó que el convenio logrado entre la Universidad del Valle y el Municipio fue firmado por $600 millones y va hasta diciembre en una primera fase de acercamiento, pero con opción de seguir durante el resto de mandato del alcalde Armitage, para garantizar continuidad del programa y que se convierta en una política pública.  

Dijo que el Instituto conformó equipos de trabajo con psicólogos y trabajadores sociales para acompañar en el terreno a los gestores de paz de la Policía y los enlaces comunitarios que son muy respetados por los diferentes jóvenes.

"Para que sea una realidad que los muchachos salgan del uso de drogas, vamos a tener aproximación con familias de estos chicos porque si no trabajamos con ellas, difícilmente estos jóvenes salen de esas realidades", cuenta la directora de Cisalva.

El jueves de la semana pasada, J y R por poco terminan su participación en el programa cuando una banda, que no hace parte del ‘proceso de paz’ por tener alto índice delictivo y porque varios de sus integrantes están siendo buscados por las autoridades, los retó a pelear en la Calle 35, en la frontera entre El Retiro y Laureano Gómez. Por intervención de la comunidad el hecho no pasó a mayores.

Antes de salir publicada esta nota, 'El Indio', uno de los muchachos que estaba siendo parte del proceso, tuvo que huir del barrio para buscar refugio en otra zona de Cali tras salir ileso en la noche de este martes de un ataque que le hicieron con arma blanca.

* Se omite el nombre por petición de la fuente

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