Este es el drama que enfrenta la familia de las niñas repatriadas desde España

Abril 12, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Mariluz Cruz R. I Reportera de Elpaís.com.co

La abuela de las menores, Luzmila Jaramillo, habló con Elpais.com.co. Una humilde mujer de Santander de Quilichao que ahora enfrenta la zozobra de tener a su hija detenida en España luego que se descubriera cocaína en su maleta.

El drama de doña Luzmila Jaramillo apenas comienza. Luego de esperar a sus dos nietas de 4 años y 16 meses de edad, repatriadas por el Gobierno español hacia Cali, ahora tiene que asumir la idea de que tardará mucho tiempo en volver a ver su hija Ángela Meza Jaramillo y a su yerno Rafael Salas, detenidos por las autoridades españolas el pasado 27 de enero en el aeropuerto Barajas, de Madrid, por llevar cocaína en una de sus maletas.El país.com.co conoció detalles de la dolorosa repatriación de las dos menores de edad, que llegaron el pasado martes a las 6:00 p.m al aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón de Cali, acompañadas por la Cónsul General de Colombia en España, Lucy Osorno.Doña Luzmila le contó a El País que su hija y su yerno llegaron procedentes de la capital española a principios del mes de enero, para pasar vacaciones en la finca que ella, Luzmila, y su esposo, tienen en Santander de Quilichao. “Estuvieron con nosotros todo el mes de enero, la pasamos muy bien, desde hacía dos años no veíamos a nuestra hija”, relata.Al terminar las vacaciones, Ángela y su esposo viajaron de regreso a Madrid el pasado 27 de enero en horas de la mañana con sus dos hijas. Ángela le había dicho a su madre que el vuelo duraría alrededor de 12 horas y que una vez llegaran a Madrid, ella la llamaría para contarle los detalles del viaje.No obstante, la llamada nunca se dio. Cinco días después de la partida de Ángela, doña Luzmila empezó a preocuparse ante la falta de noticias de su hija. “Nos inquietamos mucho, no sabíamos dónde estaba, ni cómo habían llegado”.En la mañana del martes del 31 de enero, doña Luzmila recibió la llamada de su hija, y se enteró de la noticia: Ángela y su esposo habían sido detenidos por las autoridades de Madrid en el aeropuerto de Barajas, al hallarles cocaína en una de las maletas que estaba a nombre de Ángela.Doña Luzmila dice que cuando escuchó lo que su hija le contaba, sólo pensó en la suerte de sus dos nietas. “Pensé que sí mi hija y mi yerno estaban detenidos, entonces quién estaba cuidando a mis dos nietas". "Mientras mi hija me hablaba al otro lado del teléfono, yo sentía que todo esto era un mal entendido. Mi hija es una mujer buena, dedicada al hogar, joven sí, pero una mujer madura y correcta. Mi hija es inocente", asegura.Esa ha sido la única llamada que ha recibido desde entonces. La Cónsul General de Colombia en Madrid, Lucy Osorno, ha sido el único puente entre la familia Jaramillo y Ángela. “La Cónsul ha sido la persona que nos ha estado enviando información sobre el proceso penal de mi hija y yerno. Ella ha estado al tanto de todo”. En declaraciones entregadas a Caracol Radio, la consul Osorno dijo que "aunque la situación es muy complicada, el consulado se apersonará de este caso para asegurar que la pareja tenga la mejor defensa posible". “Ángela y Rafael están muy afectados, ellos me dicen que quieren devolver el tiempo para no haber cometido este error. Ellos les enviaron cartas y fotos a los abuelos de las niñas con abundantes palabras de amor", agregó.Una historia de sacrificiosPara doña Luzmila, todo esto parece increíble. Ella dice estar completamente segura de quién es su hija y cuenta en detalle la larga historia que la llevó a España. Ángela conoció a su compañero sentimental, Rafael Salas, en el año 2006. Vivieron juntos tres años.En el 2009 Rafael, estilista de profesión, viajó a España en busca de una buena oferta laboral. Pasados ocho meses volvió a Colombia, se casó con Ángela y después nació Isabela, hoy con cuatro años de edad.En el mismo año Rafael viajó nuevamente a España y durante el siguiente año (2010) logró que el Gobierno español le diera la visa por reagrupación familiar, con la cual pudo pedir a su esposa y a su pequeña hija.Una vez instalados en Madrid, Ángela y Rafael empezaron a trabajar para sacar a la familia adelante. “Ellos consiguieron trabajo al mismo tiempo y le pagaban a una niñera para que cuidara a Isabel. Pero en el 2011 Ángela quedó nuevamente embarazada y no pudo seguir trabajando. Ella se dedicó de lleno al hogar, mientras Rafael trabajaba”, cuenta doña Luzmila. Sólo después de dos años de ausencia, Ángela regresó a Colombia con toda la familia para visitar a su madre y a su padre, don Manuel Antonio Mesa. “Hasta allí toda la historia era como la de cualquier familia que se va al extranjero para luchar por conseguir una buena vida. El resto de la historia ya se sabe. Mi hija y mi yerno están ahora en una cárcel lejos de aquí. Yo no sé cuándo la vuelva a ver, pero estoy segura que tanto Ángela como Rafael son inocentes, alguien les puso una trampa”, afirma. La suerte de las niñasCuando Ángela Milena Mesa Jaramillo, de 26 años de edad, y Rafael Salas, de 42, fueron detenidos en el aeropuerto de Madrid, la historia de las dos hijas de la pareja cambió para siempre. Las menores de edad fueron puestas a disposición del Centro de Acogida para Menores de Madrid durante dos meses (febrero y marzo). Allí, Soledad López y Fernando de Nicolás, dos españoles educadores de la institución fueron las personas encargadas de cuidar a las dos menores.Para estos profesionales, durante los dos meses en los cuales estuvieron al tanto del cuidado de las menores fue muy difícil desprenderse de las niñas, ya que ambas son muy cariñosas y aprenden con facilidad.Fernando de Nicolás aseguró, en una entrevista al canal de televisión Caracol Noticias, que las niñas tuvieron la oportunidad de despedirse de madre el pasado lunes 9 de abril. “Fue una despedida muy dura para la madre. El Centro de Acogida logró que Ángela pudiera ver a las niñas antes de ser repatriadas a Colombia,en donde la esperaban sus abuelos maternos", dijo. Durante los dos meses en que las niñas estuvieron bajo la tutela de las autoridades españolas, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar Seccional Cauca, a la cabeza del Centro Zonal del Norte, realizó los estudios socio-familiares en la vivienda de Luzmila, en Santander de Quilichao, para garantizar que los derechos fundamentales de las menores (alimentación, salud estudio y vivienda) se preservaran a cabalidad.Y una vez concluido el examen, el ICBF Seccional Cauca aprobó la solicitud que Luzmila había hecho para hacerse cargo de las dos niñas desde cuando se enteró de la detención de Ángela y Rafael. En adelante, el Instituto seguirá realizando cada dos meses una visita a la residencia de Luzmila para verificar las condiciones de vida de las menores. Aunque doña Luzmila dice estar feliz de tener a sus dos nietas nuevamente en su casa, la tristeza que siente es enorme, pues pasará por lo menos un año para que las autoridades españolas definan la situación jurídica de su hija y su yerno. Un juez español dictó medida preventiva de aseguramiento para Ángela, quien se halla detenida en la cárcel de Soto del Real en Madrid, y para Rafael, quien se encuentra recluido en la prisión de Alcalá Meco, ubicada en el municipio de Alcalá de Henares de España.

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