¿Estaciones de Policía ponen en riesgo a la población civil?

¿Estaciones de Policía ponen en riesgo a la población civil?

Enero 22, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
¿Estaciones de Policía ponen en riesgo a la población civil?

La estación de Policía de Toribío está ubicada a dos cuadras de la Plaza Central. La mayoría de las casas que la rodean están deshabitadas, tras ser destruidas por una bomba en el 2011.

Fallo de Consejo de Estado abre nuevo debate. Opiniones encontradas en Toribío y Miranda, Pradera y Florida.

Un intenso debate generó en el país el fallo del Consejo de Estado, que reiteró que las estaciones de Policía no deben ubicarse en sitios en los que se ponga en riesgo a la población civil.Uno de los primeros pronunciamientos fue el del director de la Policía Nacional, general Rodolfo Palomino, quien recordó que la esencia de la institución es estar cerca a los ciudadanos. El alto oficial aclaró que el fallo no obliga reubicar las estaciones, aunque afirmó que la Policía está dispuesta a cumplir la decisión del Consejo de Estado. La determinación judicial, que fue conocida en la noche del lunes, establece que en aquellas zonas donde se ve alterado el orden público, las estaciones de Policía deben estar lejos de la población. La recomendación se hizo luego de condenar a la Nación, representada en la Policía Nacional, por los perjuicios ocasionados a una iglesia, un colegio y la casa cural de Puerto Rondón (Arauca), durante los ataques de la guerrilla en marzo, septiembre y diciembre de 1999.El magistrado Ramiro Pazos Guerrero, ponente del fallo, explicó -en una entrevista con Blu Radio- que en los municipios más afectados por el conflicto armado las estaciones de Policía son un blanco de grupos armados ilegales y, por lo tanto, no es recomendable que estén ubicadas en el centro de los pueblos. Sin embargo, Pazos coincidió con el general Palomino, al reconocer que el fallo no ordena la reubicación de las estaciones de Policía de todo el país. “Lo que se espera es que el efecto pedagógico de esta decisión replantee situaciones específicas”. En ese sentido -señaló- sería el Ministerio de Defensa, que tiene la clasificación de las zonas más afectadas por el conflicto armado, el que decida si una estación debe ser reubicada o no. Mientras eso sucede, en diferentes zonas del país ya se empiezan a escuchar voces a favor y en contra de esta recomendación. El País hizo un recorrido por los municipios Toribío y Miranda, en el Cauca, y Pradera y Florida, en el Valle, donde hay opiniones encontradas. Medida apresurada En Pradera, Valle del Cauca, pese a que la semana pasada se registró un atentado con motobomba que dejó una persona muerta y otras 61 heridas lo dicho por el Consejo de Estado fue calificado por la mayoría como algo desafortunado. Adolfo León Escobar, alcalde de Pradera, afirmó que “es una medida desafortunada y apresurada. ¿Quién puede asegurar que si se retira la estación de Policía, que está ubicada a una cuadra de la plaza central, después la guerrilla no atacará la Alcaldía, los hospitales, las escuelas o los juzgados? De pasar eso, seguramente saldrán a decir después que también hay que sacar a estas entidades del casco urbano”. Mario Ordóñez, residente en el municipio, dijo que la Policía se ha vuelto cercana a la gente. El año pasado realizaron varios trabajos de control y se sintió el cambio. Según coinciden varios habitantes de Pradera, la guerrilla y sus atentados no son el único problema que hay en el pueblo y afirman que si se van los uniformados la delincuencia común haría de las suyas. Sin embargo, Luis Valencia, quien resultó herido en el reciente atentado, dijo que tener la estación de Policía cerca siempre va a perjudicar a los civiles, en caso de una eventualidad. Ni Policía ni guerrilla En Toribío, una de las estaciones más afectadas por los ataques de la guerrilla en el Cauca, la recomendación del Consejo de Estado sobre que las estaciones de Policía no pueden estar en zonas que pongan en riesgo a la población generó opiniones encontradas.El alcalde de Toribío, Ezequiel Vitonás, explicó que en el pueblo por un lado las personas que pertenecen a la guardia indígena han insistido en que no debe haber presencia de la Fuerza Pública en sus territorios y que tampoco de la guerrilla, pero la gente que vive en el pueblo se siente protegida por los policías del municipio.“Sabemos que tener la estación de Policía en el pueblo es un riesgo, pero no tenerla aumentaría la presencia de la guerrilla en las calles. Lo que están evitando las personas que han sido afectadas por los hostigamientos, es vivir cerca a la estación para evitar ser víctimas de tatucos”, dijo un habitante.En julio del 2011 la estación y las casas alrededor fueron destruidas por una chiva bomba, que dejó seis muertos y 60 heridos.Leo Escué, del cabildo indígena de Toribío, afirmó que desde el 2012 se ha presionado para que ni la Fuerza Pública ni la guerrilla tengan ninguna base en los territorios.El teniente Felipe Sánchez, comandante de la estación, argumentó que “la labor de la Policía ha sido de acompañar a la comunidad. Tener una estación lejos de la ciudadanía no tiene sentido”. Sorpresa en Miranda En el municipio de Miranda, en el Cauca, la recomendación del Consejo de Estado tomó por sorpresa tanto a las autoridades como a los pobladores, pues actualmente a un lado de la plaza central se está construyendo una especie de búnker de la Policía.Uno de los agentes de la estación de Miranda dijo que entre mayo y junio se estaría terminando la estructura, parecida a la que hay en Toribío, y la idea es blindar a las autoridades de ataques de la guerrilla, pero también de proteger a la población de ese accionar. “Los civiles no han puesto ningún problema para realizar la obra, en cambio han apoyado a la Policía”, afirmó el uniformado, quien agregó que la orden siempre ha sido mantenerse en el municipio y cerca de su gente.Jorge Muñoz, habitante de Miranda, dijo que así como la gente se acostumbró a vivir con el temor a un atentado de la guerrilla en cualquier momento, también se han acostumbrado a aceptar a la Policía en la población porque de alguna manera esto permite cambiar la sensación de inseguridad.Un funcionario de la Alcaldía de Miranda argumentó que hoy el ambiente es de tranquilidad, aun con la presencia de la Policía. Antes, cuando solo eran trincheras y las autoridades estaban más vulnerables, la gente llegó a pensar que lo mejor era no tener policías cerca, pero eso cambió.“Estación presta un servicio a la comunidad” “De no tener la estación de Policía y sus agentes cerca hace dos semanas, las protestas por las obras del acueducto en Florida hubieran sido peores de lo que terminaron”, explicó Fernando Soto, un habitante del pueblo, que fue testigo de los daños ocasionados en la Alcaldía y la Casa de la Cultura Municipal el pasado 10 de enero. La estación de Policía de Florida, que está ubicada a un lado de la Alcaldía, está brindando mucha seguridad a la población. Esto no se trata de estar pendientes de que puede hacer la guerrilla, dijo Soto. Por su parte, Ramiro Moncada, secretario de Gobierno de Florida, insistió en que las estaciones no se pueden mover de los pueblos porque lo que hacen es prestar un servicio a la comunidad, no es un trabajo militar y sería ilógico que estuvieran en partes retiradas de la población.“Lo que dijo el Consejo de Estado es como decir que la Policía está sobrando en la sociedad. Eso es discriminar a una institución”, sentenció el secretario de Gobierno de Florida.Moncada advirtió que, por lo menos en ese municipio, de no tener una estación de Policía en el pueblo, la inseguridad sería muy grande. “En el barrio Nuevo Horizonte, gracias a la labor de los uniformados se han podido disminuir los robos, pasando de once a cinco casos diarios”, aseguró. En la estación de Florida permanece un grupo del Esmad, con el objetivo de evitar nuevos disturbios protagonizados por los manifestantes contra las obras que llevarán agua a Villagorgona

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