“Esperamos que La Línea no sea ‘elefante blanco’”

Abril 03, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Redacción El País, Bogotá
“Esperamos que La Línea  no sea  ‘elefante blanco’”

La contralora General de la República, Sandra Morelli, además de haberse convertido en una ‘piedra en el zapato’ de los corruptos, tiene el problema de un organismo que aún aplica medidas obsoletas para el control fiscal.

La contralora General de la República, Sandra Morelli, además de haberse convertido en una ‘piedra en el zapato’ de los corruptos, tiene el problema de un organismo que aún aplica medidas obsoletas para el control fiscal.La titular no esconde la realidad del organismo y asegura que existe la necesidad de ‘desempolvar’ muchas herramientas que no se han utilizado para garantizar que los recursos del Estado no van a perder.Pero este no es el único lío de Morelli. Hoy tiene a su haber la obligación de investigar las irregularidades contractuales en casos como el Túnel de La Línea, la Licorera del Valle, la presunta desviación de recursos en las posibles falsas desmovilizaciones de guerrilleros y paramilitares, y el escándalo de los Nule, entre otros.Sobre el Túnel de La Línea enfatiza que espera que “no se convierta en un elefante blanco” para el país, luego de que se detectaran irregularidades en la ejecución del contrato.Asimismo, la Contralora debe atender los ataques que recibe, como el que le hizo el representante a la Cámara Javier Tato Álvarez, quien la acusó de politizar el organismo al recibir “hojas de vida de recomendados políticos”.La Contralora ripostó. “Estos son nombramientos en provisionalidad, previstos por la ley” y añadió que “la intención es que finalmente sean adoptados de manera definitiva cuando termine satisfactoriamente el proyecto de ley anticorrupción”.Es renuente al pasado y al ser cuestionada sobre la herencia de su antecesor, Julio César Turbay Quintero, dice: “No me quiero referir a eso... pasemos la página y continuemos”.Usted recibió una casa desordenada. ¿Qué ha hecho hasta el momento?Más que una casa desordenada recibí, digamos, una casa con concepción diferente en materia de control fiscal, más centrada en los procedimientos auditores, más rutinizada, pero debemos acomodarla a la demanda de los tiempos y a las necesidades actuales, donde hay riesgos inminentes de pérdida del patrimonio. Toca desempolvar algunas normas que dan facultades para poder evitar esas situaciones.Hemos propuesto en el estatuto anticorrupción un fortalecimiento de las gerencias para que no haya un gerente en cada departamento sino que sea un colectivo, de tal manera que haya más presencia, más cobertura y también más respeto a la Contraloría en sus gerencias departamentales. También vamos, si lo aprueba la ley, a aumentar el número de delegados para poder atender, precisamente, estas situaciones de coyuntura o de emergencia y no afectar la rutina, el plan general de auditorías y las auditorías ordinarias, donde la entidad tiene puesto su acento generalmente.El ex presidente Álvaro Uribe propuso en el 2002 acabar con las contralorías departamentales, municipales y distritales por onerosas e ineficientes. ¿Cree que deben desaparecer?Esas contralorías, a veces, han trabajado de manera coordinada con nosotros y si se fortaleciera una cosa que se llama Sistema Nacional de Control Fiscal, que ha promovido la Auditoría, se lograría trabajar dentro de la lógica de que el control, si funciona, no debe ser sancionatorio sino de coordinación preventiva. Eso lo dice la doctrina en cualquier latitud.Creo que el tema debería evolucionar hacia la coordinación, en algunos casos se puede hacer y en otros no se puede hacer, depende pues de la actitud de cada funcionario.¿Eso quiere decir que hay contralores regionales que se le salieron de las manos a la Contraloría General?No, ellos son totalmente independientes. Lo que pasa es que por la vía de los convenios de cooperación interadministrativa, promovidos por la Auditoría General, hay casos en los que se actúa coordinadamente y eso da muy buenos resultados, se ahorran recursos, se necesita menos personal y se trabaja bien.El Túnel de La Línea ya toma visos de problema para el país. ¿Cree que eso se encamina a ser un ‘elefante blanco’?Esperamos que no, eso sería muy grave. Lo que sucede es que los contratos se celebran para cumplirse y entonces deben cumplirse los términos contractuales, de tal manera que se cumpla con el objeto en los tiempos previstos y con el monto de los recursos destinados para el efecto. Por eso esperamos que no sea un elefante blanco, esa es la idea.¿La medida del congelamiento de cuentas de quienes están vinculados en los procesos, como el caso de AIS, garantiza que se logre recuperar el dinero del erario que está perdido?Las dimensiones de los recursos que maneja un particular son muy inferiores a aquellos que eventualmente se orientaron a fines distintos o se utilizaron de manera no eficiente o eficaz. Sin embargo, todo suma y por eso es muy importante que haya un gran esfuerzo de la Contraloría cuando abre investigación preliminar o procesos de responsabilidad fiscal para identificar si hay bienes y, en el caso en que haya condena, puedan volver al erario. Entonces, si las medidas son eficaces, se adoptan y las cosas funcionan. Pero nosotros realmente no hemos establecido si las medidas son suficientes en este u otro caso y es nuestro deber seguir buscando bienes para que haya una reparación en los casos en que se haya causado daño. ¿Hay mucha contaminación en el Valle por los procesos que cursan en la Contraloría, muchos de ellos en cabeza del ex gobernador Juan Carlos Abadía?Hemos abocado el tema de la Licorera, el de algunas concesiones, pero digamos que no generalizamos porque estaría mal que pusiéramos a cualquier entidad dentro del estigma que no corresponde.Hay solicitudes de control y lo ejercemos con pleno sometimiento al debido proceso y a la legalidad.¿La corrupción aumentó o fue que hubo negligencia en investigación y control anteriormente?No todo es corrupción, en el sentido en que hay muchas intervenciones de la Contraloría que tienen que ver con deficiente gestión y con precaver el daño al patrimonio público, porque no se administra con diligencia. Pero no se puede decir que en todos los casos los funcionarios están actuando en beneficio propio o de un tercero. Casos como un contrato que resultó muy oneroso, tal vez no hubo cuidado de establecer el monto…Como el de los Nule...Exacto, pero entonces puede haber negligencia o que se benefician indebidamente.

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