Esmad, el grupo de la Policía que está en la primera línea de fuego

Agosto 29, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País y Colprensa
Esmad, el grupo de la Policía que está en la primera línea de fuego

Miembros del Esmad inmovilizan a uno de los manifestantes que el pasado lunes salió a protestar junto a los campesinos en el municipio de Ubaté, en Cundinamarca.

En los disturbios por el paro agrario, 260 policías han resultado heridos. Sin embargo, el escuadrón enfrenta denuncias por abuso de fuerza.

Los ‘Transformers’ o ‘Robocops’, como les dicen los jóvenes, están en el ojo del huracán. El Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) de la Policía es la primera línea que le pone el pecho no solo a las protestas y desórdenes, sino también a las críticas de algunos ciudadanos.Por estos días de paros y protestas la labor del Esmad se ha multiplicado. Lo mismo que los cuestionamientos a su proceder. Lo cierto es que la Inspección de la Policía abrió 17 investigaciones contra miembros de ese grupo de choque para establecer si incurrieron en excesos contra algunos manifestantes y habitantes de sectores próximos a los escenarios de las refriegas. Sin embargo, la Policía insiste en que el bajo número de uniformados implicados da cuenta de que esos supuestos abusos no hacen parte de una política institucional.El trabajo de Esmad, tal como quedó establecido desde su creación en 1999, es controlar que no se desborden las protestas y que se desarrollen pacíficamente. En cumplimiento de esa misión, estos uniformados también se convierten en víctimas de agresiones. Por ejemplo, en esta semana de protesta agraria 260 uniformados han resultado heridos, lo mismo que 59 civiles.En la capital de Caquetá los desórdenes dejaron cuatro policías y tres campesinos heridos, mientras que Pasto fueron cinco policías y un ciudadano los lesionados. Por su función, el Esmad ha estado en medio del debate constante entre los extremos del espectro ideológico. Para unos, ese cuerpo abusa del poder y hay que limitar sus fuerzas; otros, en cambio, aseguran que basta con imaginar unas protestas sin el control del Esmad para entender la tarea que cumplen.El trabajo del Esmad va a ser analizado la próxima semana en el Congreso, donde fueron citados a debate de control político el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, y el director de la Policía, general Rodolfo Palomino. En ese sentido, el representante Carlos Amaya aseguró que tiene un número de pruebas “significativo y bastante diciente, que confirman los abusos de la Fuerza Pública”. Entre esas evidencias se encuentran los vídeos que circulan en las redes sociales de supuestas agresiones de los miembros del Esmad contra campesinos en las poblaciones de Tunja y Sogamoso.Precisamente, el miércoles el abogado Víctor Hidalgo manifestó que en los próximos días interpondrá una serie de acciones judiciales contra el Esmad por la muerte del campesino Víctor Alberto Triana Benavides el martes en Facatativá, en una jornada del paro agrario.El jurista argumentó que el labriego falleció, producto de los golpes recibidos por el uso excesivo de la fuerza por parte de la Policía, más exactamente de integrantes del Esmad. Algunos congresistas, sin embargo, consideran que es importante que el país recuerde que las Fuerzas Armadas ponen a diario víctimas mortales en la labor que cumplen. Para el senador Efraín Cepeda es necesario investigar si existen casos de abuso de autoridad, “pero eso no quiere decir que vamos a someter a la Fuerza Pública a la picota pública, pues nosotros creemos en su transparencia y sabemos que se trata de hechos aislados”. Lo que ha quedado claro es que los miembros del Esmad han pasado, en los diferentes escenarios donde se han presentado confrontaciones con los manifestantes, por todos los grados de la escala para el uso de la fuerza, que comienza con las simples formaciones (con y sin bastón) para el manejo y control de multitudes y termina con la utilización de granadas fumígenas (humo), aturdimiento y gas pimienta, el uso de tanquetas lanza agua y de personal, y otros recursos autorizados por las normas vigentes.De acuerdo la institución, los jóvenes (hombres y mujeres) que hacen parte de este escuadrón deben apoyar a las policías metropolitanas y departamentos de Policía en el control y manejo de multitudes y conciliación de masas, cuando su capacidad haya sido rebasada en talento humano y medios materiales. Los integrantes del Esmad provienen de todas las regiones de Colombia y atienden las situaciones especiales que se presenten en cualquier parte del país.En Cali, por ejemplo, el grupo está compuesto por 166 hombres que atienden a diario entre uno y dos situaciones críticas en la ciudad. Los turnos de estos hombres duran hasta doce horas y el riesgo es parte de su rutina. Incluso, el 31 de agosto del año pasado el intendente José Libardo Martínez fue asesinado durante una manifestación en la Universidad del Valle. Sin embargo, también en la capital del Valle el Esmad ha sido cuestionado. La Procuraduría pidió que se acusara a uno de sus integrantes por la muerte del estudiante Jhonny Silva, durante disturbios en Univalle en el 2005.

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