“En nombre del Estado salvadoreño pido perdón por masacre": Funes

Enero 17, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Resumen de agencias
“En nombre del Estado salvadoreño pido perdón por masacre

El presidente salvadoreño, Mauricio Funes, no pudo contener las lágrimas en el emotivo acto.

El presidente Funes habló de la masacre de 936 personas, en el 20 aniversario del fin de la guerra.

Veinte años después del fin de la guerra civil de El Salvador, el presidente Mauricio Funes pidió perdón en nombre del Estado por la matanza de 936 personas en una de las masacres más atroces de la historia.“Por esa masacre, por las aberrantes violaciones de los derechos humanos y por los abusos perpetrados, en nombre del Estado salvadoreño pido perdón a las familias de las víctimas”, dijo Funes en el acto de conmemoración del vigésimo aniversario de los Acuerdos de Paz que pusieron fin la guerra civil, en la que murieron 75.000 personas y unas 12.000 desaparecieron.Funes realizó una ceremonia para conmemorar la firma del acuerdo de paz, realizado en el castillo de Chapultepec, en México, el 16 de enero de 1992, entre el Gobierno de El Salvador y el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, que terminó con doce años de guerra civil. El sitio escogido por el Presidente para la conmemoración fue el caserío El Mozote, en el departamento de Morazán, a unos 210 kilómetros al este de la capital. En este lugar ocurrió a masacre más grave de la guerra civil de este país.“Pido perdón a las madres, padres, hijos, hijas, hermanos, hermanas que no saben hasta el día de hoy el paradero de sus seres queridos. Pido perdón al pueblo salvadoreño que fue víctima de la violencia atroz e inaceptable”, expresó el Presidente salvadoreño ante miles de campesinos. Esa localidad fue escenario entre el 11 y 13 de diciembre de 1981 de una operación ejecutada por el ahora extinto batallón Atlacatl. Soldados entrenados por Estados Unidos ingresaron a la zona en busca de guerrilleros del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (Fmln), pero en la incursión mataron a los civiles que encontraron en el lugar. Muchos de los cuerpos de las víctimas fueron tirados en el interior de una pequeña iglesia y luego la incendiaron, según los registros de una comisión de la verdad de las Naciones Unidas que rindió un informe tras el cese del conflicto. El informe divulgado en 1993 luego de la firma de los Acuerdos de Paz, responsabilizó de la masacre en El Mozote al coronel Domingo Monterrosa, por entonces comandante del batallón Atlacatl, así como al jefe de operaciones, coronel Armando Azmitia y a otros seis oficiales que nunca fueron juzgados gracias a una amnistía decretada por el presidente Alfredo Cristiani horas antes de divulgarse el documento de la ONU. Monterrosa y Azmitia murieron en la zona de El Mozote el 23 de octubre de 1984, cuando el helicóptero en el que volaban explotó en el aire por una bomba colocada por la guerrilla. Comandos del batallón Atlacatl también fueron señalados por la comisión de la verdad de asesinar en 1989 a seis sacerdotes jesuitas y sus dos empleadas.“Aquí, en El Mozote y comunidades vecinas, hace poco más de 30 años, se consumó una desmesura criminal que se pretendió negar y ocultar sistemáticamente. Aquí en tres días y tres noches, se perpetró la más grande masacre contra civiles de la historia contemporánea latinoamericana”, afirmó Funes.“Aquí se exterminó a casi un millar de salvadoreñas y salvadoreños, la mitad de ellos niños menores de 18 años. Aquí se cometió el peor de los pecados, del que hasta hoy, como Estado, como sociedad, no nos habíamos arrepentido”, agregó. Manifestó que “a 20 años de los Acuerdos de Paz y ante una institución militar diferente, democrática, obediente al poder civil, no podemos seguir enarbolando y presentando como héroes de la institución y del país a jefes militares que estuvieron vinculados a graves violaciones a los derechos humanos”.Autoridades, diplomáticos y centenares de familiares y sobrevivientes de la matanza asistieron a la conmemoración, celebrada ante un monumento a las víctimas, consistente en las efigies de dos padres y dos hijos tomados de la mano, junto a placas con los nombres de los 936 asesinados.La presidenta de la agrupación de víctimas de El Mozote, Dorila Márquez, quien perdió a sus padres, esposo, hijos y otros familiares en la matanza, expresó su agradecimiento a Funes y dijo esperar “que el acto de perdón no sólo sea un acto simbólico, sino el inicio de una verdadera reparación”.Márquez, cuya participación arrancó lágrimas de asistentes al acto, comentó que cuando se perpetró la matanza “los niños estaban esperando la Navidad (...), pero en vez de recibir juguetes recibieron balas”.

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