En medio del dolor fueron despedidos los seis policías asesinados por las Farc en el Cauca

Octubre 31, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Elpaís.com.co

Con un acto litúrgico en Cali, se rindieron honores a los seis uniformados que fueron asesinados por el Sexto Frente de las Farc en el norte del Cauca. Familiraes de dos de ellos asistieron a la ceremonia, luego de la cual fueron trasladados los cuerpos a sus ciudades de origen.

Acompañados de algunos familiares, un centenar de uniformados y con la lluvia que cayó en Cali este martes de cómplice, fueron despedidos con una ceremonia litúrgica los seis policías que murieron en una emboscada de las Farc, que se registró este lunes en la vía entre Puerto Tejada y Padilla. Los cuerpos de los uniformados fueron recibidos con una calle de honor en la iglesia San Judas Tadeo, hacia las 6:30 p.m., ante el llanto desconsolado de la familia del patrullero David García Palau, él único de los seis que nació en Cali. A los demás los esperan sus familias en Villavicencio (Meta), Marquetalia (Caldas), La Unión (Nariño), Armenia (Quindío) y Soacha (Cundinamarca).Tan sólo un día antes este grupo, adscrito a la Policía de Carreteras, vigilaba las vías del norte del Cauca. Fue una llamada, en la que alertaban del supuesto robo de un camión, la que hizo que esa unidad de ocho policías se trasladara y cayera en una emboscada del Sexto Frente. Sólo dos de los uniformados salieron con vida del ataque, hecho con ráfagas de fusil y granadas.Según dijo el general Francisco Patiño, quien llegó a Cali para acompañar a los uniformados, los subversivos llevaban aproximadamente tres días esperando que integrantes de la Fuerza Pública pasaran por el lugar para poder atacarlos. "De esto es responsable el Sexto Frente, que fue el que dejó los graffitis en el sitio. De ellos, alias Dúber Chiquito es quien está directamente vinculado con el vil asesinato de nuestros policías", dijo el oficial a la salida de la ceremonia.Además, rechazó el crimen de sus uniformados y expresó que "hoy la Policía está de luto, acompañamos a los familiares de estos seis héroes que dieron la vida protegiendo las carreteras de nuestro país"."A él le gustaba mucho su profesión": hermano del patrullero GarcíaAunque reconocen que ser policía en el Cauca es un riesgo, la familia de los patrulleros David García Palau y Javier Cipagauta Flechas aún no asimilan la pérdida de sus seres queridos por cuenta del conflicto armado colombiano. El primero de ellos, David, nació en Cali hace 30 años, diez de los cuales los había dedicado a la Policía. "Siempre dijo que el Cauca era una zona pesada pero pues a él le gustaba mucho su profesión", dijo Andrés García, su hermano. A David lo recuerda como una persona alegre, "buen hermano, padre e hijo", por lo que su muerte afectó seriamente a su madre, Gladys. La mujer contó que su hijo trabajaba en Cundinamarca, pero que había pedido traslado al Valle, para estar más cerca de su familia. "Se lo dieron al Cauca, pero como comenzó a vivir en Popayán, dijo que estaba bien", afirmó doña Gladys. Sin embargo, hace un mes fue asignado a Puerto Tejada, donde era requerido para trabajar en una comisión de la Policía. Ahora, tras el inesperado ataque, las Farc dejaron sin padre a un niño de dos años, por el cual David anhelaba comprar una casa. "Él quería pensionarse y conseguir su casa, porque nunca alcanzó a concretarla. Actualmente tenía como proyecto un carro", recordó su hermano y agregó que lo que le sucedió a David es "algo que no tiene arreglo en el país". ***En otro lado de la iglesia, Carolina Miranda, cuñada del patrullero Javier Cipaguata, observó el último recorrido que hizo este policía de 25 años en Cali, antes de regresar a su natal Villavicencio. Su hermana Nataly, quien desde hace año y medio era novia del uniformado, no pudo asistir a la ceremonia porque se encuentra en Bogotá. Sin embargo, una hora antes del ataque, habló con Javier por última vez. "Ella le dijo cuídate, como siempre hacían. Ya en la noche se dio cuenta de lo que había sucedido cuando vio los noticieros", contó Carolina.Agregó que cuando Nataly escuchó la noticia de la emboscada en la noche del lunes, llamó en varias ocasiones al celular de Javier. Al ver que no contestaba, verificó los nombres de las víctimas en internet. Ahora, dice Carolina, su hermana se pregunta por qué él no alcanzó a ser trasladado a otra zona del país, como lo venía solicitando desde hace unos meses. "Él estaba en Santander de Quilichao y había pedido traslado a otra parte. Desafortunadamente lo que hicieron fue mandarlo a Puerto Tejada". El patrullero nació en Villavicencio, donde lo esperaba una hija de tan solo tres años, por la cual quería seguir la carrera de Policía hasta ascender a lo más alto.

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