En fuego cruzado, Ejército recupera los 15 cadáveres de guerrilleros abatidos en Tacueyó, Cauca

Marzo 26, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

A esta hora tropas especiales del Ejército recuperan los 15 cadáveres de los guerrilleros que fueron dados de baja durante un bombardeo de las Fuerzas Armadas en la vereda La Esperanza, en zona rural del Tacueyó, Cauca.

En medio de la boscosidad y un aguacero, tropas especiales del Ejército recuperaron los cadáveres de varios guerrilleros abatidos en un bombardeo a un campamento de las Farc en zona rural de Tacueyó, al norte del Cauca. Los uniformados recuperaron los cuerpos de los insurgentes que pertenecían al Sexto Frente, en la vereda La Esperanza, donde se llevó a cabo la operación ejecutada por el Ejército, la Policía y la Fuerza Aérea Colombiana.Hacia el mediodía, desde Pereira, el presidente de la República Juan Manuel Santos felicitó a las Fuerzas Armadas por la operación y afirmó que habrían sido dados de baja 15 subversivos. Además tres presuntos subversivos quedaron heridos y fueron llevados al hospital de Santander de Quilichao. Mientras el Mandatario de los colombianos daba la noticia de la gran ofensiva contra las Farc, en Tacueyó el Ejército libraba fuertes combates con los ilegales. Al tiempo que los soldados intentaban sacar los cadáveres de la montaña para llevarlos a Popayán y ser identificados, los guerrilleros les disparaban con fusiles y lanzaban 'tatucos' o explosivos artesanales desde los matorrales. José Miller Perdomo, gobernador del resguardo indígena de Tacueyó, relató que desde las 2:00 am de este sábado escucharon el movimiento de las tropas y los enfrentamientos. "A nosotros nos tomó por sorpresa, nosotros estamos en asamblea permanente, protegiendo a la población civil", afirmó. El líder indígena expresaba su preocupación de que los civiles estuvieran en medio del conflicto armado. También manifestó su inquietud por los 'tatucos', dado que estos artefactos son altamente peligrosos y nunca se sabe donde pueden caer. De hecho, Perdomo y decenas de miembros de la guardia indígena observaban desde una cima en la vereda Gargantilla como pasaban los 'tatucos' lanzados por los ilegales. También escuchaban los ametrallamientos y el impresionante eco de las balas en las montañas. Los pobladores se resguardaban bajo el techo de una escuela, lo mismo que los periodistas que presenciaron la difícil situación. Hacia las 4:00 p.m. de este sábado la prensa fue testigo del lanzamiento de unos tres 'tatucos'. Los artefactos fueron lanzados pese a que en el caserio los niños y las mujeres estaban en las afueras de sus casas o que los campesinos transportaban racimos de plátanos. Los habitantes miraban con resignación el enfrentamiento. Presenciaban a guerrilleros que no sobrepasan los 20 años de edad y vestidos con camuflados y corrían por los alrededores de las casas de Gargantilla (contigua a La Esperanza) para dispararles a las tropas y así evitar que se llevaran los cuerpos. Entre tanto, en Popayán fue convocada una reunión urgente de las autoridades civiles y militares para determinar otras medidas que permitan contener más incursiones que la guerrilla ejecutaría en los municipios de Caldono, Silvia, Piendamó, Totoró y Morales.

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