ELN cumple 50 años entre la guerra y la paz

Julio 06, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
ELN cumple 50 años entre la guerra y la paz

Franscisco Galán, vocero del ELN.

Aunque el grupo subversivo ha sido derrotado varias veces, ha utilizado tácticas efectivas para sobrevivir durante 50 años de lucha armada.

Es como la chica que quiere darle el sí al chico, pero igual se hace la difícil y se muestra fuerte. Esa sería la táctica del ELN (Ejército de Liberación Nacional) en esta fase exploratoria para un futuro proceso de paz con el Gobierno Nacional. El ejemplo lo utiliza Rodolfo Escobero, experto de la Fundación Ideas para la Paz, para explicar porqué en las últimas semanas el país ha sido testigo de una cadena de atentados de esta guerrilla. Y es que detrás de sus últimas acciones hay una intención de mostrar fortaleza antes de sentarse a negociar. “El ELN está muy interesado en el diálogo porque sabe que le conviene. Pero no quiere que se le vea la gana y por eso pone condiciones y muestra fortaleza. Como la novia que se hace la rogada. Tal cual”, insiste Escobero. Las organizaciones que estudian el conflicto hablan de una reactivación armada de este grupo subversivo, que se ha intensificado desde el mes pasado. Y así lo demuestran los últimos hechos. El 20 de junio, el ELN atentó contra un CAI de la Policía en el sector de Chapinero de Bogotá, donde dos uniformados y un civil resultaron heridos. Pero este ataque -que reveló la intención de esta guerrilla de recuperar las zonas urbanas- solo fue el comienzo. Dos semanas después, el grupo atentó contra el complejo Caño Limón Coveñas en Arauca y dejó trece trabajadores heridos. Y desde el jueves -hasta hoy a las seis de la tarde- el ELN adelanta un paro armado en Casanare, Arauca, Boyacá, Santander y Norte del Santander; para conmemorar sus cinco décadas de fundación. Esta escalada terrorista le ha recordado entonces al país que su segunda guerrilla no está extinguida. Estudios demuestran que el ELN tiene presencia en 92 municipios del país, en el denominado ABC (Arauca, Boyacá y Casanare), donde su presencia ha sido histórica, y en Norte de Santander, Nariño, Antioquia, Cauca, Bolívar, Chocó. Aunque es difícil conocer el número de combatientes, se estima que hoy esta guerrilla no tendría más de 2500 hombres. Por eso muchos se preguntan cómo ha logrado sobrevivir tantos años, a pesar de su evidente debilidad militar. La explicación se encuentra en una historia de 50 años.Una guerrilla que muere y resucitaTodo empezó con un viaje a Cuba. Un grupo de estudiantes que llegó a ese país se unió a la revolución cubana y regresó a Colombia con el proyecto de iniciar su propio grupo guerrillero. El plan, que era liderado por los hermanos Vásquez Castaño, se materializó el 4 de julio de 1964, cuando 16 hombres marcharon de San Vicente al Carmen de Chucuri, en el Santander, para implantar la primera guerrilla del ELN. Desde entonces, el grupo subversivo adoptó este día como su fecha de fundación. Durante esa década, el ELN despertó simpatía en grupos de intelectuales y sacerdotes reconocidos, como Camilo Torres. Sin embargo, en 1973 el Ejército les propinó un duro golpe en Anorí, Antioquia. Tras esa incursión militar, la guerrilla solo quedó con unos 30 combatientes. Pero diez años más tarde también se da su primera resurrección. León Valencia, analista de seguridad y exmiembro de esta guerrilla, cuenta que a partir de ese momento el ELN empezó a renacer de las cenizas. Y lo hizo con una nueva estrategia de guerra: invadir los territorios de explotación de recursos naturales, con la campaña “Despierta Colombia, te están robando el petróleo”, que significó cientos de ataques a esta infraestructura.“El ELN logró resurgir porque empezó a cobrar extorsiones a las multinacionales de la industria minera, energética y petrolera; además de los secuestros a sus trabajadores”, dice Valencia. Eso les permitió ganar mucho dinero y aumentar su fuerza a casi 12 mil efectivos. Para la década del 80 no era exagerado decir que el ELN era el grupo subversivo más fuerte del país. La buena hora terminó, sin embargo, a mediados de los años 90, cuando el paramilitarismo derrotó a muchas de sus estructuras y perdió terreno; mientras que las Farc, con ayuda del narcotráfico, se fortalecieron y se convirtieron en la guerrilla más temida del país. Alianzas, el otro salvavidas En miras de alcanzar su segunda resurrección, el ELN empezó a establecer alianzas con otros grupos para revivir en ciertas regiones del país. Entonces, tomó el ejemplo de las Farc y utilizó el narcotráfico como un arma de subsistencia. El exmilitar y analista John Marulanda dice que, gracias a este negocio ilegal, el grupo guerrillero recuperó terreno y logró acciones armadas significativas, como el secuestro masivo en la iglesia de La María, donde se llevaron a 165 feligreses. Para es momento, el grupo contaba con unos 4700 guerrilleros, según la Fundación Ideas para la Paz. En el 2005, el ELN continuó su estrategia de pactos y se unió con los ‘Rastrojos’ en el Pacífico, para atacar a las Farc. Esa alianza les permitió revivir frentes que habían desaparecido, como el José María Becerra, e incluso crear nuevas estructuras en esta zona.Pero el tráfico de drogas siempre ha causado rupturas al interior de esta guerrilla, pues sus líderes han rechazado esta actividad. Por eso Camilo González Posso, director de la Fundación Indepaz, sostiene que este negocio nunca ha sido la fuente principal de financiación de este grupo ilegal, como sí ocurre con las Farc. “El ELN no ha tenido una gran participación en los cultivos ni en los laboratorios de droga”. Y como ya estaba demostrado que las alianzas le permitían renacer, el ELN ‘concilió’ sus diferencias con las Farc y en febrero del 2010 hizo un pacto de no agresión con esta guerrilla. En Arauca, por ejemplo, cada grupo tiene el control de un número similar de municipios. “Como quien dice, no peleamos porque para todos hay”, concluye un miembro de inteligencia del Ejército.Y no solo en el ámbito económico y militar, sino también en el político. León Valencia revela que el año pasado hubo una reunión entre alias Gabino, jefe máximo del ELN, y ‘Timochenko’, líder de las Farc, en la que llegaron a un acuerdo para encarar las negociaciones de paz. Esa historia de decesos y resurrecciones demuestra que a pesar de que el ELN no ha mantenido una constancia militar ni un número de hombres importante, lo cierto es que siempre ha logrado renacer.Una investigación de la Fundación Paz y Reconciliación señala que desde el 2009 el grupo subversivo inició un proceso de recomposición. Las cifras así lo demuestran: mientras en el 2009 ejecutaron 64, en el 2013 la cifra ascendió a 349.La estrategia sigue siendo la misma: concentrar sus acciones en zonas de explotación de recursos naturales. Por eso los ataques a la infraestructura petrolera también van en aumento. Según Paz y Reconciliación, en los primeros seis meses del 2013 el ELN realizó 17 atentados de este tipo, pero en el primer semestre de este 2014 ya se cuentan 52.Y aunque algunos expertos, como Jorge Restrepo, del Centro de Recursos para el Análisis del Conflicto (Cerac), recuerden que el ELN es una guerrilla más ideológica que militar, más defensiva que ofensiva, más milicia que ejército; el hecho de que el pasado viernes haya cumplido 50 años de historia parece ser suficiente razón para sentarse a negociar y evitar una nueva ‘celebración’.

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