El riesgo de ser modelo en Cali

El riesgo de ser modelo en Cali

Diciembre 04, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
El riesgo de ser modelo en Cali

Stephanie Magón, modelo caleña de 23 años que murió en méxico el 30 de julio de este año. El caso, a pesar de las inconsistencias en la investigación, ha sido declarado suicidio.

Un mánager, un fotógrafo y dos jovencitas inmersas en este mundo le contaron a El País que la prostitución hace parte de este mundo y que las propuestas llegan a diario. Cada quien decide si accede o no, aclaran.

Cali. Marzo de 2016. Dos jovencitas que no superan los 22 años posan en bikini frente a un fotógrafo y un mánager de modelos. Todos accedieron a la presencia de un periodista con el compromiso de mantener un completo anonimato, incluso, del lugar en el cual se hicieron las fotos. “Aquí no estamos haciendo nada ilegal, pero el tema del que quieres hablar es muy complejo, y nadie quiere correr riesgos”, dicen. Las fotos irán a parar a una agencia estadounidense que se las venderá a una tienda de vestidos de baño. 

Una vez terminada la sesión fotográfica ambas modelos consienten en decirlo. “La prostitución es parte del mundo del modelaje en Cali. Yo no quiero decir que quienes ejerzamos el modelaje seamos prepagos, pero lo que sí quiero decir es que inevitablemente en este mundo te llegan propuestas. Siempre. A mí me han llegado, pero yo no he accedido”, dice. Llegan de todas partes, continúa ella: extranjeros, ejecutivos, políticos, empresarios. 

¿Cómo llegan? Fácil, a través de los propios mánagers, a través de personas que se especializan en ofrecer servicios sexuales, a través de peluqueros o de fotógrafos. “Ellos son la conexión entre las niñas y quienes les ofrecen dinero por favores sexuales, así empieza todo”. 

En este punto el manáger decide hablar. Tiene más de 18 años de experiencia con agencias de modelaje y dice que conoce muy bien cómo funciona la prostitución al interior del negocio. Explica: “¿cuántas niñas quieren ser modelos en esta ciudad? Miles. ¿Cuántas alcanzan a serlo? Digamos que el 10 % de todas las que lo desean. Una cifra conservadora diría que en Cali hay ahora mismo 1000 niñas en agencias de modelaje intentando llegar a una pasarela, salir del país, trabajar en protocolo, hacer una publicidad, en fin. ¿Vos crees que hay trabajo para todas? No, no lo hay…”. 

En esta ciudad las jovencitas que desean trabajar como modelos siguen trayectorias más o menos semejantes, continúa el mánager: trabajan como modelos de protocolo para marcas de gaseosa, de cervezas, de carros, de bebidas energizantes; las que tienen un poco de suerte y conexiones pueden hacer catálogos de jeans, blusas y ropa interior y  las más afortunadas,  muy pocas, llegan a una pasarela. En un panorama como ese, el trabajo de protocolo es el que más realiza una modelo caleña. De acuerdo con la marca para la que trabaje, una modelo en Cali puede ganar entre $100 mil y $300 mil por un turno de protocolo que puede durar hasta cinco horas. 

“Allí es donde entra el tema de la prostitución y de los chats calientes. A las niñas que trabajan en protocolo les empiezan a ofrecer salidas con tipos y favores sexuales por cifras que van de $2 millones en adelante, lo que es mucha plata para ellas”, dice el mánager. 

Ya es una especie de negocio establecido: existen fotógrafos dedicados a la realización de libros fotográficos de mujeres que aceptan ese tipo de prostitución. Los libros son ofrecidos a través de peluqueros y supuestos agentes de modelaje a quien requiera sus servicios. “Es una mezcla de muchas cosas: hay modelos que trabajan haciendo fotos para publicidades de ropa, haciendo videos y también prestando favores sexuales. Y esa mezcla es particularmente peligrosa, sobre todo porque se inmiscuye gente poderosa y muchos delincuentes. Eso explica los homicidios de modelos en la ciudad e incluso de fotógrafos y estilistas”. 

Uno de esos asesinatos es el de Jorge Cáceres, a quien apodaban Osama y cuyo cuerpo fue encontrado en la vía Cali Palmira en marzo de 2015. Fuentes de la Fiscalía sostienen que el crimen, que no ha sido aclarado, podría estar relacionado con asuntos de droga. Sin embargo, varias fuentes del mundo modelaje sostienen que la razón es otra: al parecer Cáceres incluía entre sus trabajos fotográficos los libros para favores sexuales. “En uno de esos ‘books’ metió a la mujer de un traqueto y él se enteró de eso…”, dijo un fotógrafo contactado.

“Pero bueno, si una modelo que ya es mayor de edad quiere ser una prostituta, pues esa es su elección, está en su derecho de serlo. El gran problema en este mundo es que te empieza a envolver de a poco, que hay mucha gente que se aprovecha de las expectativas, de los sueños, de la inexperiencia de las niñas y las engañan, así de simple, las engañan. Ese para mí es el gran problema. Yo creo que así le sucedió a Stephanie Magón”, dice una de las modelos consultadas.  

Modelos asesinadas en Cali

Por otro lado, entre 2015 y 2016 en Cali se han registrado cuatro homicidios de mujeres que se dedicaban al modelaje:  en junio 16 de 2015 fue encontrado el cuerpo de Diana Alejandra Rincón en la vía Rozo-Cali. 

Un mes después, el 16 de julio, la caleña Brenda Ríos, que había llegado días antes de Costa Rica  en donde trabajaba como modelo, fue asesinada en el barrio El Ingenio; el 19 de diciembre de ese mismo año  dos hombres a bordo de una motocicleta se le acercaron a Lady Johana Gómez Restrepo, quien salía de ejercitarse en un gimnasio en el barrio Meléndez, y la balearon en varias oportunidades. 

El último caso es el de Lina Marcela Jiménez Otálvaro,  quien también trabajaba como modelo y diseñadora de modas y fue asesinada en el barrio La Base el 10 de febrero de este año. 

 

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