El proceso de paz tiene dividida la opinión colombiana

El proceso de paz tiene dividida la opinión colombiana

Mayo 16, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co | Colprensa

Según un estudio del Observatorio Global de Noticias, en Colombia hay una fuerte polarización respecto a los resultados de los diálogos de paz entre el Gobierno y las Farc.

Un estudio del Observatorio Global de Noticias (GNI, por su sigla en inglés) mostró que, en términos de opinión, en Colombia hay una fuerte polarización sobre el diálogo con las Farc que se está llevando a cabo en La Habana. Según los resultados del estudio, esto es “bueno para el debate, pero malo para la paz”. Los resultados de este estudio fueron presentados en un informe durante la conferencia anual de la Asociación Mundial de Investigación en Opinión Pública (Wapor, por su sigla en inglés), que se está llevando a cabo en la Universidad de Boston, Massachusetts en Estados Unidos. Los investigadores del observatorio hicieron un análisis de discurso en un total 5.515 editoriales y columnas de opinión, publicados en medios como El Colombiano, El País, La República, El Heraldo, El Tiempo, El Espectador, Portafolio, la revista Semana y el portal lasillavacía.com. Esto, con el fin de analizar los puntos de vista de líderes de opinión durante los últimos seis meses de 2012. De acuerdo con el estudio, un 59,3% de los columnistas de opinión se ha mantenido imparcial con respecto a las negociaciones. Sobre los demás, los que tienen una posición claramente definida, el 23% de quienes expresan opiniones critican el proceso, mientras que el 17,6% lo apoyan. Las cifras revelan una evolución, pues el punto más alto de polarización ocurrió cuando se anunciaron los diálogos exploratorios con las Farc, en julio de 2012. En ese momento, los columnistas que plantearon una posición se dividieron en 51% a favor y 49% en contra. Siendo 10 el punto de polarización más alto y 0 el más bajo, los medios que tienen columnistas más polarizados (por opiniones a favor y en contra) son medios de información económica: La República tiene una calificación de 9,78, seguido por Portafolio, con un puntaje de 9,5. Les siguen de cerca medios regionales como El Heraldo (con sede central en Barranquilla), que también tiene 9,5, y El País (Cali) con 9,2. Otros medios tradicionales también tienen un alto grado de polarización: El Tiempo (Bogotá) tiene un puntaje de 9,18; El Espectador (Bogotá), 9,06; El Colombiano (Medellín), 8,64. Al otro lado del espectro, los medios con mayor consenso (por presentar menos número de diferencias de columnas en favor o en contra), son la revista Semana, cuyo puntaje de polarización fue de solo 2,3 y el portal de La Silla Vacía, con 6,56. Nuevas muestras de polarizaciónAl mismo tiempo que se conocía el informe realizado por el GNI y publicado por la Wapor, nuevas muestras de esa polarización ocurrían en Colombia, justamente con dos reconocidos columnistas. De un lado, Alfredo Molano, quien escribe para El Espectador, entrevistó a integrantes de la comisión negociadora de las Farc, para que hicieran comentarios sobre el diálogo y los opositores al proceso. Por otro, el presidente de Fedegán y columnista de varios medios (entre ellos Colprensa), José Félix Lafaurie publicó un nuevo texto, comentando el de Molano, en el que asegura que “la guerrilla engaña al país”. En la columna de Molano los guerrilleros Iván Márquez, Pablo Catatumbo y Jesús Santrich dicen que no tienen intenciones de “rendirle las armas a quien no ha podido quitárnoslas en 50 años”; mantuvieron su exigencia de una nueva constituyente, diciendo que “no hay guerra civil en nuestra historia que no termine con una nueva Constitución”, y asegurando que el proceso incluye la aceptación de la culpa de todos los victimarios, entre los que incluyen a terratenientes, militares y paramilitares. En su texto de respuesta, el presidente de Fedegán acusó al sociólogo Molano de ser amigo de la guerrilla, y de “no disimular su admiración por ella”. También aseguró que las negociaciones de La Habana son ilegítimas y que lo único que busca la guerrilla es engañar a la población colombiana para “derrocar nuestras instituciones democráticas”.

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