El pasado violento tras el asesinato de Rosileny Huertas en Yumbo

El pasado violento tras el asesinato de Rosileny Huertas en Yumbo

Marzo 07, 2018 - 11:30 p.m. Por:
Redacción de El País 
Feminicidio

En promedio, la Subsecretaría de Equidad de Género de Cali está realizando 11 atenciones diarias, siendo la violencia psicológica la que más consultas genera.

Istock / El País

La seguía, la intimidaba con mensajes de texto, le quitaba el celular, le impedía en ocasiones salir a la calle, incluso ir a misa. El autor de estas presiones asesinó el martes pasado a Rosileny Huertas Gómez, de 42 años, porque ella decidió poner fin a la relación hace 20 días. Este caso es el octavo feminicidio que ocurre en el área metropolitana de Cali en lo que va del 2018.

Dionier Fabián Mosquera Sánchez, de 31 años, y oriundo de Morales, Cauca, es sindicado de cometer el asesinato en la oficina de la auxiliar contable en el Parque Industrial La Esperanza, en el sector de Acopi, Yumbo, donde ingresó luego de saltar una pared del complejo y burlar la seguridad del sitio.

El hombre, tras huir del lugar, fue retenido por los guardas de seguridad, quienes lo entregaron a la Policía varios minutos después.

Una testigo de los hechos señaló a esta persona como el responsable de asesinar con arma blanca a la mujer, según las autoridades. De igual forma, hasta este miércoles, el sindicado comparecía ante un juez por feminicidio agravado.

Como en muchos casos, detrás del feminicidio hay episodios de violencia de cualquier tipo, no necesariamente física, hay también psicológica, sexual y económica o patrimonial.

Muestra de ello es que Rosileny en septiembre pasado había denunciado públicamente el hecho ante las cámaras del noticiero regional 90 Minutos, donde el agresor pidió derecho de réplica y la desmintió en otra nota publicada al día siguiente de la de su víctima. 

En la URI de la Fiscalía en Cali había instaurado una denuncia por violencia intrafamiliar contra Mosquera Sánchez por unos hechos ocurridos la noche del 9 de septiembre de 2017, un día antes de radicar la querella.

“(...) Nos disponíamos a celebrar el cumpleaños de mi esposo, entonces él empezó a discutir conmigo, a decirme que le pasara mi teléfono celular, yo le dije que el teléfono era de mi propiedad, entonces le dije a mi hija que me lo guardara, entonces mi esposo empezó a discutir con mi hija y le arrebató mi teléfono celular. Empezamos a discutir todo porque mi esposo era así, de un momento a otro sacó una torta de la nevera que yo le había hecho para celebrarle el cumpleaños y la tiró al piso. Empezó gritando a todos los que estábamos en el apto (apartamento), entonces él salió del apto y se fue en el carro propiedad de él. Minutos más tarde él volvió a la casa, llegó todo grosero y me cogió estrujándome y me encerró en un cuarto del apto, yo le dije que por qué era así conmigo(...)”, se lee en una copia de la denuncia compartida a El País por Erika Valencia Huertas, de 23 años, hija de Rosileny.

La madre de familia, nacida en Bogotá, dejó tres hijos fruto de una relación anterior a la que sostuvo con el hoy sindicado.

En la denuncia se lee también que tras quedar encerrada la mujer, otro hijo de Rosileny se metió en la discusión y le reclamó al hombre que por qué la metía en el cuarto.

Después de esto, Erika trató también de mediar por su madre, pero “de un momento a otro mi esposo salió diciéndonos palabras groseras a todos y luego le pegó un puño a mi hija Erika Valencia Huertas, entonces yo le dije que por qué le pegaba a mi hija, lo que hizo mi esposo fue bajar la escaleras y subirse al carro propiedad de él y se fue”, concluye la madre en la denuncia, radicada en la URI de la Fiscalía.

Erika Valencia Huertas, desde la casa donde vivía su madre, en el barrio Santa Bárbara de Cali, dice que aunque el sindicado no golpeó a su madre, “sí la agredió psicológicamente en muchas ocasiones, pues por varios momentos la perseguía. Ella lo dejó en varios momentos, pero volvía con él porque le tenía miedo, le decía que si lo dejaba nos iba a hacer algo a nosotros”.

Erika también dice que su madre contaba, tras la denuncia hecha, con un oficio hecho por un funcionario de la URI de la Fiscalía solicitándole a la Policía garantizar la protección a la integridad de Rosileny y a ella.

“Solo estamos pidiendo que se haga justicia por el caso de mi mamá porque tenemos copia de la denuncia que ella hizo y el documento que nos dieron para que la Policía nos brindara protección. Que no lo vayan a dejar libre, que se haga justicia”, afirma la mujer.

Detrás del caso de feminicidio de Rosileny hay otros como el de Támara Rivera Widgewa, de 18 años, quien murió por un golpe en la cabeza en el barrio Nápoles. Su exnovio es hoy buscado por las autoridades para responder por feminicidio agravado.

También están los casos de tres parejas, en enero pasado, halladas muertas, dos de estas en habitaciones de moteles. Los casos fueron tipificados como feminicidios-suicidios, es decir, los hombres asesinaron a las mujeres y luego se quitaron la vida. Todos con arma de fuego.

Días después, fue hallada muerta Beatríz Zuleyma Trochez Pencuá, de 28 años, en otro motel. El agresor, su expareja, ya fue detenido por este feminicidio.

Lea también: Todo crimen contra una mujer será investigado como feminicidio, dice Fiscalía

La Alcaldía de Cali, a través de Casa Matria, dio a conocer que en lo que corrido de 2018 han sido atendidas 395 mujeres por violencia: 197 casos son nuevos y 276 son seguimientos a mujeres que ya cuentan con asesoría psicosocial y/o jurídica por parte del Municipio.

Ana Carolina Quijano, subsecretaria de Género en la capital del Valle, indica que la mayoría de atenciones han sido por violencia psicológica, seguido de agresiones físicas y sexuales.

“Es importante decir que la violencia es cíclica, es decir, si una mujer sufre una violencia psicológica no significa que hay que prestarle menos atención, sino que al contrario, porque de ahí puede pasar a la física, luego a la sexual, y finalmente puede presentarse un feminicidio”, cuenta la funcionaria.

Explica que la Ley 1257 de 2008 del Gobierno Nacional establece una ruta de atención para todas las mujeres víctimas de violencia, la cual involucra a la Fiscalía, la Policía, las comisarías de familias, entre otras.

“Hay debilidad en la ruta de atención a las mujeres, los procesos que se hacen en la Fiscalía y las comisarías deben ser pensados más en salvar la vida de una mujer y no se puede seguir pensando que el tema es menor”, afirma Quijano.

Fiscalía responde

”La señora de Yumbo había presentado denuncia en el 2007, y en ese año era posible conciliar la violencia intrafamiliar, por ello desistió de continuar con la acción penal. En el mes de septiembre (de 2017) denunció unos hechos en donde uno de sus hijos tuvo un inconveniente con su excompañero, pero ella desde el año 2007 no había presentado ninguna denuncia por violencia intrafamiliar en donde indicara que había sido o estaba siendo víctima de violencia intrafamiliar”, dio a conocer ayer la Dirección de la Seccional de la Fiscalía.

¿A dónde acudir?

Cualquier tipo de violencia puede ser puesta en conocimiento a entidades como Casa Matria en Cali, en la Calle 10 # 9N - 07 en Juanambú. O llamar al 6688250.

Institución de Salud, en caso de violencia sexual, física y psicológica. También en comisarías de familia.

Llame al Centro de atención a víctimas de la violencia familiar, Cavif, al número 6204100, extensiones 1095 o 1096.

Centro de atención a víctimas de abuso sexual, Caivas, teléfono 6204100, extensiones 1111-1120.

Procuraduría de Infancia, Adolescencia y Familia, teléfono 390 8383, extensión 22502.

Personería: 3183355722 y Defensoría del Pueblo: 8890014 o 6608856. También en consultorios jurídicos de universidades como Santiago de Cali, Javeriana, Libre, Icesi, San Buenaventura y Cooperativa de Colombia.

El Icbf, solo en caso de violencias contra niños y adolescentes.

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