“El Inpec tiene un atraso de 17 años”: General Ricaurte

Enero 11, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de Colprensa | El País

Con la tarea de ponerle ‘orden a la casa’ y modernizar el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) llegó el general Gustavo Adolfo Ricaurte a su dirección, tras una serie de escándalos que el gobierno Santos quiere terminar.

Con la tarea de ponerle ‘orden a la casa’ y modernizar el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) llegó el general Gustavo Adolfo Ricaurte a su dirección, tras una serie de escándalos que el gobierno Santos quiere terminar.El objetivo de este oficial, quien se desempeñaba como comandante de la Regional de Policía No. 4, que tiene su jurisdicción en Valle, Cauca y Nariño, es trabajar por la resocialización de los 84.586 internos recluidos en 144 cárceles, resolver el hacinamiento que padecen los penales, a lo que se suman las críticas por fallas logísticas en el control a los presos domiciliarios con dispositivos electrónicos.¿Qué significa la llegada de un oficial en servicio activo a un instituto que venía siendo manejado por civiles o uniformados en retiro?Un apoyo en conocimiento, en experiencia y en manejo de la ‘cosa’ pública para el Instituto, que ya ha tenido cerca de 14 oficiales en servicio activo y en uso de buen retiro como directores. Además, es una forma de contar con la experiencia en el manejo de la institución policial de 162 mil personas, de manejar a 22 mil hombres y de haber hecho un camino policial durante 33 años.Este puesto se conoce como un ‘quemadero’, ¿teme que pueda afectar su carrera?Todo tiene sus miedos, pero ante todo tiene que sobreponerse el compromiso institucional, la fe, hacer las cosas con amor, tener siempre claros los principios de buen gobierno, de honestidad, de rectitud, de hacer las cosas bien conforme a la ley y la Constitución.¿Cuál es la situación actual de la institución?Hay un atraso en el Instituto de unos 17 años, comparando con otras instituciones del Estado, y cuando una entidad está atrasada hay que modernizarla.¿Los directores de las cárceles serán cambiados?Desde el martes pasado empezamos a ver perfiles de los 144 centros carcelarios, sin contar los que son municipales, con el fin de revisar cómo ha sido el desempeño de cada uno. No podemos permitir que haya gente que trabaje con mediocridad, sin querer y amar a su institución, esperamos tomar decisiones en quince días.¿Qué criterio primará en la elección del nuevo personal?Quiero darles una mayor importancia a las mujeres como directoras. Por igualdad de género y porque las mujeres han demostrado que son muy comprometidas. ¡Si tengo que nombrar en todas las 144 cárceles mujeres, las voy a nombrar!Frente a anomalías, como por ejemplo la entrada irregular de una mujer a la celda de alias ‘Carecuchillo’ en La Picota, ¿qué ha pasado?Estamos haciendo un barrido de cuántas tenemos a nivel país, creemos que pueden llegar a las ocho mil; entre quejas y procesos no iniciados. Aunque aclaro que no todas las quejas son por corrupción. La mayoría son por llegadas tarde, por violar los reglamentos internos; son faltas menores. Frente a los procesos por corrupción, hay que observar los términos del debido proceso.El gobierno pasado, que construyó nuevas cárceles, prometió terminar en 4% de hacinamiento.La cifra actual es de 24,5% y eso no se puede esconder, porque los centros carcelarios tienen sus cupos. Con el programa que se desarrollará en este Gobierno creemos que este año podemos disminuir esa cifra en unas 2.300 ó 2.600 personas. Vamos a hacer una reubicación.¿Cuál es la estrategia para sacar adelante esa iniciativa, ante la posibilidad de que aumentan los internos si llega a penalizarse con cárcel los disparos al aire ?Hay que definir si hacemos centros carcelarios locales y reponemos los que ya tienen mucho tiempo, o hacemos grandes complejos carcelarios. Tenemos que empezar a trabajar en ese proceso para crear cuatro o cinco edificaciones de ese tipo para 2014.¿Qué implicaciones tiene la falta de cárceles?Por ejemplo, las remisiones al médico, que son muy altas: este año terminamos con más de 240 mil, a pesar de que algunos internos son atendidos en los penales por Caprecom. Otras remisiones son por orden judicial o por seguridad. Lo cierto es que el costo es muy alto, porque a una sola remisión hay que ponerle mínimo dos guardianes, cuando es un tránsito local. Si es en avión o por carretera es mucho más alto, pues incluye además de guardianes, carros o helicópteros. Yo quiero implementar salas virtuales para reducir esos costos.¿A cuánto asciende el presupuesto del Inpec?A un billón 200 mil millones de pesos. Pero se requiere más, para organizar los equipos de asistencia sicosocial para los internos, para el mantenimiento de los centros y para profesionalizar a la guardia, que por demás, está retrasada en los ascensos unos ochos años.¿Qué estrategia tiene para el control con las manillas electrónicas?El Inpec es el operador de un sistema que actualmente es una prueba piloto. Las personas que disfrutan de este beneficio son 4.411. De éstas, 700 fueron escogidas por jueces y el resto por los directores de centros a quienes se les dio esa atribución. Se han presentado fallas logísticas, como verificar en tiempo real la evasión de un interno.Frente a esto, ¿qué hacer?El dispositivo electrónico no nos permite saber qué está haciendo el interno. Sólo podemos saber si se movió del ámbito geográfico que le fue asignado. Estamos mirando cómo hacer para que los policías por cuadrantes puedan saber cuántos domiciliarios tiene en su jurisdicción, para que nos apoyen cuando sea necesario. Si el interno se sale de su zona, se notifica al director del centro carcelario correspondiente, pero para verificar una fuga de presos necesitamos tres días y a veces el interno regresa.¿Cómo piensa combatir la existencia de pabellones en los que mandan guerrilleros, ‘paras’ o ‘parapolíticos’?Si entre personas normales hay liderazgos, al interior de las cárceles también, no podemos ocultarlo. El 31 de diciembre hicimos operativos importantes y decomisamos gran cantidad de chicha, lo que significa que hay una oferta y una demanda y unos cacicazgos. Puede que en algunos penales no existan, por las características de la población, pero en un patio donde sólo hay homicidas, siempre hay uno más fuerte que otro.

CONTINÚA LEYENDO
Publicidad
VER COMENTARIOS
Publicidad