"El Icbf está para resocializar": Jhon Arley Murillo

Mayo 05, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

Durante el 2012 se contaron 350 fugas de menores de edad recluidos en centros de rehabilitación. Los dos años anteriores, (2011 y 2010) el número fue de 800. En la imagen, John Arley Murillo, director regional del Icbf.

"Es cierto, allá hay muchachos de 24-25 años recluidos. Y por su antigüedad tienen liderazgo negativo", dijo el director regional del Icbf en el Valle.

No tarda en pensarlo. Ni siquiera un par de segundos. En los cuatro años que lleva como director regional del Icbf, John Arly Murillo no ha tenido días más complejos que los de las dos últimas semanas: las fugas, los motines, los tres menores que fallecieron en sus intentos de escape, los cuestionamientos, las fallas reiteradas en la seguridad de los centros, los titulares de prensa, el teléfono que siempre suena, los gritos de los chicos recluidos que al verlo le prometen la muerte. Su familia le ha pedido que deje el cargo, que busque otro trabajo, que se vaya. Y él los escucha. Pero dice que no es momento. Que no se va a ir por la puerta de atrás.En El Buen Pastor está recluido 'Carne', el menor que puso la bomba lapa en el carro del exministro Londoño. ¿Es cierto que el de la semana pasada no fue su primer intento de fuga?Él ha intentado la evasión en varios centros. No la ha logrado porque por sugerencia de la Policía, tiene un esquema de seguridad propio al interior del centro de formación.Le toco el tema porque una de las complicaciones de los menores recluidos en Cali es la vinculación de muchos de ellos con bandas criminales...Se habla mucho de eso. Estos jóvenes ya no son los que llegaban antes porque se robaron algo en el barrio. Imagine el tratamiento en términos de seguridad de esos jóvenes. Y la expectativa de vida que traen luego de manejar dinero y poder.¿Cuál es el perfil de los educadores a cargo de esos muchachos?Son básicamente licenciados pedagogos, sicólogos y trabajadores sociales.Y teniendo en cuenta el perfil de los menores que están ingresando, ¿no cree que los educadores hace rato son insuficientes para controlarlos?Estamos buscando estrategias y se están planteando posibilidades de cambio. El tema de los educadores es paradójico: insuficientes para el control de los muchachos, pero hace un mes uno de ellos fue sorprendido intentándoles pasar marihuana camuflada en un pan...Sí. Cuando hablamos de bandas vinculadas a los menores, hablamos de mafia y las mafias tienen la posibilidad de permear a cualquier persona. El educador está preso, con una pena de nueve años. Lo que ha generado estos levantamientos, las protestas, los motines, son unas medidas de seguridad tomadas para evitar que esos grupos que se estaban tomando los centros, lo sigan haciendo. Necesitamos que la Policía ingrese y retome el control. De lo contrario le va a quedar muy complicado al Icbf el trabajo pedagógico, que es el que manda la ley.En el 2012, en una fuga que se dio el 9 de mayo, seis menores utilizaron un tablón para conectar dos muros. ¿Sigue siendo tan fácil escapar de Valle del Lili?En ese caso puntual, estamos adelantando contra el operador un trámite sancionatorio. En el Valle del Lili, hay que recordar la historia de incumplimientos por parte de la Administración Municipal: por ejemplo, la concertina que debía instalarse sobre el muro nunca se pudo poner porque los recursos no llegaron. Sigue habiendo debilidades. Por eso se le pidió a la Policía que nos actualice el estudio de seguridad de Valle del Lili. Si la capacidad de Los Capuccinos, la congregación que se encarga de Valle del Lili, viene siendo cuestionada desde hace tanto, ¿por qué no se han ido?Hay aspectos que son atribuibles al operador y otros no. Pero los temas de evasiones son responsabilidad de la Policía. La norma dice que ellos están para ofrecer seguridad y evitar las evasiones. ¿Pero lo no le parece que a la Policía le queda muy difícil evitar fugas cuando, por ejemplo para Valle del Lili, hay asignados solo 6 policías?Sí, pero no me lo pregunte a mi. Hay que preguntarle a la Policía por qué asignan tan pocos. Usted entonces no cree que a Los Capuccinos les haya quedado grande...Más que le queda grande a un operador, le ha quedado grande al sistema. Nosotros hemos invertido $12.000 millones en obras durante los últimos cinco años. De esta manera llegamos a tener treinta y pico evasiones en el 2012.Pero con lo de estas semanas van 66...Pero antes de eso, íbamos en 8. Muy poquitas porque hubo un reforzamiento.¿No cree que con todos estos antecedentes, el Icbf también ha fallado?Si me habla de custodia, no. El Icbf está para resocializar. En esa medida no se ha fallado.¿Usted cree que en las condiciones en que están, los menores se están resocializando? Totalmente. Esto es como un colegio, pueden entrar muchos pero no todos se gradúan. En muchos casos el proceso no da resultados, pero en otros sí. Hace poco me encontré un muchacho en un restaurante. Trabaja ahí como vigilante, rehizo su vida.Pero son minoría. Entre los menores que hay en Valle del Lili funciona una red de tráfico de drogas conectada con la gente que los visita...Los desordenes recientes son una reacción a las medidas tomadas para atacar ese tráfico. La decisión de restringir visitas y prohibir la entrada de alimentos, porque en ellos iban las drogas, por ejemplo. Y no vamos a dar el brazo a torcer.¿Ha pensado en dejar el cargo?Más que pensarlo, me lo está exigiendo mi familia. Pero uno no puede tirar la toalla y salir por la puerta de atrás.

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