El hombre que confirmó las huellas dactilares de 'Cano'

El hombre que confirmó las huellas dactilares de 'Cano'

Noviembre 06, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Perla Escandón Tovar

Eliécer González fue exaltado por el presidente de la República, Juan Manuel Santos.

Eliécer González, un investigador del CTI de Cali, pasó a ser parte de la historia colombiana porque fue el experto que confirmó que las huellas dactilares del cadáver correspondían a las de Guillermo León Sáenz, alias Alfonso Cano. Aunque no es un héroe de la patria, la labor de este funcionario del área de Lofiscopia fue distinguida por el propio presidente de la República, Juan Manuel Santos, quien le agradeció haber participado en dicha misión. Durante la ceremonia realizada en el campo de parada de la Tercera División del Ejército, en Popayán, este investigador fue asediado por los periodistas que querían saber en qué estado se encontraba el cadáver de 'Cano'. Relató que no reconoció al guerrillero cuando le entregaron su cuerpo para la inspección judicial. "Fue una sorpresa, siempre lo vi con barba, así salía en televisión, pero lo encontramos afeitado, aunque fisicamente tenía rasgos que lo identificaban. Tenía como una licra azul, una camiseta gris, reloj y las gafas", narró González. Este hombre hizo parte del equipo de seis servidores del CTI que fueron trasladados hasta el norte del Cauca para la extracción del cadáver y su posterior identificación. "Salimos el viernes pasado como a las 10:40 a.m. en un helicóptero del Ejército. En plena oscuridad llegamos a la zona y la aeronave nos dejó como a más de metro y medio de altura, nos tocó tirarnos y luego mimetizarnos. Nos arrastramos y caminamos. Cuando salimos de Cali sabíamos que íbamos con la misión de identificar a Cano", explicó un compañero de Eliécer. "En estas labores no podemos utilizar luces, ni linternas, todo hay que hacerlo en la oscuridad. Caminamos como cien metros, sabíamos del riesgo que corríamos en el lugar, había información de inteligencia que las Farc querían recuperar el cuerpo. Llegamos y tomamos todas las muestras, en algún momento utilizamos el flash sabiendo que nos podían descubrir, pero tocaba hacerlo", agregó la fuente. "Cano estaba tirado como en una ladera, lo encontramos boca arriba con las piernas flexionadas. Su cuerpo no estaba destrozado, sino que tenía unos orificios. En la extracción del cadáver duramos como 40 minutos. Sabíamos que teníamos una responsabilidad bastante grande y teníamos que cumplir la misión a cabalidad", manifestó otro de los investigadores.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad