El drama de las balas perdidas

Enero 04, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Colprensa

Disparar al aire es considerado un intento de homicidio de inocentes, dice la Policía.

En la noche del pasado 3 de enero el pequeño Esteban Giraldo Ramírez, de siete años de edad, no pudo soportar las graves heridas en el cráneo causadas por el impacto de la bala pérdida que lo sorprendió cuando festejaba la llegada del nuevo año en la casa de sus abuelos, ubicada en el barrio San Nicolás del municipio de Soacha, Cundinamarca.Los familiares del menor aseguraron que pocos minutos después de la medianoche mientras el menor estaba abrazando a su padre en medio de la celebración cayó repentinamente. Al principio se creyó que había sido producto de la pólvora que inundaba el lugar, pero luego se percataron de una herida de bala disparada, presuntamente un vecino del lugar que realizó disparos al aire. Según el subdirector de la Clínica Cardiovascular Luis Carlos Galán de Soacha, José Hernán Forero, pese al rápido traslado del menor al centro médico y al trabajo de los profesionales para salvar su vida “las lesiones que se presentaron a nivel cerebral eran extensas e irreversibles y terminaron produciendo el deceso del niño”.Esta trágica muerte se suma a la de otras dos menores quienes en las últimas 12 horas les dijeron, para siempre, adiós a sus familiares. Ellos, como Esteban, también fueron víctimas de las llamadas balas perdidas.El primero de estos casos se registró en la localidad de San Cristóbal en el suroriente de Bogotá donde un menor de 15 años de edad murió en la mañana de este martes, y otro más; esta vez de 10 años, resultó herido en un intercambio de disparos que se presentó en la misma zona.Entre tanto en Manizales un enfrentamiento entre la Policía y un grupo de ladrones terminó con la muerte de Mónica Andrea Muñoz Alzate, una estudiante de administración de empresas, de 26 años. Sin embargo, dos de las personas involucradas en el hecho fueron capturados por la Policía.Sin embargo, los otros responsables de las acciones no han sido capturados, por lo que las autoridades ha ofrecido recompensas de hasta de 20 millones de pesos por información que permita dar con la captura de las personas que, violando la norma del porte de armas que empezó a regir en todo el territorio nacional el pasado primero de diciembre realizaron disparos al aire.A estos casos se suma la muerte de otras dos personas, entre ellos un menor de edad en Barranquilla, y el de un hombre de 73 años identificado como José Teódulo García quien murió el 31 de diciembre después de recibir el impacto de una bala perdida en la cabeza en hechos registrados en la localidad de Ricaute, del municipio de Bolívar, Valle del Cauca.InvestigacionesPor estos hechos y los otros seis que se registraron por las balas perdidas en los últimos días, la Fiscalía General y la Procuraduría General de la Nación, emprendieron las respectivas investigaciones con el fin de determinar quiénes fueron los responsables de los tiros al aire que terminaron con estas cinco vidas, además de herir a otras cuatro más, entre ellas, un bebé de cinco meses quien fue herido por una bala perdida en el distrito de Aguablanca, Valle.Según la procuradora delegada para la infancia y adolescencia, Ilva Miryam Hoyos, las autoridades de policía y entes de control como el CTI de la Fiscalía deben emprender una búsqueda apoyándose en la información de los vecinos y testigos para dar con los responsables de dichas acciones.Igualmente, señaló que el Ministerio Público instó a la Policía Nacional a hacer controles más severos y efectivos para incautar las armas en estas semanas hasta el 11 de enero. “No importa que tengan algún salvoconducto, el hacer disparos al aire constituye un intento de homicidio contra personas inocentes”.De la misma manera, manifestó Hoyos que se deben reforzar los controles de seguridad para evitar riñas callejeras en el próximo puente festivo de Reyes para así evitar “hechos lamentables” que afecten la integridad de las personas y de sus familias.Homicidio dolosoIgualmente, el ex Procurador General, Jaime Bernal Cuellar, señaló que este tipo conductas puede ser enmarcada dentro del homicidio doloso cuya pena podría, incluso superar los 20 años de prisión. Lo que hay que tener en cuenta, dice Bernal, es que esta persona estaba portando un arma en condiciones que no podía hacerlo.“La persona que dispara sin tener en cuenta las circunstancias en que ésta se acciona está de antemano aceptando cualquier clase de resultado. Si el que dispara sabe que hay persona muy cerca, si sabe que esa bala puede causar un daño, significa que está aceptando el posible resultado por lo cual estaríamos hablando de un homicidio con dolo eventual”, explicó.Por su parte, el vicepresidente de la República, Angelino Garzón, repudió los diversos hechos y consideró que “la justicia lo debe castigar como un crimen, pues existe la figura de homicidio culposo”.Por esto Garzón hizo un llamado para que los familiares, testigos e incluso los mismos heridos para “que nos entreguen información para que los fiscales y jueces actúen y se pueda detener a los responsables de estos delitos para que sean ejemplarmente sancionados y poner fin a esta práctica horrorosa”.Al rechazo de gran parte del país rechaza frente a la práctica, casi cultural de Colombia, de disparar al aire para celebrar, y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) se sumó lamentando la muerte de los menores y el trágico momento que viven de otros cuatro menores que luchan por su vida, se espera que las autoridades den con los responsables y la justicia actué con todo el peso de la ley para castigarlos.

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