El conflicto desangra a Afganistán gota a gota

Febrero 20, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Diego Muñoz
El conflicto desangra a Afganistán gota a gota

Miembros de las fuerzas de seguridad afganas buscan pruebas en el lugar tras un atentado suicida registrado contra el Kabul City Center, un complejo comercial y hotelero el centro de Kabul.

El año pasado murieron 2.421 civiles afganos y 3.270 resultaron heridos. El 2010 fue el año que más víctimas dejó esta guerra.

Hacía dos semanas que el fotógrafo Giles Duley había llegado a Afganistán. Su sueño era el de hacer un retrato de la guerra que en octubre va a cumplir diez años. Tenía prisa. A sus 39 años y sin ninguna experiencia en los campos de batalla, quería registrar el dolor y el sufrimiento del conflicto.Tan pronto había puesto los pies en tierra afgana, Duley, cuyas fotografías habían aparecido en publicaciones como Rolling Stone, GQ y el Sunday Times, se empotró con las tropas norteamericanas en el sur del país como lo habían hecho unos meses antes el reportero de guerra Sebastian Junger, cuyo trabajo llamado Restrepo, en honor a un soldado norteamericano de origen colombiano muerto en el valle de Korangal, es firme candidato a los premios Oscar en la categoría de documentales.Duley sólo buscaba fotos y más adelante exponerlas por todo el mundo. Pero la suerte no estaba con él. El pasado 7 de febrero mientras los soldados avanzaban por una zona que creían segura, libre de minas, el fotógrafo pisar una de ellas.“Vimos que voló parte de su cuerpo, no tuvo tiempo de nada” dijo uno de los soldados que venía tras él. Fue llevado de inmediato al hospital de Kandahar donde los médicos certificaron la pérdida de la pierna izquierda por debajo de la rodilla y el brazo del mismo lado, por encima del codo. Tan pronto le den de alta, ha dicho que piensa volver a terminar su trabajo.Quienes no logró volver fue el periodistas británico Rupert Hammer del Sunday Mirror. El vehículo blindado en que viajaba, junto con su colega Philip Coburn, con las tropas, fue alcanzado por una bomba. Hammer murió, Coburn sufrió heridas de gravedad y se recupera en Inglaterra.La muerte a diarioLa guerra en Afganistán está lejos de acabar. Cada día, gota a gota, crece la cifra de muertos y heridos. No hay grandes batallas, sino un goteo que hizo del 2010 el año de más víctimas, tanto civiles como combatientes.Según Afghanistan Rights Monitor (ARM), una organización humanitaria independiente con sede en Kabul, el año pasado murieron 2.421 civiles afganos y 3.270 resultaron heridos, y 711 soldados de la coalición, entre ellos 103 británicos.“Esto significa -explicó un portavoz de la ARM en España- que cada día se cobró la muerte de al menos seis o siete afganos no combatientes y ocho o nueve fueron heridos. Pero lo más preocupante y triste, es que de cada diez víctimas, tres son niños y ninguno de los dos bandos está haciendo algo por evitarlo”.El 63% de las muertes civiles, fueron por causa de los talibanes, el 21% por las fuerzas de la coalición y el 12% por la Policía o el ejército afgano. El otro 4% no pudo atribuirse a ninguno de ellos.La mayoría de las muertes fueron causadas por objetos explosivos, como la mina que hirió al fotógrafo Giles Duley. Las minas mataron a 690 civiles e hirieron a más de 1.800, mientras que 237 murieron en ataques suicidas y 406 fueron asesinados. Las tropas de la Otan fueron acusadas de dar muerte en bombardeos indiscriminados a 217 civiles y a otras 192 en tiroteos.¿Una victoria lejana?Para ARM este ascenso descomunal de víctimas se debe al resurgimiento de grupos armados irregulares en regiones, sobre todo al sur, que se creían zonas liberadas por las tropas norteamericanas.Ramón Valdivieso Rois comentó que la guerra aún no muestra a un ganador concreto y que “por eso quizá corren los rumores de que el comandante en jefe de las tropas internacionales en Afganistán, el general David Petraeus, podría ser relevado este año, un año decisivo, porque se supone que en julio comenzará a hacerse efectivo el plan de transición, que prevé que las autoridades afganas se hagan cargo de la seguridad del país”.El presidente Barak Obama anunció a finales de 2009 que este verano las tropas norteamericanas, 110.000 hombres, iban a comenzar la retirada gradual de Afganistán y que para 2014 todo estaría en manos del gobierno local.Para el mayor aliado de Obama en la guerra, los británicos, el conflicto va a tener un claro ganador.“Estamos seguros -dijo el primer ministro David Cameron-que alcanzaremos la derrota de los talibanes para este año en el campo de batalla, lo que hará probable una solución política”.No opina igual el ministro de Defensa francés Allain Juppe, para quien la meta fijada por la Otan para la retirada de las tropas, en 2014, se va a quedar corta y no se van a cumplir los objetivos fijados.Juppe agrega que “debemos estar preocupados porque hay muchas dificultades para realizar el trabajo sobre el terreno. En algunos puntos de Afganistán el nivel de violencia de los combates es aún muy elevado y va a ser difícil reducirlo para cumplir con los objetivos marcados”.

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