El 42% de contratos de las Fuerzas Militares está en manos de 60 empresas

El 42% de contratos de las Fuerzas Militares está en manos de 60 empresas

Febrero 23, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Colprensa y Redacción de El País
El 42% de contratos de las Fuerzas Militares está en manos de 60 empresas

La sola nómina de los militares retirados de las Fuerzas Armadas equivale a un poco más de 113.000 millones de pesos mensuales, según datos del Ministerio de Defensa.

Aunque entre ellas hay firmas reconocidas, expertos creen que esa concentración es un riesgo. ¿Qué compran las FF. MM.?

Además de la guerra contra las guerrillas y los grupos criminales, las Fuerzas Armadas enfrentan otra batalla, una que se libra al interior de sus filas y que hoy las tienen en la mira de todo el país: el combate a esa red de corrupción que está sacando ‘tajadas’ millonarias de los numerosos contratos que suscribe. El pasado domingo, cuando la revista Semana reveló decenas de audios de conversaciones entre el coronel Róbinson González del Río -investigado por ‘falsos positivos’- con otros oficiales y suboficiales, quedó en evidencia cómo algunos militares están lucrándose del presupuesto más jugoso del Estado. Y es que, según un informe revelado a mediados del año pasado por la Contraloría General de la República, el Ministerio de Defensa es la entidad que recibe la mayor tajada del presupuesto Nacional. Para este 2014, por ejemplo, cuenta con $27,8 billones. Una cifra que hoy estaría en riesgo debido a manejos inescrupulosos.Se estima que el 80 % de este presupuesto se gasta en los salarios y el mantenimiento de todas las fuerzas; el restante es para inversión, del cual unos $2 billones se destina a la contratación, pero este monto varia de acuerdo a las necesidades de cada arma. Pese a que desde hace varios años se ha propuesto que el Ministerio tome las riendas de todos los contratos que realizan el Ejército, la Policía, la Armada y la Fuerza Aérea, la iniciativa se ha quedado en meros anuncios debido a que diferentes sectores alegan que “los afanes de la guerra” no permitirían una centralización de las adquisiciones. Con este nuevo escándalo, sin embargo, el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, anunció que se centralizarán, por ahora, los contratos del sector de la aviación, que recibe uno de los montos más altos: una sola línea de aviones de diferentes características técnicas puede costar entre 8 y 100 millones de dólares. Aunque la medida ha sido calificada por expertos en seguridad como “un paño de agua tibia” para una problemática que debe ser atacada con medidas de fondo.Pero, ¿cómo funciona hoy la contratación dentro de las Fuerzas Armadas? Aunque algunos negocios son manejados directamente por el Ministerio, como la compra de armamentos, seguros y algunos uniformes de intendencia; otros servicios están a cargo de cada unidad. Los contratos a los que se destina la mayor cantidad de recursos tienen que ver con la infraestructura para permitir el funcionamiento de las Fuerzas Militares, como el suministro de combustibles, los servicios de transporte, los seguros para los bienes y las dotaciones de prendas y calzado.Según el balance de la Contraloría, el 42 % del total de los contratos realizados durante el 2012 estuvo concentrado en 60 empresas que proveen este tipo de servicios. Entre ellas hay algunas reconocidas como Terpel, Energizar S.A., Mapfre, Fabricato y Suzuki. “Claramente estas compañías son un gran respaldo para el funcionamiento del Estado, porque este no tiene la capacidad de producir sus propias cosas. El Estado es contratante porque su negocio no es producir”, explicó Gonzalo Palau, profesor de economía de la Universidad del Rosario. Sin embargo, otros analistas consideran que esa concentración genera riesgos para la economía del estamento castrense.Lo cierto es que el de los combustibles es el sector que lidera los contratos con las Fuerzas Militares. De acuerdo con los reportes de las entidades adscritas a la cartera de Defensa, solo la Fuerza Aérea gasta cada mes unos $80.000 millones para cubrir este rubro. Por ejemplo, en enero del 2012 se contrataron $75.727 millones con tres empresas diferentes: World Fuel Services Company, Terpel y Energizar S.A. Asimismo, el Ejército y la Policía sostienen millonarios contratos con Combustibles y Transportes Hernández S.A., cuyos negocios más grandes sumaron entre el 2012 y el 2013 el valor de $32.629 millones. Después de este, el otro gasto que requiere una gran asignación de recursos es el de los seguros y las pólizas para los miembros de las FF. MM., así como sus propiedades --edificios, vehículos, aviones, helicópteros--. Para este rubro, el Ministerio de Defensa destina entre $80 mil y $150 mil millones mensuales.En ese sector se destaca como uno de los mayores contratistas el grupo español Mapfre, que ha ganado procesos de contratación a través de uniones temporales con Colseguros y Allianz, cuyos montos en los últimos dos años llegaron a $26.762 millones en la Fuerza Aérea y el Ejército. Además de estas compañías, en otros sectores como el de confecciones y calzado se destacan firmas como Permoda (fabricantes de Armi, Pronto y B-Kul), Fabricato, Manufacturas Eliot, Pat Primo) y algunas uniones temporales que le proveen gorras y elementos de gala a la Policía. Por el lado de los vehículos, hay proveedores como Renault Sofasa, que le vendió en julio del 2012 automóviles y SUV a la Policía por $12.507 millones; Automayor S.A., que tiene contratos con el Ejército y la Policía por $5.155 millones, y Suzuki, con motos de alto cilindraje por $10.255 millones entre el 2012 y el 2013. Aunque muchos de estos contratos se han realizado sin inconvenientes, existen otros en los que algunos sectores de Defensa habrían incurrido en irregularidades. De hecho, la Procuraduría General de la Nación realiza más de 40 investigaciones por supuestas inconsistencias en la contratación del Ejército Nacional, que están en etapa preliminar y formal. Una de estas relacionada con una queja disciplinaria que radicó la Red de Veedurías Ciudadanas por una presunta adquisición irregular de gafas anti fragmentación por $5.666 millones. En efecto, a través del contrato 1073 del 2012 suscrito por el Ejército Nacional, se adquirieron 59.652 de ese tipo de gafas (a $95.000 cada una) que, al parecer, tenían irregularidades en cuanto a sus especificaciones técnicas.

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