El 40% de robos en Cali se registran en los horarios de más altas temperaturas

Agosto 27, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Yefferson Ospina Especial para El País

Según la Policía, respecto al año pasado los hurtos callejeros han tenido una disminución del 2%, y se han logrado desarticular 7 bandas dedicadas al atraco.

De los 4.917 robos que en lo corrido del año se han registrado en la ciudad, casi la mitad han ocurrido entre la una y las cinco de la tarde. El dato no es una coincidencia; las autoridades lo saben, los ladrones también: con la ola de calor que cae sobre Cali, las calles están más desiertas; con calles más desiertas los atracadores tienen menos chances de ser descubiertos y las víctimas, menos probabilidades de ser ayudadas. En ese trozo de tiempo y bochorno conocido como la “hora boba”, a los ladrones se les ha ocurrido la astucia de incrementar sus acciones: durante los meses de mayo, junio, julio y agosto, que corresponden a la ola de calor, las autoridades registran los porcentajes más altos de robos a personas, en su mayoría, a más de 28 grados centígrados.Un joven pandillero dice que es un asunto simple: “Es la ‘hora boba’, hace mucho calor y nadie lo ve a uno”. El Ideam lo confirma: en Cali, durante los últimos meses, las temperaturas han oscilado entre 29 y los 33 grados. Las estadísticas lo ratifican, en las tardes se han registrado más del 40% de atracos callejeros, 2.540 en total; en las mañanas ocurrieron el 30%. En las noches, apenas algo más del 20%.No es difícil imaginarlo. Piense en un tramo de la Calle Quinta, desde Santa Librada hasta la Plaza de Toros, por ejemplo; La Quinta, casi sin árboles, el sol arreciando, intolerable, incaminable. Imagine la autopista Suroriental o la Simón Bolívar o la Ciudad de Cali: nadie quiere caminarlas a las dos de la tarde. Pero hay quienes tienen que hacerlo y hay quienes esperan que lo hagan. San Fernando, con 121 atracos, y la Comuna 19, con 631, figuran en los registros de la Policía entre las zonas con mayor número de robos a esa hora que llaman ‘boba’.Los procedimientos son los mismos: las personas se descuidan al bajar del bus, en las aceras, hablan por celular en una calle desierta a 35 grados. Alguien se baja de un taxi y amenaza con un revólver, un cuchillo. Una historia de detalles repetidos:“Iba caminando por la Quinta. Eran casi las tres de la tarde y yo iba buscando la sombra. Había visto dos pelados que venían caminando en sentido contrario, pero no sospeché nada. Cuando nos cruzamos, ya me habían puesto un revólver en el abdomen. Me robaron el celular y una plata”, cuenta Mario Quijano, mientras sale a comprar una coca-cola para mitigar la sed. A Mario lo robaron mientras caminaba desde San Antonio hacia la Estación Santa Librada.No sólo raponazosPero no sólo se trata de los atracos callejeros. De acuerdo a las estadísticas del Observatorio Social, durante el 2011 los meses con más casos de robos a residencias y a establecimientos comerciales -después de diciembre- fueron julio, agosto y septiembre. Es decir, los mismos meses de sol y calor. El año pasado, durante las tardes, se cometieron 239 hurtos: el equivalente al 35% en cada una de esas modalidades. “Sí, mire, eso fue un domingo en la tarde. Nosotros nos habíamos ido a visitar a unos familiares en el norte y cuando volvimos se habían llevado el equipo de sonido, el televisor, una grabadora, hasta unos zapatos de mi hijo. Debió ser por ahí a las tres de la tarde, cuando la gente se echa un sueño, porque si no, los hubieran visto. Nadie se dio cuenta”. El testimonio es de Gloria Bedoya, una señora a la que los ladrones se le metieron a su casa en el suroriente de la ciudad en diciembre del año pasado.La hipótesis no es desacertada: según el coronel Nelsón Rincón, subcomandante de la Policía de Cali, el calor es una de las variables que explican el aumento de los robos en ciertas épocas del año. “No es la única, pero es una de las variables que inciden”. Incluso el fleteo tuvo sus mayores picos en los meses de agosto, septiembre y octubre del 2011. Los delincuentes se someten al calor, toleran el duro sol de las tardes, porque saben que es mucho más fácil: el tráfico es menor, hay menos gente, las víctimas salen del aire acondicionado del cajero y se enfrentan a la áspera temperatura de la ‘hora boba’. 190 de los 364 fleteos del año pasado, se hicieron en la tarde. No es exclusividad de Cali El Ideam ha informado que en el mes de octubre el Fenómeno de El Niño habrá de consolidarse. Así que es muy probable que las altas temperaturas continúen. Hay que cuidarse; las estadísticas de la Policía demuestran que los barrios en los que más roban son Chipichape, San Pedro, San Nicolás, San Fernando, La Flora y San Vicente. Los días con mayor número de atracos son los viernes, los jueves y los miércoles.Hay que tener en cuenta los datos, hay que cuidarse. No hablar por celular mientras se conduce, hay quienes roban en los semáforos: 1.141 celulares fueron hurtados el año pasado en los cruces de las calles. No caminar por calles oscuras.  Procurar no hablarle a gente extraña. Asegurar las cosas, cerrar bien la maleta, desconfiar.En Bogotá, una ciudad cuya temperatura promedio es de 19º centígrados, la época con mayores robos está entre marzo y junio, período en el que, según el Ideam, llueve más. Así que puede decirse algo parecido: Bogotá, lluvia, las calles más desiertas; con las calles más desiertas, los atracadores tienen menos chances de ser descubiertos y las víctimas, menos probabilidades de ser ayudadas. El fenómeno, inadvertido por muchos, no es exclusivo de Cali.

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