Dramático relato de médico, víctima de hurto y secuestro 'exprés'

Agosto 23, 2011 - 12:00 a.m. Por:
elpais.com.co
Dramático relato de médico, víctima de hurto y secuestro 'exprés'

Durante más de media hora un cirujano plástico permaneció en poder de delincuentes comunes que estaban vestidos con uniformes de la Policía.

Delincuentes vestidos con uniformes de la Policía mantuvieron retenido a un profesional, al que le hurtaron sus pertenencias y lo llevaron a su vivienda, donde al parecer pretendían plagiar a su hijo.

"Permanecí en el carro con las manos amarradas con abrazaderas plásticas industriales, en la cabeza me pusieron un capuchón para que yo no mirara mientras conducían hacia mi casa, conocían dónde era, sabían de mi itinerario. Los tipos hablaban de que yo tenía un dinero que les debía dar y de que me iban a llevar a mi o a mi hijo. En el trayecto me desocuparon los bolsillos, dinero en efectivo, un reloj automático, un celular, una pistola y los documentos del vehículo". Así comienza el dramático relato de un cirujano plástico de Cali que fue víctima en las últimas horas de una banda de delincuentes que no sólo robó sus pertenencias sino que lo mantuvieron retenido y lo llevaron hasta su casa en la zona sur, donde pretendían secuestrar también a su hijo. Lo más preocupante es que los criminales estaban vestidos con uniformes de la Policía. El profesional pidió a las autoridades que se esclarezca la situación, "porque si la Fuerza Pública ya se involucra en este tipo de atentados hacia la comunidad, entonces ¿en qué sociedad estamos? ¿qué descomposición estamos viviendo? Es totalmente inaceptable si no podemos confiar en los que nos cuidan". "Esto le cambia la vida a uno, toda la vida me he dedicado a lo único que sé hacer: la cirugía plástica. Nunca había sido víctima de ningún tipo de amenaza. Esto parte la vida en dos, ahora tengo personal que me cuida, medidas de autoprotección y carro blindado". El médico, cuya identidad fue omitida por razones de seguridad, narró que "terminé de operar el jueves pasado a las 11:30 p.m., me disponía a salir de la clínica y a dirigirme a la casa cuando iba por la Carrera 44 y un policía con su uniforme de dril y chaleco y una paleta de Pare me intercepta, me pide que me orrille. Inocentemente yo le hice caso. Cuando se acerca a la ventanilla yo bajé el vidrio, me pidió los documentos y se me abalanzan tres individuos, uno de los cuales, un negro alto, por la ventanilla de mi lado, me agrede agarrándome del cuello y me hace gestos agresivos. Me pasan a la silla de atrás e ingresan al carro". "Conducen hacia mi casa, conocían donde era. Como el garaje es electrónico, dentro del carro tengo el botón de apertura, ellos ingresan tranquilamente a la casa. El garaje está comunicado con la cocina, por lo que a la primera persona que tratan de someter por la fuerza es a la empleada y luego suben a los cuartos. Yo estaba retenido dentro del vehículo con uno de los individuos que se quedó sujetándome. A un hijo mío lo tiraron al piso, en la escalera, o sea que sí hubo posibilidad de llevárselo", agregó el afectado.Mientras registraban la vivienda, los sospechosos al aparecer recibieron una llamada de que una patrulla de la Policía estaba en la zona. "Los gritos de la empleada alertaron a las personas y los delincuentes se asustaron y se fueron. Llevaban un aparato de comunicación, pero no sé qué tipo de aparato era, pero sí había alguien que les daba señales". De acuerdo con la víctima, los delincuentes cubrieron sus rostros con pasamontañas y máscaras y portaban un revólver y una pistola. Esta última resultó ser de juguete y la dejaron encima del comedor. El médico dice estar confundido y desconcertado porque dos días antes del atraco una patrulla estuvo en la casa "con una actitud poco común. Llegó una motocicleta con dos policías, eran las 10:45 a.m. A esa hora sólo estaba la empleada, preguntaron por mi y le solicitaron a ella que si podía firmar un documento. Ella se negó y el compañero del policía hizo un gesto de que 'dejaran eso así'. Por esta razón solicitó que las autoridades competentes lleven a cabo una profunda investigación para lo cual puso a disposición unos videos grabados por las cámaras de seguridad. "Cuando el que me tenía aprisionado vio que salieron los otros de la casa y me dejó. Me sentí liberado, lo primero que hice fue cerrar la puerta del garaje, corté el plástico que ataba mis manos y me dirigí a buscar a mi familia. Todos estaban en pánico total. Según los vecinos, los tipos cogieron por la Carrera 83 y ahí los estaba esperando un taxi y fueron hacia la Simón Bolívar", añadió por último el profesional.Entre tanto, el coronel Leonardo García, comandante del Distrito No. 3 de la Policía, aseguró que analizan los videos de seguridad y tratan de establecer si se trata de uniformados activos o de delincuentes vestidos con prendas de uso privativo de la autoridad. Señaló que las conductas registradas por las cámaras son completamente irregulares en caso de que sean miembros de la institución.

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