Dos presuntas guerrilleras fueron capturadas en Tuluá

Abril 28, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País Tuluá.

María Yorladis Velasco Márquez, de 28 años, alias Daniela y Ana Milena Gutiérrez Yepez, de 33, alias Jenny, deberán responder por el delito de concierto para delinquir con fines terroristas en concurso con terrorismo.

Las dos presuntas guerrilleras que resultaron heridas en el corregimiento de La Marina, el jueves en la noche, tras resultar heridas en confusos hechos, fueron cobijadas con medida de aseguramiento. María Yorladis Velasco Márquez, de 28 años, alias Daniela y Ana Milena Gutiérrez Yepez, de 33, alias Jenny, deberán responder por el delito de concierto para delinquir con fines terroristas en concurso con terrorismo. Precisamente, los familiares de alias Daniela, hace un año la habían reportado como desaparecida a través de los diferentes medios de comunicación. A estas mujeres, que al parecer hacían parte de la columna Víctor Saavedra de las Farc, tenían vigentes sendas órdenes de captura emitidas por el Juzgado Segundo Penal Municipal con función de control de garantías de la ciudad de Cali. Mientras que María Yorladis fue capturada en la clínica Maríangel, Ana Milena fue privada de la libertad en la clínica San Francisco, en Tuluá, en donde se encontraban recibiendo atención médica. Es de recordar que estas mujeres resultaron heridas a manos de un miliciano de las Farc, a la altura del sitio conocido como El Crucero, sobre la vía que del corregimiento de La Marina conduce a la vereda El Chuzo. En los mismos hechos perdió la vida, una joven de 20 años, identificada como Ana Yuleidy Marulanda García, quien era la sobrina del taxista que iba a transportar a las dos subversivas que ese día se iban a desmovilizar de las Farc. Según lo que el conductor del taxi 653 afiliado a la empresa Villa de Céspedes les dijo a las autoridades, ese día él fue contactado para ir hasta La Marina por las dos guerrilleras que desde hacía tres días se habían escapado de un campamento y ya habían tomado la decisión de abandonar las armas. Pero una vez fueron detectadas por los milicianos, un hombre, a bordo de una motocicleta hizo detener el taxi y procedió a dispararles de manera indiscriminada. El taxista, identificado como Ernesto Devia Gutiérrez, salió ileso porque logró escapar entre la vegetación. La esposa de este hombre, que lo acompañaba, María Edith Hernández Guerrero, de 57 años, también resultó herida en ese ataque. De acuerdo con el coronel Edward Galvis Leal, comandante del Batallón de Alta Montaña número 10, que hace presencia en Tuluá, se tiene conocimiento que entre las filas de la columna móvil Alirio Torres de las Farc, varios guerrilleros están buscando la forma de desmovilizarse ante la presión que ejercen las autoridades en ese sector del centro del Valle del Cauca.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad