Desplazamiento, el drama silencioso que vive el Chocó

Desplazamiento, el drama silencioso que vive el Chocó

Junio 30, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Desplazamiento, el drama silencioso que vive el Chocó

Centenares de familias indígenas abandonaron el Alto Baudó, debido a la violencia, y se han refugiado en la comunidad de Catrú Dubaza.

Combates entre el ELN y bandas criminales han dejado unos tres mil desplazados en el Alto Baudó.

Un drama silencioso atraviesan cientos de familias del Chocó, que han tenido que desplazarse debido a la crítica situación de violencia que enfrenta el departamento. En un mes ya se han presentado dos desplazamientos masivos en la zona del Alto Baudó, un municipio ubicado a 80 kilómetros del sur de la capital, Quibdó.El primero ocurrió a mediados del mes pasado, cuando unas 2500 personas de 17 comunidades indígenas se desplazaron hacia la comunidad de Catrú Dubaza, para refugiarse de los enfrentamientos entre guerrilleros del ELN y una banda criminal denominada Autodefensas Gaitanistas, que correspondería a una facción de los ‘Urabeños’. Esta situación fue denunciada por la Defensoría del Pueblo, que fue la primera entidad que atendió este caso. Un mes más tarde, el pasado 13 de junio, los intensos combates en la cuenca del Alto Baudó provocaron que otras 538 personas, pertenecientes a 94 familias, abandonaran sus viviendas en los resguardos de Gegandó, Puerto Tomás, Alto Tumandó, La Esperanza, Saru y Puerto Indio. La Defensoría del Pueblo ha calificado estos hechos como una “emergencia social”, que debe ser atendida por todas las entidades del Estado. De acuerdo con las investigaciones, en los últimos meses se han incrementado los enfrentamientos en el río Baudó y en el municipio, debido a la presencia de las Autodefensas Gaitanistas, que habrían llegado con la intención de disputarle el territorio al ELN, una guerrilla que ha mantenido un control histórico en esta zona.La disputa por el territorio tendría un interés principal: el negocio de la minería ilegal. Una actividad que habría convertido al Chocó en un botín de los grupos armados ilegales. Según la Corporación Autónoma Regional (Codechocó), el año pasado había 54 dragas trabajando en la explotación aurífera, cifra que representaría un incremento del 184 % en relación con la maquinaria que había en el 2012. Sin embargo, la comunidad sostiene que en este sector habría unos 200 entables mineros acondicionados con esos equipos.“El inconveniente es que existen algunas zonas donde el acceso no es expedito por la influencia que sobre este negocio tienen grupos armados ilegales como las Farc, el ELN, los ‘Rastrojos’ y el ‘Clan Úsuga’ (‘Urabeños’)”, señala un informe de la Defensoría. El alcalde del Alto Baudó, Freddy Palacio, advierte que desde junio los enfrentamientos entre grupos armados se han disparado en el río y en la parte alta del municipio. “Eso ha provocado que muchas familias salgan de sus casas y hoy estén desplazadas”.Las comunidades más afectadas por esta situación han sido grupos poblacionales de afrocolombianos, pertenecientes al Consejo Comunitario General del río Baudó y sus afluentes. Pero las víctimas podrían ir en aumento. La Defensoría ha insistido en que el avance de los ‘Gaitanistas’ hacia el territorio indígena amenaza con extenderse a otras ocho comunidades asentadas en la cuenca del Bajo Baudó, donde (desde el 2011) ya se han presentado tres desplazamientos masivos.Luis Mauricio Vesga, defensor delegado para los derechos de la población desplazada, cuenta que en las visitas que ha hecho a la zona donde se encuentran las familias desplazadas, la mayoría con niños menores de 12 años, ha evidenciado la crítica situación de los habitantes del Alto Baudó. “Nosotros, como Defensoría, fuimos los primeros en llegar, pero luego entraron la Unidad de Víctimas y las personerías; sin embargo, los recursos son limitados y las alcaldías, de las cuales casi todas son de sexta categoría, no pueden subsidiar esta emergencia”. El defensor delegado agrega que aunque estas personas necesitan hoy cualquier tipo de ayuda, el Estado debe tener presente que hay que darles una atención diferencial, pues se trata de comunidades indígenas. “Por eso hemos pedido que las ayudas sean pensadas en la forma de vivir de estas personas, ellos no utilizan ni colchones ni papel higiénico, por ejemplo. Ellos tienen otro tipo de necesidades”.Una crisis anunciadaEl pasado 16 de mayo, el Sistema de Alertas Tempranas de la Defensoría advirtió a la Comisión Intersectorial, que coordina el Ministerio del Interior, acerca de la preocupación de los pobladores de comunidades como San Francisco de Cugucho y Puerto Ángel, ubicadas a diez minutos una de la otra, y donde habría presencia del ELN y la bacrim Autodefensas Gaitanistas. Sin embargo, no se tomaron las medidas para aumentar la presencia de la Fuerza Pública en esta zona, por lo cual ya se han presentado dos desplazamientos masivos.La Defensoría del Pueblo convocó a una mesa interinstitucional con varios Ministerios de la República, la Vicepresidencia y la Gobernación del Chocó, para pedir soluciones integrales que favorezcan a esta población.

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