Desmovilizaciones, el jaque del ELN

Noviembre 14, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Daniel Suárez Pérez, reportero de El País.
Desmovilizaciones,  el  jaque del ELN

Abortos forzados, malos tratos, la falta de un salario y la infiltración del Ejército debilitan al ELN en Nariño. Secretario de gobierno de Nariño opina que el desmovilizado "es fuente de información y en este conflicto el conocimiento es la clave para tomar la delantera”.

La última orden que recibió Arturo* de su primo alias El Mono* ocurrió una noche de junio pasado, cuando salió con su esposa y otros tres compañeros hacia un destino desconocido. Los seis integrantes de la compañía Tropas Especiales del ELN caminaron 19 horas por trochas del macizo colombiano desde el corregimiento de San Diego hasta La Punta, ubicados en La Llanada, Nariño.El ex guerrillero de 22 años recuerda que al final del trayecto casi se cae por “el sueño y el cansancio”. Su primo, cabecilla del grupo, conversó con varios hombres de civil. Luego uno de ellos se presentó como miembro del Ejército y varios militares armados aparecieron en los cerros.“Cuando me subí en la camioneta me decía hágale Negro, yo sé que a usted le va a gustar esto. Y yo pensaba: ¿Este qué, cómo sabe qué tengo en la mente? Más adelante me dijeron que entregara el fusil. Desde hace días yo ya tenía pensado irme de allá, ya me sentía maluco, a mi señora la habían hecho abortar”, recuerda Arturo.El ex combatiente y su esposa, pertenecen a la tribu Awá. Ella fue forzada a interrumpir su embarazo a finales de 2008, cuando tenía cinco meses de gestación. La mujer había ocultado su embarazo hasta que llegó una enfermera al campamento y la descubrió. Arturo tuvo que contener el llanto mientras veía cómo dos guerrilleros del mismo frente le practicaban un legrado a su compañera.La pareja de ex guerrilleros hace parte de los 95 desmovilizados del ELN reportados este año en Nariño. Esta estrategia implementada desde el 2005 en el país hizo que la compañía Tropas Especiales del Frente Comuneros del Sur del ELN desapareciera en su totalidad. El Ejército señala que este año ése frente guerrillero pasó de 158 integrantes a 63.Menos disparos Arturo recuerda que ingresó al ELN a los 16 años cuando su primo ya llevaba seis en la guerrilla. “Mi mamá me ‘regaló’ cuando estaba muy pequeño. Trabajaba como jornalero. Ellos iban donde estaba y me decían que me iban a pagar, la primera vez dije que no pero volvieron varias veces y me fui con ellos. Eso es puro cuento que le dan plata a uno. Y además, cuando uno es nuevo lo ponen de primero a recibir las balas”.El desmovilizado aprendió a desarmar fusiles, pistolas, explosivos y sembrar minas antipersona. Arturo advierte que, junto con ‘El Mono’, “éramos los más calientes para la pelea. Ahora tenemos que andar con cuidado porque nos están buscando”.El Cabo Primero Fabián Alarcón, analista del ELN del Batallón Boyacá en Pasto, explica que las desmovilizaciones han sido efectivas porque este grupo no tiene una ideología tan arraigada como la de las Farc, que se considera “un ejército del pueblo y amenazan con matar a sus miembros cuando intuyen que quieren irse. Al ELN sólo le importa que no se lleven las armas o dinero”.El Ejército ha conocido casos en los que los desmovilizados reciben llamadas de sus antiguos ‘compañeros’ pidiéndoles que devuelvan el armamento y les advierten que, de no hacerlo, los pueden asesinar a ellos o a sus familiares que viven en zonas de influencia del grupo.El suboficial agrega que los ex combatientes cuentan como “los ideales ya se perdieron”, argumentan que los mandos ya no siguen las directrices y aseguran que están involucrados con el narcotráfico. “Cuando acumulan bastante dinero se fugan a otras zonas con las familias ”, comenta Alarcón.El Mayor Javier Castro, analista de las Farc en la Brigada 23, informa que el negocio de la cocaína ha llevado al ELN a hacer alianzas con sus antiguos enemigos: las Farc y ‘Los Rastrojos’.Este grupo del ELN se encuentra en el centro-sur y el piedemonte de Nariño. Información de inteligencia del Ejército indica que ahora el Frente Comuneros del Sur cuenta con las compañías Mártires de Barbacoas, José Luis Cabrera Rúales, Edgar Santos y Guerreros del Sindawa la cual está en “proceso de desmovilización”.DifusiónEl analista del ELN comenta que las “invitaciones” para que los guerrilleros se desmovilicen son difundidas en los medios, en volantes lanzados desde avionetas y aclara que la herramienta más efectiva han sido las conversaciones vía celular con los insurgentes.“Los desmovilizados llaman a sus compañeros que quedaron en la selva para que hagan lo mismo. También nos comunicamos con ellos, nos ganamos su confianza, a algunos es muy difícil convencerlos, todavía dicen que están peleando por el pueblo, uno les cuenta que aquí uno duerme bien, que se come arroz chino o hamburguesa –muchos no saben qué son-, que pueden pasear cuando quieran con sus hijos”, dice Alarcón.Fabio Trujillo, secretario de gobierno de Nariño, opina que “las desmovilizaciones son altamente efectivas, el que viene de allá es el mejor motivador, porque es fuente de información y en este conflicto el conocimiento es la clave para tomar la delantera”.Se necesita mayor alcanceUn defensor de los derechos humanos que pidió reserva de su identidad, señala que al programa de desmovilización le falta mayor difusión y alcance. Pone de ejemplo a Samaniego, santurario del ELN en Nariño, donde dice que no llega información de cómo es el proceso y ante quienes deben presentarse.El experto agrega que la situación se agrava porque allí actúan las Farc, el ELN y ‘Los Rastrojos’ y porque sólo hay seis médicos para atender a 55.000 habitantes. Javier Dorado, director del Comité por la Defensa de los Derechos Humanos en el departamento, resalta que la desmovilización se facilita si además de llevar al Ejército se cubren las necesidades básicas, la salud y la educación.Para Dorado la situación de Samaniego es tal vez la más compleja pues en una misión de verificación en el primer semestre de este año, se enteró de que 510 estudiantes no tenían profesores.Xavier Hernández, asesor de paz de la Gobernación, comenta que para los ex combatientes es muy fácil pasar de un bando a otro y que para los guerrilleros inconformes con los programas del Estado es muy atractivo pasar al bando “paramilitar” debido a que allí los rasos reciben “salario mensual de $500 mil”.Y agrega que “acá pasa algo muy particular: hay integrantes de familias que sirven a varios bandos, lo que hace que se creen alianzas y acuerdos entre ellos”.Dorado y Hernández manifiestan que un antecedente que ha creado desconfianza en el proceso, es la desmovilización de 2.600 hombres del bloque paramilitar Libertadores del Sur en el 2005, según ellos hubo un “show montado” y muchos no eran integrantes del grupo.Carolina Restrepo, encargada del Observatorio de Procesos de Desarme, Desmovilización y Reintegración en Nariño (Oddr), manifiesta que sobre la efectividad del proceso existe apoyo incondicional de la Gobernación , la Alta Consejería para la Reintegración, una misión de la OEA, las universidades y algunas ONG. Sin embargo, “falta compromiso del sector productivo para proveer empleos a los desmovilizados y que completen su reintegración”, explicó.Arturo dice que disfruta su libertad y que no regresa a la guerrilla porque ahora tiene una casa y podrá criar a su pequeño hijo junto a su esposa.*Nombres y alias cambiados por seguridad.Cifras63 es el número de integrantes con que cuenta el ELN según el Ejército4 compañías y un frente tiene el ELN en Nariño. Con la desmovilización perdió la compañía Tropas Especiales.Datos clavesLos desmovilizados pasan por comités para determinar su situación penal. Se excluye a quienes cometieron delitos de lesa humanidad.Alias Bibiana es la desmovilizada más antigüa del ELN, permaneció allí 12 años. Era una guerrilera de raza que ingresó a los 15 años de edad.El programa de Atención al Desmovilizado del Ministerio de Defensa registró este año 118 desmovilizados en Nariño desde enero hasta noviembre.El ELN está presente en los municipios de Samaniego, La Llanada, Barbacoas, Magüi, Roberto Payán, Santacruz, Piedrancha y Ricaurte.Los mandos son los únicos que tienen celular. “Los guerrilleros rasos” que todavía gozan del beneficio deben conversar en altavoz.El ELN llegó en 1991 a Nariño y hasta el 2003 presentó un fortalecimiento según el Comité por la Defensa de Derechos Humanos en Nariño.

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