Denuncian que habría un carrusel de fugas en centro de reclusión Valle del Lili

Octubre 13, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Alda Mera, Reportera de El País
Denuncian que habría un carrusel de fugas en centro de reclusión Valle del Lili

1108 menores infractores se atendieron entre enero y julio de 2013 en Cali. Por hurto calificado, 239; fabricación, tráfico y porte de armas de fuego, 195; hurto simple, 172.

Denuncia se da en medio de crisis por la falta de cupos para atender a la creciente ola de menores detenidos.

Fugas reiteradas en el Centro de Formación Juvenil, CFJ, Valle del Lili. Negativa de la Alcaldía y la comunidad de Buga para construir allí un nuevo centro de resocialización de adolescentes. Hacinamiento de menores infractores en un calabozo del Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes en el Centro de Cali y en estaciones de Policía. Y un fallo que ordena sacar a estos jóvenes de estas condiciones infrahumanas y llevarlos a centros donde puedan cumplir un verdadero programa de resocialización.En este contexto explotó la bomba de la falta de cupos para atender a la creciente ola de menores detenidos.Críticos del sistema como el abogado Elmer Montaña sostienen que el meollo de la problemática está en la contratación, en la que el ICBF pone los cheques, pero las condiciones las ponen los operadores que manejan los centros de atención juvenil.Se trata de los padres terciarios capuchinos, encargados del CFJ Valle del Lili, cuyo director es el padre Guillermo Pulgarín, y Crecer en Familia. El otro operador es una ONG, cuya representante legal es Sulamita Kaim Torres.“El control del sistema no lo tiene el ICBF, sino los operadores que ponen las reglas, dicen a quién reciben y a quién no. El Icbf está a expensas de lo que quieran los operadores”, señala Montaña. Igualmente denuncia que “habría un carrusel de fugas en Valle del Lili, que es donde el contratista se ha opuesto más a las adecuaciones y a mejoras en seguridad. Y no ha querido porque por cada muchacho nuevo que reciba le vuelven a pagar”.El abogado insiste en que el presunto carrusel explicaría los más de mil evadidos de ese centro desde que se implementó el sistema. “Son miles de millones de pesos invertidos por la Alcaldía, la Gobernación, la Nación y no hay mejoramiento de nada, es un desgreño porque no hay control, es como tirar dinero al mar”.El padre Pulgarín dijo a El País que no podía dar declaraciones sin autorización del director del ICBF, John Arley Murillo, quien negó esa y demás acusaciones. Murillo admite que ha habido inconvenientes con el operador del CFJ Valle del Lili, “de hecho, le hemos impuesto tres multas entre 2012 y 2013 y estamos a punto de poner otra”. El funcionario quedó de enviar a este diario las copias tanto de las denuncias como de las sanciones, pero no llegaron.Ante tantas quejas, Murillo dijo que “estamos buscando nuevos operadores porque vamos a cambiar el del CFJ Valle del Lili (terciarios capuchinos), pero hay una gran una dificultad: no hay operadores, son muy pequeños o no están interesados en operar Valle del Lili”. Sobre el presunto carrusel de fugas, declaró: “Eso no es cierto. Nosotros hacemos descuentos por los cupos no atendidos. Tenemos un control muy efectivo por parte del supervisor del ICBF. Cuando hay evasiones se hace un fraccionamiento del cupo y se paga por el periodo que el joven estuvo internado, por los días que estuvo evadido, no se paga. Sí tenemos costos fijos como los sicólogos o educadores, pero los costos de atención del joven se descuentan una vez salen del centro”.

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