"Dejaré de llamar bandidos a las Farc cuando dejen de serlo": ministro Juan Carlos Pinzón

Abril 13, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Ana María Saavedra - Diego Martínez - Luis Guillermo Restrepo | El País

Juan Carlos Pinzón, ministro de Defensa de Colombia.

El Ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, dice que a las Farc solo les quedan 6.700 hombres en armas y que este gobierno ha neutralizado a 53 jefes guerrilleros.

Ministro, usted tiene frente a las Farc un lenguaje bastante duro. Eso tiene dos lecturas, una que usted dice lo que el Presidente Santos quiere decir y no puede y la otra es que está usted en el lugar equivocado. ¿Cual es la lectura adecuada?Lo que yo he hecho es cumplir exactamente con las órdenes del Presidente, que es incrementar la ofensiva para generar las condiciones necesarias para que esta gente de una vez por todas encuentre la salida por el camino político que el Presidente ha señalado. Yo nunca voy a dejar de ser un colombiano al que le duele Colombia y que cuando veo un acto de barbarie lo llamó por su nombre. Y si no les gusta pues lo lamento mucho. Si alguien comete un asesinato es un asesino, si alguien comete un acto de terrorismo es un terrorista. Está claro que usted dice lo que el Presidente no puede porque si él no estuviera de acuerdo ya lo habría destituido...El Presidente sabe que terminar una guerra es un tema complejo, que obviamente está la generosidad y buena voluntad de un esfuerzo político, pero como fue Ministro de Defensa y un presidente que ha dado los golpes más duros en la historia de las Farc, también sabe que esto significa mantener una actitud y una presión que es fundamental. Yo tengo una relación personal con el Presidente, que nos permite hablar con respeto. Recibo sus consejos porque aquí de lo que se trata es acertar por el bien del país.¿Cuando va a dejar llamar bandidos a las Farc?Cuando dejen de comportarse como tales.¿Usted es enemigo del proceso de paz, como afirman las Farc?Los más amigos de la paz somos quienes hemos combatido. Colombia pasó de tener hace diez años el 60 % de los municipios con acciones de terrorismo y paramilitarismo a tener el año pasado solo el 10%. Esa construcción de realidad ha sido de las FF. MM. Tanto que hoy no preocupa que el país caiga en manos del terrorismo y el narcotráfico, sino delitos como hurtos, la extorsión. Yo no soy enemigo de nada, si algo he hecho es estudiar las guerras y soy un convencido que se terminan en una negociación. Lo que no creo necesario es ceder cosas que no tenemos que ceder.Usted ha sido uno de los más férreos enemigos al cese al fuego con la guerrilla, ¿A qué se debe esa posición tan radical?Es que el cese al fuego es lo que tiene que ocurrir cuando termine el conflicto, cuando esta gente entrega las armas, renuncia a la criminalidad y se reintegra a la sociedad. Obviamente, lo que a ellos les interesa es lograr lo que pasó en otros años: buscar un cese al fuego para fortalecerse, para recuperarse y quitarse la presión de la Fuerza Pública. Por otra parte, a estas organizaciones no se les persigue por ser de las Farc o del ELN sino por la violación del Código Penal de arriba a bajo. Han cometido homicidio, secuestro, terrorismo, reclutamiento de menores, narcotráfico, hurto, extorsión. Por el hecho de que dejen de colocar unos explosivos no se les puede permitir seguir con el resto de actividades delincuenciales.Usted ha dicho que no le cree a las Farc, que son mentirosas. ¿Pero cree que con esas mentiras se llegue a un acuerdo de negociación?Creo que en la medida que se les presione, esta gente tendrá que entender que no les queda más camino y mejor opción. Cuando he dicho que son mentirosas me he referido a casos específicos porque está probado. Dicen que ellos no participaron en una acción criminal e inmediatamente se comprueba lo contrario. Siempre han dicho mentiras, esa es la naturaleza del delincuente.Lo que uno espera es que entiendan que llegó la hora de cambiar. Y eso lo que uno espera como colombiano.Existe la sensación de que este Gobierno ha bajado la guardia en su lucha contra la guerrilla. ¿Qué tan cierto es eso y cuál es la realidad actual de las Farc?Decir que se ha bajado la guardia es una injusticia. Entiendo que estamos en tiempos de campaña y que hay gente que quiere hacer su agenda política alrededor de estos temas. Pero no es cierto. En este gobierno han caído 53 jefes de las Farc de primer nivel. Varios miembros del Estado mayor, varios comandantes de frentes y columna móvil. Lo que si ha ocurrido es que estos grupos han mutado, por la ofensiva sostenida que hemos adelantado los últimos doce años. Y esto ha hecho que se camuflen entre la población. Ahora ellos se uniforman para hacer una acción violenta, pero en el día viven como los demás ciudadanos.En cuanto al pie de fuerza de las Farc, cada seis meses hacemos un conteo. Y el sábado hicimos el último. Se estima que son menos de siete mil hombres, unos 6700 en armas y más o menos unos 8000 miembros de las redes de apoyo al terrorismo. ¿A qué se debe el aumento de ataques contra la infraestructura petrolera?Uno, es realmente fácil hacerlo. Usted va al Putumayo y el oleoducto pasa como una manguera frente a las casas. En el caso del Caño Limón Coveñas y el oleoducto Bicentenario, esto ha generado un despliegue más complejo. Estamos reforzando esa protección. Haciendo uso de la tecnología con aviones no tripulados. Pero vuelvo a lo mismo, hace terrorismo es la actividad más fácil del mundo. Lo hacen dos tipos en Boston, en Paris, en Madrid, lo acaban de hacer en China.Hace unos meses empezaron una serie de escándalos en los que se vieron involucrados miembros de la Fuerza Pública. Qué impacto ha tenido esto en las FF. MM. Frente a cada uno de estos hechos hay que seguir el debido proceso y que las autoridades competentes concluyan que pasó. En el tema de la inteligencia, los esfuerzos parten no solo de un marco legal legítimo sino de lograr anticipar acciones de violencia que vayan afectar a los ciudadanos. Si ya en ese marco alguien se desvía, tendrá que hacerse responsable.Frente a los casos de corrupción, habrá que ver qué es cierto y que no. Ante estos hechos uno debe actuar con determinación y así lo hicimos porque hay que proteger las instituciones, pero no descarto que hay muchos que no quieren a la Fuerza Pública y aprovechan estas cosas para tratar de debilitarla.La tendencia es a militarizar barrios de ciudades, a llevar el Ejército a zonas que deben ser cuidadas por la Policía, ¿por qué se está dando eso? El rol del control del orden público en las zonas urbanas es de la Policía y que hemos venido fortaleciendo esa institución, que ha crecido en 25.000 hombres, para que pueda responder a esas necesidades de seguridad ciudadana que hoy son la principal preocupación de la ciudadanía y es nuestro principal reto. Las Fuerzas Militares pueden ofrecer un rol de apoyo y cuando se ha visto una situación compleja se ha hecho para darle sensación de seguridad y confianza al ciudadano y eso ha funcionado bien. Ejemplo, lo de Buenaventura.¿Qué resultados ha producido la militarización de Aguablanca?En esa zona ha generado una buena contribución y en otros sectores de la ciudad igual, así lo convinimos con el Alcalde. Aquí hemos venido realizando un esfuerzo integral. La Fuerza Militar nunca puede reemplazar el rol policial, primero porque no está entrenada para eso y no tiene funciones de Policía Judicial pero su presencia en sitios conflictivos y violentos estabiliza y da confianza. Pero aquí el rol central y los logros que estamos viendo en la reducción de homicidios en Cali, de cambio de tendencia es en buena medida por ese fortalecimiento policial y un esfuerzo integral.¿Por qué aquí el Ejército se resiste a aplicar el desarme, que en otras partes ha dado tan buenos resultados?Esa resistencia no es de las Fuerzas Militares sino de la gente a la que le angustia no tener cómo defenderse. Solo cuando hay una presencia de Estado fuerte, donde se garantice que no es necesario tener que pensar en protegerse es que la gente entiende que no es necesario portar armas. ¿Entonces usted cree que en Cali no hay circunstancias para el desarme?No, creo que es un tema que vale la pena estar debatiendo para ver cuando es el mejor momento. Esa conversación la tuvimos con el Alcalde y nos pareció buena idea en el mes de diciembre, probamos y nos gusto. Pero mire hoy en día el homicidio cae y no necesariamente hay que estar detrás de las armas de la gente de bien.Se habla de una intervención y de una militarización en Buenaventura, pero no es la primera vez que realizan anuncios de ese tipo. Incluso, los niños en algunos barrios dicen que los delincuentes están de vacaciones. ¿Esta vez sí va a hacer una intervención sostenida?Puede que estén de vacaciones pero en la cárcel. El esfuerzo es grande, llevamos como 136 capturas y cuatro dados de baja. Y eso ha ayudado a contener una situación que ha sido crítica. Pero comparto su preocupación, una intervención en seguridad logra estabilizar la situación y para eso ha servido. Desde que comienza la intervención llevamos varios días seguidos sin homicidios. Pero los temas de Buenaventura tienen que ver con una ciudad que tiene el puerto más importante de Colombia en el Pacífico, con una riqueza que no llega a las comunidades, que terminan en manos de una organización criminal. Por ahí ya pasaron las Farc y se le sacó, pasó el Bloque Calima, se le sacó. Pasaron otras organizaciones y se les sacó y ahora hay otras.Ministro, perdón, a las Farc las sacó el Bloque Calima, a los paras los sacaron los Rastrojos, a estos los Urabeños y así. Cómo hacer para que Buenaventura no siga siendo caldo de cultivo para estos grupos.Lástima que piensen que las Fuerzas Armadas no hacen nada. Ojo, aquí la gente se vuelve facilista y dicen cosas como si fueran doctores y las cosas hay que ponderarlas. Soy respetuoso de las posiciones, pero pongámosle contexto a las cosas porque sino uno se casa con unas visiones exageradas.En el Cauca se han visto otra vez hostigamientos a Toribío, una bomba en la Panamérica, hechos que no ocurrían hace tiempo. ¿Se fortalecieron las Farc en el suroccidente?Devuélvase tres años y teníamos perdido en Cauca. Montamos una campaña en el marco de Espada de Honor, se crean unas fuerzas de tarea y se empiezan a debilitar estas estructuras. Cae Cano, caen el jefe de la Jacobo Arenas, del Sexto. Y en estos días van a caer otros. Pero volvemos a lo mismo, descubrieron que ya no pueden confrontar han vuelto a esa pequeña acción. Hoy lo que hay son numeritos. Una accioncita aquí, un muerto aquí. Que duele mucho pero todo hay que ponerlo en su contexto. Obviamente hay que hacer ajustes porque estos conflictos son dinámicos.

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