Defensoría busca garantizar permanencia de policías en El Mango, Cauca

Junio 26, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co | Colprensa

Una comisión se reunirá en la tarde de este viernes para lograr un acuerdo sobre qué pasará con los policías que fueron expulsados por la comunidad el pasado martes.

El defensor del Pueblo (e), José Luis San Juan, informó que en la tarde de este viernes sostendrán una reunión con la comunidad y autoridades de El Mango, Cauca, para llegar a un acuerdo sobre qué pasará con los policías que fueron expulsados por la comunidad el pasado martes.

"La Defensoría del Pueblo estará presente para garantizar que la llegada de la Fuerza Pública sea lo menos traumática posible, tanto para los policías como para los habitantes de este corregimiento", aseguró el funcionario.

El pasado martes, los policías que prestaban su servicios en este corregimiento del Cauca, fueron retirados por la comunidad que argumentó que su presencia los ponía en riesgo ante futuros ataques guerrilleros.

Los residentes prendieron fuego y usaron retroexcavadoras para destruir las garitas improvisadas que fueron construidas por los policías junto a sus residencias.

Durante la tarde del jueves hubo otra reunión con la Defensoría, la Personería y las autoridades, pero no se llegó a ningún acuerdo para definir donde serán ubicados nuevamente los policías.

Asimismo, se dio a conocer que un juez de Bogotá ya había ordenado el traslado de la estación de policía de El Mango, Cauca, al corregimiento El Plateado. 

En el año en 2014, el juez 37 administrativo de Bogotá ordenó el cambio en respuesta a una acción popular presentada por un grupo de policías que alegó que la ubicación de esa estación no estaba en buenas condiciones de infraestructura y era objetivo para ataques de la guerrilla de las Farc.

Según informó el Gobierno, el primer grupo de policías ya llegó a El Mango, Cauca, a bordo de helicópteros y se ubicó en una base improvisada cerca al pueblo, pero lejos de las viviendas de los pobladores. 

Y se anunció que cerca de 800 uniformados, entre militares y policías, llegarán de forma permanente en ese sector del municipio de Argelia, una de las zonas más conflictivas y adversas para las autoridades en el norte del Cauca. El coronel Jorge Herrera, comandante de la Brigada 29 del Ejército, sostiene que “las tropas se reforzaron y que ya se encuentran en la región para apoyar el regreso de los policías y contrarrestar el asedio de los guerrilleros del frente 60 de las Farc”. La llegada de tal número de fuerza pública podría considerarse una militarización de ese corregimiento, si se tiene en cuenta que la población no supera 1.500 habitantes. El coronel Herrera explica que “el objetivo de reforzar las tropas es tener presencia permanente”. Y relató que cuando se “aproximaban los soldados (el miércoles) a El Mango se presentó un combate con la guerrilla en el sector de La Cumbre... pero ya estamos en el área para quedarnos”. Pero no parece fácil convencer a los habitantes de aceptar a la fuerza pública, ya que cuando desde hace ocho años reclaman el retiro de la estación policía. 

Mientras la comunidad insiste en que temen que se haga realidad el rumor de un ataque contra los policías y queden los civiles en el medio de un enfrentamiento, como tantas otras veces que dejaron daños en las casas y víctimas civiles, las autoridades consideran que detrás de la oposición civil están las Farc. Según el coronel Ramiro Juan Pérez, comandante de la Policía del Cauca, “es contradictorio” que la comunidad ahora argumente que la presencia de la Policía les genere riesgos.

“Este año no ha habido ni una sola acción armada contra la población civil, el año pasado hubo tres. Sabemos que el área es compleja, pero el Ejército hace control territorial, ha mejorado la seguridad ciudadana y nos aumentaron los policías”. Y reitera que la comunidad sufre presiones de la insurgencia para que se muestre hostil a la presencia de la Policía y el Ejército. El argumento de los altos mandos es que la guerrilla quiere deshacerse de las autoridades a través de la población ya que se trata de una región cocalera y estratégica, en el cañón del río Micay.

“Es un corredor que va desde Nariño y termina en el mar Pacífico con cerca de 5.000 hectáreas sembradas de hoja de coca, que alimentan el narcotráfico para financiar a la guerrilla”, indica el coronel Herrera. Ante la orden del presidente Juan Manuel Santos del retorno de la Policía, que reiteró el nuevo ministro de Defensa Luis Carlos Villegas, con el argumento de que “no puede haber territorio vedado para la fuerza pública”. Se espera qué pasaraá con la medicación en la tarde de este viernes. 

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