Decenas de personas acompañaron velorio de guardias indígenas asesinados en Toribío

Noviembre 07, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Elpaís.com.co y agencias
Decenas de personas acompañaron velorio de guardias indígenas asesinados en Toribío

La comunidad del resguardo de San Francisco, zona rural de Toribío, se reunió para acompañar el velorio de Daniel Coicué, miembro de la guardia indígena asesinado por las Farc.

Daniel Coicué es velado por sus familiares y compañeros en la vereda San Francisco, mientras las honras fúnebres de Manuel Antonio Tumiñá se cumplen en el casco urbano de Toribío.

En medio de la indignación se cumplen las honras fúnebres de los dos miembros de la Guardia Indígena que fueron asesinados por las Farc en zona rural de Toribío, cuando intentaban desmontar propaganda del grupo subversivo. Daniel Coicué, una de las víctimas, es velado en la vereda San Francisco, a la cual llegaron cerca de un centenar de personas para acompañar a su familia. Mientras los niños de la comunidad realizaron un acto musical con letras de protesta por el conflicto armado, familiares de Coicué calificaron su homicidio como un "acto de cobardía" de la guerrilla. Los familiares afirman que "esta no es la manera de tratar a la población. Ese fue un acto de cobardía. Esos no son los ideales de la guerrilla. ¿Así defiende el ejército del pueblo?".Los pequeños cantaron estribillos como "no nos vencerá la guerra, ni las armas ni las balas", acompañados de tambores y flautas.El indígena y profesor de música Álvaro Armando Escue Mestizo indicó que con este homenaje le envían un mensaje a todos los grupos armados: "Estamos en resistencia pacífica. Nosotros queremos defender el derecho a la vida y al territorio. Por eso ni las armas ni las amenazas nos vencerán".Una situación similar se vive cerca del casco urbano del municipio, donde es velado Manuel Antonio Tumiñá. Se espera que este sábado se realice un acto simbólico en memoria de los dos hombres, en un centro educativo de Toribío, para después dar paso a su entierro en las veredas donde vivían. El ataque contra los indígenas se presentó hacia las 11:30 a.m. del miércoles, en la vereda El Tablazo o El Cestiadero, zona montañosa de Toribío. Según han explicado líderes de la comunidad, los guardias discutieron con los guerrilleros por la instalación de pancartas alusivas al aniversario de la muerte de Alfonso Cano, lo que generó la agresión contra Édgar Tumiñá y el asesinato de los dos indígenas.Esneyder Gómez, gobernador del cabildo de Toribío, explicó que "la acción fue toda en contra de la guardia. En el momento en que se les dijo a los guerrilleros que el gobernador del cabildo necesitaba hablar con ellos, hubo un cruce de palabras y una especie de forcejeo. El señor, con su arma cargada, la activó y disparó contra los dos guardias".Este hecho ha generado el rechazo de la comunidad y las autoridades, así como la declaratoria de una asamblea permanente por parte de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca, la cual decidirá qué castigo imponer a los siete presuntos guerrilleros que fueron capturados en la zona luego del doble homicidio y entre los cuales estaría el autor material del mismo.Expectativa por juicio a presuntos guerrillerosMás de 5.000 indígenas decidirán el domingo la suerte de siete presuntos guerrilleros de las Farc, a quienes acusan de matar a los dos guardias indígenas. "Nosotros nos declaramos en asamblea permanente desde el jueves y el domingo, con más de 5.000 indígenas Nasa, se tomará la decisión de cuál será el castigo de estos siete guerrilleros que son indígenas y todos son hombres", explicó Gabriel Padí, consejero mayor de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca, Acin.Según Padí, los siete subversivos en poder de la Guardia Indígena hacen parte del comando suroccidente de las Farc, que está al mando de alias Matías. Tras el doble homicidio, unos 300 indígenas persiguieron a los presuntos insurgentes, hasta capturarlos. Estaban "totalmente uniformados y con siete fusiles, granadas y armas cortas", relató Padí. Agregó que los guerrilleros, al ver a tantos indígenas, dejaron de disparar y fueron rodeados hasta entregarse. "Nosotros lo único que tenemos es un bastón de mando que es el símbolo de autoridad de nuestra comunidad Nasa; la Guardia Indígena no porta ninguna arma de fuego", expresó. El domingo, después de que tres miembros del pueblo Nasa --actualmente con unos 110.000 habitantes -- presenten un informe a la comunidad de cómo y por qué sucedieron los hechos, habrá un veredicto. Entonces, según Padí, luego de las deliberaciones respectivas, la comunidad decidirá cuál será el castigo a imponer. El juicio se realizará a unos 15 minutos de Toribío. "Aquí hay tres principales formas de aplicar remedios o correctivos que son fuerte; cepo, que es una cosa de madera que se cuelga de los pies hacia abajo; expulsión del territorio (o destierro), trabajos forzados y calidad de guardado (o encerrado) por varios años", precisó el líder indígena. Esneyder Gómez enfatizó el jueves que las posibilidades de que los siete guerrilleros sean absueltos son mínimas, "porque los cogimos con las manos en la masa".

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