Debilidades arquitectónicas facilitan fugas en Centro de Formación Valle del Lili

Debilidades arquitectónicas facilitan fugas en Centro de Formación Valle del Lili

Octubre 25, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Debilidades arquitectónicas facilitan fugas en Centro de Formación Valle del Lili

Centro de Formación Juvenil Valle del Lili, ubicado al sur de Cali.

Así lo comprobaron los concejales Patricia Molina y Roy Barreras, quienes hicieron una visita al centro de reclusión para analizar las condiciones del lugar.

Debilidades arquitectónicas del Centro de Formación Juvenil Valle del Lili facilitan la fuga de los jóvenes infractores que se encuentran en el lugar, según explicaron las directivas de esa institución a los concejales Patricia Molina y Roy Barreras. Los dos concejales realizaron una visita en la mañana de este jueves al centro de reclusión, con el fin de analizar el estado general de las instalaciones de lugar y discutir con los directivos las condiciones en las que se realizan los procesos de resocialización de los jóvenes."En el proyecto de reconstrucción que inició hace algo más de tres años, se contempló la inversión de $3.000 millones para fortalecer los muros que cercan el centro, así como para construir talleres, salones y dormitorios. El municipio dio $1.000 millones, el Icbf puso otros $1.000 millones, pero la gobernación no desembolsó el dinero restante que le correspondía, según el proyecto de financiación", explicó Miguel Medina, líder del Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes. El dinero no entregado frustró la construcción de una malla alrededor del centro, que permitiera una mejor vigilancia de los adolescentes. Además de las debilidades estructurales, afirmó Medina, existen fallas en las condiciones generales de vigilancia en la institución. "Nosotros contamos con seis policías para vigilar a 350 jóvenes que se encuentran recluidos. Evidentemente eso no es suficiente. Además, cuando se necesita mayor presencia de Fuerza Pública, como en los días de visita, se priorizan los partidos de fútbol u otros eventos, de modo que eso nos hace más vulnerables de fugas o motines".Según los directivos de la institución, para evitar las evasiones y garantizar verdaderos procesos de resocialización se necesita no sólo una inversión en la planta física del lugar, sino proyectos de inversión social que den oportunidades laborales y académicas a los jóvenes que pagan sus condenas.Cabe recordar que el pasado domingo se fugaron seis menores del Centro de Formación Valle del Lili, al parecer, utilizando un tronco para pasar los dos muros que rodean el lugar.Esa se constituyó en la tercera fuga en la que un promedio de seis menores están involucrados. A finales de agosto seis menores escaparon en la noche, aprovechando una revuelta que se presentó en un punto de la institución. Unos meses atrás, en marzo, otros seis se fugaron durante la salida de las visitas semanales. Además, el 13 y 14 de agosto del año pasado, 158 internos protagonizaron la fuga más grande que se ha presentado en ese establecimiento en los últimos años.

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