De empleado ejemplar de la Fiscalía a preso en Jamundí

De empleado ejemplar de la Fiscalía a preso en Jamundí

Octubre 16, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Adriana Corrales, especial para El País.
De empleado ejemplar de la Fiscalía a preso en Jamundí

Carlos Eward Giraldo Ubaté, quien llegó a ser destacado como el mejor empleado de la Fiscalía de Cali en el 2006 con la medalla Enrique Low Murtra, desde hace ocho meses se encuentra recluido en la cárcel de Jamundí sindicado del robo continuado de equipos de computación.

Carlos Eward Giraldo Ubaté, quien llegó a ser destacado como el mejor empleado de la Fiscalía de Cali en el 2006 con la medalla Enrique Low Murtra, desde hace ocho meses se encuentra recluido en la cárcel de Jamundí sindicado del robo continuado de equipos de computación, avaluados en $250 millones.La propia Fiscalía que le imputó el cargo de peculado por apropiación indica que el ex funcionario vendió esos equipos a diferentes locales del centro comercial La Pasarela. La historia de Giraldo, de 40 años, empezó en la Fiscalía en 1993 cuando entró a trabajar en el área de sistemas, de allí pasó a la de personal y por último fue coordinador del almacén. Uno de sus compañeros, quien prefiere omitir su nombre, recuerda que Carlos Edward luego de salir del trabajo estudiaba en las noches la carrera de ingeniería de sistemas y fue escalando posiciones en la institución. Asegura que era “muy buen compañero, responsable, una persona muy querida”.Otro de sus compañeros en el área de personal asegura “que Carlos Edward sabía mucho de sistemas y computadores. Cualquier problemas que tuviéramos de sistemas, él lo solucionaba”. Una compañera que lo conoce desde hace seis años y pidió la reserva de su nombre, explicó que la noticia del supuesto robo ha divido las opiniones al interior de la Fiscalía pues el funcionario “no sólo era muy amable y entregado a su trabajo, sino que resolvía todos los problemas con los computadores, por eso fue que le dieron el premio, realmente no entiendo ¿qué le paso?”.Fue por esos logros que el 14 de diciembre de 2006, el ingeniero de sistemas recibió la condecoración en una ceremonia en Bogotá. El propio presidente Álvaro Uribe le entregó la condecoración. Es una medalla entregada por “la consagración, perseverancia y superación especiales o cuando se presenten actuaciones excepcionales”, según el acta de premio.Tres años después de ser condecorado, cuando se desempeñaba como almacenista en la Regional del Valle, Giraldo dejó de ser uno de los empleados modelos de la entidad: fue acusado por la misma Fiscalía de robar computadores y partes de estos por un valor que supera los $250 millones. En el expediente se asegura que presuntamente hurtó: 1.258 parlantes, 1.287 ‘mouse’, 1.279 teclados, 1.271 cámaras web, 1.292 torres de computador y 1.292 fuentes de poder. Los elementos que habrían sido robados por Giraldo provenían de la Dian, que los decomisó por evasión de impuestos y los entregó a la Fiscalía en el 2008 para que reforzara el área de sistemas pues estaban para estrenar.Giraldo asegura que los computadores y otros elementos “no los robó si no que los ‘chatarrizó’ porque ya no servían”. La investigación En marzo del año pasado Giraldo fue traslado a otra sección de la Fiscalía de Cali. La investigación en su contra tuvo su origen en un inventario que decidió realizar el nuevo almacenista, en mayo del 2009, ante la negativa de Giraldo de entregar un informe detallado sobre su gestión. El ex almacenista aducía que gran parte de la mercancía que existía en el almacén había sido destruida por estar obsoleta.Ante el faltante la directora administrativa y financiera en la época puso la denuncia por la perdida de los elementos, en junio del 2009. La misma Fiscalía inició una investigación interna y, un mes después, recibió varias llamadas anónimas en las que indican que las partes hurtadas se estaban comercializando en el centro comercial La Pasarela. Al parecer, Giraldo aprovechaba su cargo para sacar las piezas de la bodega bajo su custodia en pequeñas cantidades y así no levantar sospechas. Los investigadores estiman que se trata de un robo continuado, “por lo menos un año se debió tomar para extraer mercancía por $250 millones y si se detuvo fue porque lo trasladaron a otra dependencia”.En varios allanamientos que se hicieron el 28 de julio del mismo año encontraron parte de la mercancía en dos locales de La Pasarela, en el norte de Cali. Los dueños de los almacenes le habrían comprado los elementos al empleado de la Fiscalía.Dato claveLa Fiscalía alega que el almacenista no tiene ningún soporte documental para certificar que en verdad dio de baja la mercancía y la vendió como chatarra.

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